Digital Invaders + Café de Altura

Café de Altura

Digital Invaders es el nombre de un proyecto que llevábamos masticando desde hace algún tiempo en Grupo W y que, por fin, ha podido convertirse en realidad, el de crear una escuela en la que formar talento digital que pueda arrastrar a toda la industria publicitaria mexicana al mundo actual.

Por su parte, Café de Altura es un evento, organizado periódicamente en Ciudad de México, cuyo propósito es el de que emprendedores relacionados con nuevas tecnologías puedan presentarse y conocerse entre sí para que sus respectivos proyectos puedan salir adelante de la forma más armónica posible. Después de conocer en persona a dos de sus fundadores (Gustavo Arizpe y Raúl Ramírez) durante la última edición de IAB Conecta, pensamos que podría ser buena idea presentar el proyecto de nuestra escuela en su evento.

Y algo más de un mes después de aquello, dicho y hecho, debe ser coincidencia y falta de respeto a la superstición el que se celebrara la 13ª edición de Café de Altura para que apareciéramos por allí. Este es un vídeo sin cortes de mi presentación de quince minutos, una sincera disculpa por la más que mejorable calidad de vídeo y audio, pero creo que merece la pena:

Y dejo también la presentación, bastante prescindible sin el vídeo anterior; en la conversión de Apple Keynote a Microsoft Powerpoint se perdieron algunos alineamientos y tipografías, pero esencialmente el contenido es el mismo:

Si tienes un proyecto propio no dudes en contactar con Café de Altura para exponer allí: es un evento tremendamente divertido y enriquecedor. Disfruté del gran ambiente que se crea durante las charlas, pude reencontrarme con antiguos amigos y además tuve ocasión de conocer a un montón de gente y proyectos interesantes que, espero, puedan colaborar de una u otra manera con el nuestro en el futuro.

Digital Invaders no es un proyecto de Grupo W para Grupo W; obviamente tratamos de formar talento para poder contratarlo pero, más allá de eso, es un intento de iniciar una plataforma sobre la que todos los interesados puedan ayudar a construir una industria, ojalá que regida por la creatividad. Y esta industria en ciernes no es un sistema de vasos comunicantes, donde lo que uno tiene es lo que le falta a otro, sino todo lo contrario: cuantos más, mejor.

Banners por aquí, por allá y un poco más acá

Formatos IAB México

La anterior es una tabla de formatos estándar para banners publicados en México que publicó el IAB local en Octubre de 2007. Y sirva de referencia para entender el complicado ecosistema en el que han de sobrevivir esas unidades de publicidad online llamadas banners. Lo cierto es que a mí me gusta ver banners, me gusta hacer click en ellos y también me gusta hacerlos. Pequeñas historias contadas alrededor de una idea que no se dilatan en producción más allá de dos o tres semanas, lo que en esta casa es más una bendición que otra cosa debido al abundante tiempo que siempre invertimos en nuestros proyectos.

Generalmente, en México (fuera de las acciones de search marketing, que copan el 34% de la inversión interactiva del país –fuente: IAB México-), los banners suelen encargarse como complemento a un sitio-campaña, cuyo monto es al que se destina, generalmente, la totalidad del “presupuesto digital”, que en nuestro caso, y por comparación con otros hacedores de acciones digitales en el país, es algo más alto. Así que como para pedir encima dinero para hacer unos banners como Dios manda; no, más bien siempre llega la famosa frase:

Ah, y también hay que hacer unos banners…

Uno de los principales problemas (en mi opinión) es el de que, en la industria del país, los banners siempre son considerados unas piezas enfocadas única y exclusivamente a dirigir tráfico a otro lugar y/o realizar una venta de un servicio (como los AdSense de Google), y siendo ese su objetivo principal nunca se pretende que la pieza en sí misma sea vehículo de algo más, de una impresión en mi recuerdo, de un “hey, eso estuvo bien” o de un “hey, fue divertido”, lo cual sí ocurre, en ocasiones, cuando hacemos banners para otros países, generalmente piezas de awareness en formato de banner, concebidas como experiencia y destino en sí mismas y no como canalizadoras de tráfico.

De modo que, en México, aparte de que las más de las veces lo que se ve publicado es una pieza de dudosa calidad, ocurre también que, aun en el caso de que hagas click por no se sabe qué motivo, seas redirigido a un contenido de igualmente dudosa calidad.

Aún así no es complicado encontrar amantes fervientes del Performance marketing, que todo lo reducen a clicks y a descargas y a esas cosas, en un lugar donde muchos aún creemos que una fibra tocada por una emoción cuenta más que un click dado. Y de vuelta, por muchos clicks que des, si lo que estás viendo en pantalla es una sucesión de disparates que te hacen sentir que esos tres minutos perdidos nunca los recuperarás, el dato de haber hecho click me parece irrelevante.

(Inciso: si alguien quiere leer más en profundidad sobre este tema recomiendo una conversación-post-respuesta entre uno de los pioneros digitales en México y buen amigo, Rafa Jiménez, y algunos fans del performance marketing y sus opiniones que ubican a la publicidad en Internet como una rama más del marketing directo: parte1 + parte2. Yo aún sigo esperando a que alguno responda mi pregunta sobre el propósito de tantos clicks cuando lo que se anuncia es un producto físico y no un servicio, pongamos por ejemplo, un desodorante, donde cuenta la experiencia y no la venta final -online-)

Retomando el tema, puesto que no hay mucho dinero para producción de sitios, mucho menos lo hay para producción de banners, y al final, esos formatos estándar son, en mayor o menor medida, aceptados por todos los actores de la industria en México: agencias, clientes y los que publican los contenidos. Espero que a partir de aquí, el post sea suficientemente autoexplicativo acerca de la diferencia en concepción y producción de ambos enfoques.

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Indiferencias y desintereses

Debe ser deformación profesional, pero involuntariamente suelo estar escaneando continuamente lo que tengo en pantalla. A veces encuentro cosas como éstas:

Indiferencia 1

Y le hago click, a ver qué pasa, porque quiero un teléfono con Google Android. También encuentro cosas como éstas:

Indiferencia 2

Y no hago click porque no me interesa lo más mínimo. Supongo que la gente no es indiferente al bombardeo que ejerce diariamente la publicidad sino sólo a aquello que no es de su interés.

Tortugas, torturas y brand managers

Batman Rodrigo

Parece que la historia de las agencias las escriben únicamente sus trabajos, sin importar ni reconocerse el contexto de dónde o cómo nacen las ideas para que dichos trabajos vieran la luz. Y es que tiende a olvidarse que, por lo general, donde hubo una agencia con proyectos exitosos también hubo un cliente que se la jugó para que pudieran serlo.

El Batman de la foto, que responde mails desde su portátil, es Rodrigo Pérez, hasta hace unos días Brand Manager de Rexona for men en Unilever México y con el que trabé buena amistad tras coincidir en un viaje a los Clio Awards de 2007. Que Rexona y Grupo W viajaran conjuntamente a Miami aquel mes de Mayo responde a una pequeña idea que un día surgió durante una conversación cliente-agencia y que recomiendo ampliamente para todos aquellos que quieran que las marcas para las que trabajan entiendan mejor cómo se están comunicando sus homónimas hoy en día y qué importancia tiene lo digital en esa comunicación: envíen piezas a un festival y luego vayan todos juntos (agencia y responsables de la marca) al mismo. Después de que su cliente vea en una pantalla enorme las listas cortas de las categorías interactiva e integrada y, posteriormente, al representante de alguna marca gigantesca recogiendo el premio de anunciante del año (por trayectoria, ventas y premios obtenidos durante el festival), es casi seguro que al regreso del viaje las conversaciones cambien, los objetivos pasen de ser de corto a medio plazo y, con ello, puede que también partidas presupuestarias venideras sean incrementadas.

En aquellas fechas aún estábamos comenzando nuestra relación con Rexona, y aunque había voluntad por ambas partes, el rumbo era aún algo incierto. La campaña de ActionCity había terminado ya hacía dos meses y había sido un gran éxito de visitas sin tiempo material para saber si había alguna repercusión en ventas. Y, mientras desarrollábamos un juego como nuestra segunda incursión digital para la marca, teníamos desde Enero un brief encima de la mesa (junto con un par de anuncios de TV) para un producto que luego sería Rexona Power. Fermín no existía aún, y quiero pensar que fue aquel viaje parte de los nutrientes que permitieron que dicha idea viera la luz, en una de esas cadenas de acontecimientos aparentemente sin importancia y que al final llevan a un desenlace inesperado para todos.

Y es precisamente, durante el transcurso de esa campaña, cuando sucedió algo extraordinario para Rexona y las agencias “digitales” que trabajan para ella, Rodrigo decidió contraer matrimonio con su actual esposa, Susana.

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Sólo soy una persona

vergas_highway

En México, en vez del español “polla” se utiliza el término “verga” para denominar al miembro masculino. “Verga” es un término altisonante y tabú donde los haya en este país, pero también originario de multitud de expresiones relacionadas con el mismo. Así, “está de la verga” equivale al español “está de puta pena”, si te “mandan a la verga” en México te estarían “mandando a tomar por culo” en España, y estar “muy verga en algo” significa que eres extremadamente capaz en esa tarea.

Nota aparte es el hecho de que cuando alguien llega a un país extranjero, lo primero que aprende son las malas palabras, aunque necesita algo de tiempo para situarse en el contexto. No esperen a un español diciendo “pinche pendejo” a los dos meses de estar aquí, pero denle un par de años y verán el sonido gutural con el que suelta la “j” de semejante expresión para añadirle énfasis y sentimiento. Además, como provenimos de un país donde la gente se caga alegremente en lo más sagrado, no tenemos filtro de ningún tipo a la hora de utilizar palabras que para el común de los mexicanos no son de uso público en una conversación, con lo que términos como “verga” son únicamente Sacarina o Splenda para nosotros. Al fin y al cabo, una verga es una verga y ya, ¿no? ¿o cómo quieren llamar a una verga si no es por su nombre?

Vergas Map 1 Vergas Map 2

En uno de esos descubrimientos inusuales en esta oficina, encontramos cierto día que en la región de los grandes lagos, al norte de Estados Unidos, existe un extraordinario lugar llamado Vergas, en el estado de Minnesota. Vergas es un sitio peculiar, con un sitio web peculiar, y tiene un lema extraordinario que se presta a todos los dobles sentidos que queramos aplicarle:

We are small enough to know you, but big enough to serve you!

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Daniel Granatta es un geek: iBuddy

Soy un geek. Lo mejor que compré en Cannes en 2009 fue este gadget llamado iBuddy, que recibe por USB los mensajes que mis contactos de MSN me envían y cada vez que encuentra un emoticono baila y se ilumina de distinta forma, dependiendo de qué símbolo sea el recibido.

Larmes noires y lágrimas negras

Parece ser que siempre hay experiencias esperando a ser descubiertas de la manera más estrambótica posible.

“Dark side of the rainbow” es una expresión acuñada para definir la sincronía existente entre las imágenes de la película “El mago de Oz” con el disco “The dark side of the moon”, de Pink Floyd, si ambos se reproducen a la vez. Este año, paseando por Toronto tras nuestra conferencia en Flash in the Can, encontramos un cineclub en la ciudad en el que se dedicaban a realizar mezclas de este tipo, incluyendo la proyección anteriormente citada y también otras como, por ejemplo, “Nosferatu, el vampiro” con la música del disco “Kid A”, de Radiohead.

Kid Dracula

Cuando estoy en Saltillo, apenas veo la televisión, pero suelo comprar muchos dvd’s. Recuerdo cómo cuando Paulo trabajaba en Grupo W íbamos cada sábado a uno de los Blockbuster de de la ciudad, con la intención de sólo mirar, y terminábamos comprando (cada uno) nueve o diez dvd’s de series, películas o documentales sobre música, aunque siempre nos cobraron por unidad y nunca por kilos, ja.

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México y los Surrealistas Digitales

Mi teléfono

El mapa digital de México haría las delicias de un surrealista como André Bretón puesto que es un país delirante a ojos de un extranjero. Cualquier persona llegada de fuera que haya vivido aquí aprende a amar México, no por la razón, sino gracias a las situaciones delirantes que el país produce en cualquiera de sus facetas, y más aún si se conocen anécdotas como la que vivió el propio padre del surrealismo en su primera visita a este lugar.

Es un país, además, de contrastes y de dobles sentidos, no en vano una de las formas artísticas más divertidas por estos lares es el denominado arte del albur, del que más le vale a uno alejarse si no se tiene un amplio conocimiento del vocabulario castellano-mexicano, ya que de lo contrario es probable que se termine con la cara sonrojada.

Esos contrastes y dobles sentidos también pueden extraerse de algunas estadísticas del mundo diario en el que nos movemos. Por ejemplo, la población del país es de 100 millones de personas aproximadamente, de las cuales casi 30 millones se conectan con banda ancha a Internet (datos de la COFETEL -Comisión Federal de Telecomunicaciones-) En términos porcentuales, 30% es una cifra muy baja, pero en términos absolutos 30 millones de personas es muchísima gente. Claro que resulta casi pornográfico hablar de cuánta gente se conecta a Internet y el ancho de banda de su conexión cuando el 13% de la población del país vive por debajo del umbral de la pobreza (datos de 2008 de la Secretaría de Desarrollo Social) y casi el 30% percibe de un salario mínimo para satisfacer sus necesidades (datos de 2008 del INEGI -Instituto Nacional de Estadistica y Geografia-) Hace unos días se publicó en el diario Milenio un pequeño resumen de algunos datos de un estudio realizado por CONEVAL (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social), en el que, cito:

“En términos generales, en México hay alrededor de 50 millones de mexicanos con algún grado de pobreza, ya sea alimentaria, de capacidades (que abarca estudio y vestido) y patrimonial (pago de una vivienda y transporte)”

Un dato brutal, que sin embargo contrasta de nuevo con otra estadística, también obtenida de COFETEL en 2009: 74 millones de personas disponen de teléfono móvil (o celular)

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Algo más que un viaje en carrusel

En México se usa la palabra “carrusel” para referirse a lo que en España se conoce como “tiovivo” y yo, personalmente, prefiero la primera a la segunda. “Tiovivo” se te escapa de entre los labios sin pena ni gloria pero las dos erres de “carrusel” le confieren una naturaleza distinta, algo más de enjundia. Para decir “carrusel” hay que esforzarse, y cuando tienes uno delante sientes más respeto por el artefacto que por un “tiovivo”.

En Cannes (Francia), al final (o al inicio, según se mire) del Boulevard de la Croisette y llegando al Palais des Festivals, que da cita anualmente a algunos de los festivales de cine y publicidad más famosos del mundo, hay un pequeño parque en el que uno puede encontrar un puesto donde comprar peluches y también este gigantesco carrusel (aquí la palabra “tiovivo” no hace justicia), al que me quedé mirando una media hora y del que tomé este pequeño vídeo impactado por su tamaño y belleza.

Terminados los giros del carrusel, y excepto dos que querían un nuevo viaje, todos los demás niños que antes pedían a sus padres subirse al mismo pedían ahora una visita al puesto de peluches.

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