Lo que hace la calle con tus marcas
Es frecuente, cuando trabajas la comunicación de alguna marca en una agencia, que uno termine tirándose de los pelos cada vez que se topa con cómo todo el cuidado y lineamientos que uno sigue a la hora de trabajar son sistemáticamente ignorados por aquellos responsables directos de la venta del producto puro y duro, desde una tienda donde se vende ropa de una marca hasta el puesto de golosinas donde se venden chocolates de otra. ¿Razones? Muchas. Por ejemplo, muchas de esas tiendas donde venden ropa de la marca X son franquicias con unos dueños que poco o nada tienen que ver con dicha marca o su comunicación. En otras, el encargado del lugar decide libremente que la campaña del año pasado es estéticamente “más bonita” que la de éste. Y así sucesivamente, porque en general la preocupación de los encargados de esos puntos de venta por la comunicación de las marcas que venden es nula.
Y aquí tres ejemplos que me topé en el mes de Octubre con algunas de las marcas para las que trabajé en mi anterior empleo:
1.- Chocolate Carlos V, de Nestlé.
El póster de arriba es de la campaña de 2011, una promo donde el Rey perdía su corona y los niños tenían que intentar encontrarla en los diferentes envoltorios de productos de la marca. El de abajo es de la campaña de 2012, otra promo, donde el Rey tiene el problema de que todo lo que toca lo convierte en oro. Seguramente el dueño del lugar pensó que el póster de 2011 era demasiado bonito como para tirarlo una vez terminada la campaña, así que ¿por qué no poner todos los pósters de Carlos V que tengas para vender más chocolates?









