December 2010

2011 y sus cincuenta y dos libros por delante

Libros para 2011

Y llega 2011, lleno de propósitos. Algunos profundos, como por ejemplo poder poner en práctica mucho de lo escrito en este blog. Volverlo una especie de cuaderno de apuntes de laboratorio, deseando hacerse realidad para comprobar si lo que a veces uno piensa pudiera ser o no cierto. Otros propósitos son más simples: tiempo para leer más. Porque al final, entre pitos y flautas del trabajo uno termina leyendo cuando puede y no cuando quiere. Así que me inspiraré en Iñaki Escudero y el tesón que le llevó a completar el reto que se propuso, hace dos años por estas fechas, de leer un libro por semana a partir de entonces.

Aún no sé exactamente qué cincuenta y dos libros serán, tengo ya decididos los primeros quince o veinte, pero a partir de ahí dependerá de lo que me vaya encontrando o lo que ustedes amables lectores me vayan recomendando (lo que les ruego encarecidamente).

Mientras tanto, ojalá que 2011 les resulte un año tan increíble como el que sé que me espera a mí, feliz año nuevo :)

Angry Birds y sus recompensas por jugar mal

Recompensas jugando Angry Birds

Aunque lo compré hace algún tiempo, no comencé a probar los efectos adictivos de Angry Birds hasta hace un par de semanas, y no paro desde entonces porque lo cierto es que el juego es una auténtica delicia. Aún así, no soy demasiado buen “gamer”, por eso me hizo carcajearme el que me otorgaran esta medallita, la de haber disparado más de diez veces los pájaros en la dirección equivocada. Qué lindo detalle que recompensen la torpeza como guiño para que sigas jugando y hacer del juego lo que realmente todos los juegos debieran ser, una herramienta para pasar un buen rato, independientemente de tu habilidad.

Imágenes hermosas sin motivo aparente, capítulo 9

Otro par de imágenes hermosas (creo) sin motivo aparente. La primera se la robé a Marlen, que fotografió el cielo en plena lluvia de meteoros, las llamadas Gemínidas que se producen cada mes de Diciembre:

Lluvia de estrellas

La segunda es de cosecha propia, y no sé si es hermosa pero a mí me hizo gracia ver mi cara reflejada en nueve distintas baldosas de la pared en un restaurante de la ciudad de Monterrey, quizá porque me acordé de la portada del segundo disco de Queen:

Nueve reflejos de mi cara

Experimento con malvaviscos

Malvaviscos, conducta e instinto digital

Uno de los tests de conducta más famosos es el que se realizó con malvaviscos en la Universidad de Stanford en los años 60. En dicho test se exponía a niños de 4 años a la presencia de un malvavisco … Read More

El vínculo del mundo real al virtual

Tapa de vaso de café

El vaso con café que me dieron el sábado pasado tenía esa pegatina sobre la tapa. Supongo que tiene más sentido “compartir mi mejor deseo en www.facebook.com/StarbucksMexico” si estoy tomando un café en Starbucks (porque uno de los motivos por los que uno va allí es porque hay conexión a Internet) que hacerlo porque me lo pidan un banner o un spot de televisión que se emite a la hora de la cena. Por el lugar, y también porque si tengo que compartir un deseo “evocado” por el café es más probable que lo pueda evocar si estoy tomando un café y no haciendo otra cosa.

Por eso me gusta que en los Starbucks de México aprovechen en estos días ese espacio gratuito (su producto) que tienen para anunciarse y hablar con sus ya usuarios reales, en vez de pagar por una campaña gigante de las que llenan todos los portales, pidiendo a la gente que haga algo mediante banners. Por qué no “modificar” (con algo más que una simple dirección web, claro) ligeramente el producto con una simple pegatina, solución probablemente más barata y de mejores resultados a la hora de conectar el mundo real con el virtual.

Y es esa una situación recurrente con la que nos hemos topado aquí en las últimas fechas, marcas que llegan con su producto “cerrado” pidiendo “campañas en Internet”, pero sin la menor intención de modificar ni un ápice su producto para hacer más fluida la transición del mundo real al virtual de muchos de sus (ya) usuarios. Y bueno, al final puedes comprar pautas de banners y hacer sitios y campañas y virales y unicornios de colores, pero donde no haya un vínculo que incorpore el producto de forma natural al mundo digital, ambos universos seguirán separados y lo único que se podrá hacer con el producto es… publicidad.

Me pregunto por qué las marcas no podrían tomar ejemplo de Google, que cuando lanza su nuevo teléfono usa su propio espacio (por el que pasa tanta gente) para anunciarlo gratis y generar respuesta desde allí, en vez de hacer campañas mastodónticas en todos los medios que puedan pagar, que en su caso imagino que podrían ser muchos:

Google + Nexus One

Yo creo que las marcas tendrían que ser más como Google. Y si no pueden, que al menos compren pegatinas para sus vasos en Navidad, como Starbucks México.

Portada Interactiva Digital Diciembre 2010

Desparramado e interactivo, capítulo 18

Mi columna del mes de Diciembre de Interactiva Digital trata sobre algunas reflexiones que se me vienen a la cabeza acerca del exceso de congresos relacionados con publicidad digital que se celebran por todas partes, después de tanto viajar en … Read More

El click que nunca esperaste dar

Banda virtual gástrica hipnótica

Anoche me topé con este banner en mi cuenta de Facebook. Desconozco el motivo por el cual me apareció a mí, y aún no descifro si es terrible o si es una genialidad, pero no puedo dejar de pensar en lo increíble del texto, que lo lleva a uno a pensar en cosas como las que propone Martín, casi como argumento de película de ciencia ficción, imaginen una “banda gástrica virtual colocada mediante hipnosis”. Ya sé que no es eso lo que dice el banner, pero son las cosas en las que uno termina pensando.

Y lo cierto es que estoy tentado de hacer click, sólo por saber qué puede contener un dominio llamado bandagastricavirtualmexico.com, aunque siga sin saber si todo esto es terrible o si es una genialidad.

Imágenes hermosas sin motivo aparente, capítulo 8

Otras dos imágenes hermosas publicadas sin motivo aparente. La primera es una foto del sol poniéndose en Monterrey. Creo que nunca había visto un sol tan grande como ese día:

Ocaso en Monterrey

La segunda es un mensaje de futuro y esperanza (generado tras conocer el pasado) que encontré en Casa Chihuahua, la antigua estación de Correos y Telégrafos de la ciudad de Chihuahua (Chihuahua, México), ahora reconvertida en Museo de Historia:

Mensaje en Casa Chihuahua

Si Publímetro usara QR-Codes

Noticia sobre Natalie Portman en Publímetro

Ya hemos hablado alguna vez en este blog sobre el periódico Publímetro, que se distribuye gratuitamente en algunas ciudades de México. En un ejemplar del pasado jueves me encontré en la portada con la noticia que se muestra en la imagen que abre el texto, noticia que iba acompañada de una dirección web. Y aun cuando lo que acompaña al titular en el resto de noticias suele ser, por ejemplo, un “página 7″ y no una dirección web, yo me dediqué a ojear el periódico en busca de la referida información, sin suerte.

Hasta que me di cuenta de que la misma no vivía en el periódico impreso sino en su sitio web, y que por eso me proporcionaban algo que teclear en mi navegador. Lástima que justo en ese momento también me invadió una terrible pereza que me impidió abrir mi ordenador portátil (estaba leyendo el periódico, recuerden) para teclear una cadena de texto de semejante longitud.

Hubiera estado bien que la dirección web hubiera sido acompañada o reemplazada por un código QR, al que hubiera podido tomar una fotografía con mi teléfono para visualizar directamente allí el contenido, o bien guardarlo para auto-enviarme por correo electrónico la dirección de la noticia y así poder visitarla posteriormente, cuando estuviera delante de una pantalla (para no tener que dejar de leer el periódico mientras tomaba un café).

Un QR-Code como este:

Código QR-Code de la dirección de la noticia

Para poder quedarme con la información así:

Aplicación lectora de QR-Codes

(pueden generar sus propios QR-Codes aquí y pueden descargar lectores de QR-Codes para sus teléfonos en alguno de los enlaces que salen aquí)

Si Publímetro usara QR-Codes en vez de un texto gigantesco con la dirección en su web podría saber de qué tratan noticias como la de Natalie Portman, porque lo cierto es que este tipo de información puede despertarme un mayor o menor interés, pero no tanto como para abandonar aquello que esté haciendo en ese momento (por intrascendente que sea).