El caso es que, vía Jorge (siempre descubro sitios de gatos gracias a Jorge), me encuentro con este proyecto que me pareció maravilloso, un sitio llamado “Infinite Cat Project”, cuya idea consiste en recopilar fotos de gatos (1731 hasta el momento) viendo fotos de los otros gatos viendo el mismo sitio web, y así hasta el infinito.
Así que si tienen un gato y quieren agregarlo al proyecto, o simplemente quieren ver gatos en loop, hagan click aquí: Infinite Cat Project.
Sirva como ejemplo #Yosoy132, que apenas unos días después de iniciarse ya se ha paseado por diversos medios y diferentes países, siguiendo un camino que de momento, ya la ha llevado a Cannes. Y no el de publicidad, no, ni falta que le hace.
Así se paseó esta historia por la alfombra roja del festival de cine, uno de los escaparates más importantes del mundo:
Mis felicitaciones a @nivonog y a todos los implicados por empezar algo que tendrán que contar a sus nietos y que probablemente sigan contando estos a los suyos. Una idea que podría ser de todos y que, de hecho, ya lo es.
#Niñosincómodos vrs #Yosoy132. Mismo insight, dos ideas. La primera ya pasó al olvido, la segunda podría hacer historia. #Publicidad Vrs #Postpublicidad.
A estas mismas horas, hace dos semanas, estaba yo llegando a Montevideo (Uruguay) para participar en la tercera edición de #PlayaValley. Eso sí, como el evento se celebraba en la localidad no-tan-cercana de La Paloma, me esperaba aún un viaje en coche de tres horas, el cual que prometía ser una agonía después de haber volado once horas con dos escalas. Afortunadamente para mí, fue en ese viaje donde pude conocer a un tipo cuya apariencia y comportamiento (por lo sencillo) nunca harían pensar que sea alguien que haya generado tantos momentos inolvidables de la vida de uno (y seguro que de las de ustedes lectores, también).
Esa persona tan tímida era Robert Lence, el cual también participaba en el evento, y que tiene un currículum que incluye más de veinte años de carrera en empresas como Disney, Pixar, Dreamworks y Hannah Barbera, y una lista de proyectos como escritor, animador y diversas cosas más en películas como “Toy Story”, “La Bella y la Bestia”, “Shrek” o “Bichos”, así que ni que decir tiene que había una cierta expectación entre los asistentes al evento cuando llegamos a nuestro destino (¡gracias Martín!), a tiempo para una primera fiesta de la que yo me retiré demasiado pronto, pero en la que a alguien se le ocurrió pedirle a Robert un pequeño dibujo de alguno de los personajes con los que ha tenido que trabajar durante su carrera. Y como Robert lo dibujó…
… se abrió la veda para que absolutamente todos los presentes también quisieran cumplidas sus peticiones de dibujos, las cuales Robert atendió con una paciencia digna de mención.
Sallesino y yo buscamos trainée para nuestro equipo.
· Un tipo o una tipa con mucho arte que sepa manejar al menos Photoshop e Illustrator.
· Un individuo con ADN digital de serie y mucha cultura “basura” en sus venas.
· Un ser capaz de pensar en ideas, no en piezas.
· Una persona con mente veloz y hambre voraz.
· Un proyecto de emprendedor o Empezario.
· Un alma que no quiera ser como Don Draper.
· Una cabeza que no sepa mucho de publicidad.
· Y que quiera reinventarla.
Alguien a quien hiper-motive trabajar con cuentas como Nike, Kit Kat, Crunch, entre otras.
Si eres tú y estás leyendo estas líneas, no queremos que pierdas tu tiempo preparando o actualizando todo un book.Basta con que nos cuentes una sola idea que según tú cumpla con varios de estos criterios, en la siguiente dirección de correo: yonocopio@gmail.com
Pero bueno, como decía, navegar por Internet en México estos días es como caminar por un campo de minas, en cuanto te descuidas… ¡pum! banner al canto. Y entonces pasa algo curioso, que un grupo de Facebook que creamos el Panter y yo hace más de tres años se nos está llenando de estas joyas.
El grupo en cuestión, que lleva por título el finísimo nombre de “Banners de la Verga” (inciso: el mexicano “de la verga” es como el español “de puta pena”), recoge todos esos momentos molestos en formato de banner que los miembros del grupo encuentran a diario en sus recorridos virtuales, probando que independientemente de la nacionalidad o las creencias, lo que molesta a un usuario en algún lugar del planeta es lo mismo que molesta a un usuario en otro lugar del planeta.
Así que ya saben, puesto que el acceso al grupo es libre, capturen y denuncien todo aquello que les parezca un “banner de la verga”. Probablemente no cambiaremos nada, pero al menos pasaremos un buen rato comentándolos, join the army!
Señoras que parece que todavía hacen publicidad para éstas
Uno de los principales problemas que enfrentan las áreas digitales en las agencias de publicidad es que muy poca gente sabe bien a bien de qué se trata el Internet. Muchas veces se la tienen que ver con banners y campañas que de digital no tienen mucho o, peor aún, con lugares comunes, con campañas que parecen fotocopiadas por enésima vez de campañas de hace 10 años, con la consecuente pérdida de calidad. Por ejemplo:
La likeocracia:
Concursos donde el ganador es el que obtiene más likes de lo que sea (una foto, un texto, un video, una cebolla). ¿Genera algún engagement? No. ¿Es agradable para el usuario tener qué andar mendigando likes? No. ¿Es agradable para el resto del mundo recibir dos veces por semana méndigas de likes y tener que ver algo que no quiere por compromiso? No. ¿Ayuda a construir una imagen de marca positiva? No.
El QR por el QR:
poner códigos QR en absolutamente todo puede ser la moda pero ¿para qué sirven?
Ponerlo sólo para que el usuario “pueda obtener más información de la campaña” es como no ponerlo, con la desventaja de que genera basura visual. Los códigos QR deben utilizarse de forma integral en la dinámica de la campaña (el “consumer’s journey” que le dicen) y si no aportan nada, mejor mandarlos al carajo.
“Síguenos en F y T”:
¿Por qué poner un logo de Twitter y otro de Facebook en todo print? No basta con el logo de los dos servicios, es necesario poner la dirección de la cuenta. Pero incluso antes de pasar por ahí, toca preguntarse para qué quiere la marca que la sigan en dichos servicios, lo que nos lleva al siguiente punto.
¿En serio tienes algo que decir en Twitter?:
Es cierto que las marcas la voz de marca en redes sociales puede considerarse necesaria, pero antes de abrir una cuenta y contratar una pequeña agencia que la administre, se debe definir para qué sirve. Es completamente incorrecto que una marca se comunique con el público como si fuera animador de un hotel all-inclusive en alguna playa de poca monta: “¿Cómo amanecieron todos?”, “Hey, es hora de comer, trágate mi producto”, “A daaaarrrrle a la chamba, que mañana es viernes”.
Las marcas deben ofrecer información valiosa digna de leer, pues para comentarios imbéciles todos tenemos suficiente con nuestros amigos. Además una marca nunca será percibida como un amigo más, aunque algunos mercadólogos insistan que debiera serlo.
Si es absolutamente necesario que la marca diga banalidades que no aportan nada, por lo menos habrá que hacerlo a través de un personaje con personalidad propia, del cual sea fácil deshacerse cuando el cliente se dé cuenta de que ha estado tirando su dinero.
Banners:
Tener banners no es una campaña digital, es sólo poner la publicidad de siempre en una pantalla de computadora. Peor si esos banners van parar a donde siempre (el periódico Reforma, con su fabuloso sitio cerrado al público, o Terra y similares, dinosaurios que sobreviven escondidos en el fondo de un lago del internet). Los banners son extensión de una campaña que ayuda a aumentar el alcance y la repetición en ciertos targets, no una campaña digital por sí misma.
Un micrositio al que se llega mediante drive to web en ATL:
Llevar al público a www.miproducto.com desde la tele no sirve de nada. ¿Por qué querría alguien entrar a una dirección de internet que promete ser igual a todas a las páginas de producto y de la cual nadie le ha hablado? Los micrositios deben de tener un gancho, algo que haga que la gente lo quiera visitar y esa peculiaridad debe comunicarse en el ATL. El Drive-to-web debe de ser superado por el call-to-action, donde se invita al consumidor a hacer algo que en el micrositio, algo que sólo pueda hacer ahí.
Poner el comercial en YouTube:
Todo comercial debe estar en YouTube, pero no es ello una campaña digital, es sólo facilitar el acceso al comercial para los interesados (que, de por sí, pueden ser pocos). Tampoco cuenta poner una versión más larga del mismo. Los videos en YouTube deben de cumplir una función clara, estar producidos especialmente para el medio e incentivar no la compra, sino la interacción.
Siempre digo que los problemas a 9.500 km de distancia se ven como unos 9.500 km más lejos.
Pero a pesar de tantas millas, resulta difícil no interesarte casi cada mañana por cómo está tu país, y la verdad, lo que uno lee y escucha, desanima.
Por eso, no sé por qué, esta mañana he sentido la necesidad de hacer un pequeño (pseudo) experimento: preguntarle al Oráculo qué opinaba sobre el tema.
Como ya os contaba estos días, hasta la semana pasada estuve, por fuerza mayor, prácticamente desconectado de la Red. Por eso cuando volví a tener Internet y pude entrar en mi Facebook, me sorprendió ver mi muro inundado de publicaciones de amigos que compartían muy emocionados esto:
“Uno de los mejores violinistas del mundo, ignorado en el metro en hora punta”.
Al verlo me dio qué pensar. Por una parte, siempre me resulta fascinante el cómo un algo conecta con muchos al mismo tiempo y cómo esto se replica y se comparte hasta contagiar rápidamente a toda una red social. Sin embargo, me parece todavía más interesante el intentar comprender cómo funciona este fenómeno. Pongamos por ejemplo el mencionado caso, protagonizado por Joshua Bell, el famoso violinista famoso para todos menos para mí, que no lo conocía. Perdón por mi incultura.
Lo curioso de este hecho que la semana pasada estaba de “rabiosa actualidad” en Facebook, es que ese algo sucedió hace ya cuatro años pero que, aunque en su momento salió tímidamente publicado en algún que otro medio, parece que es ahora (no sé sabe muy bien por qué) cuando alguien (no se sabe muy bien quién) le dio la importancia que no tuvo en el momento en que sucedió (sí se sabe que fue hace 4 años). Aquí cabría preguntarse si acaso es más relevante este hecho cuatro años después que cuatro años antes. Es decir, ¿se supone que es más importante ahora que cuando sucedió? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué?
Como diría el amigo Pablo M. Sánchez, sin duda algún Influencer tuvo que ver en ello.
También me resulta curioso que si lo que se critica en este caso es la indiferencia de la gente ante un momento de virtuosismo que te pasa por delante y del que tú pasas olímpicamente, me parece que es de una actitud muy indiferente el dejar pasar cuatro años para que te des cuenta de ello.
Me resulta muy interesante también el intentar comprender cómo y por qué dos cosas prácticamente iguales tienen tan distinto efecto. Y me refiero a que por la misma época en la que sucedía lo de Joshua Belle en el Subway de Washington, en el metro de Bilbao pasaba esto.
“Nacho Campillo ignorado en el metro en hora punta”.
Viendo ambos hechos me llama sobre todo la atención qué es lo que llama la atención de estos hechos. Pongamos por ejemplo que la noticia fuese:
“Uno de los mejores violinistas del mundo, ignorado en el metro en hora punta”.
Seamos sinceros. ¿Tan sorprendente resulta que en hora punta y llegando tarde al trabajo, nadie se pare a escuchar a un artista por bueno que éste sea? Sin entrar en valoraciones de si eso está bien o mal, la verdad es que no me parece que sea tan raro, más bien todo lo contrario, así que no le veo la parte sorprendente sobre todo porque seamos sinceros, ¿cuántos de vosotros sabía quién era Joshua Bell? Y ¿cuántos de vosotros le reconoceríais a él o a Nacho Campillo en plena hora punta del metro?
Porque si la relevancia de dicho experimento es poner a un reconocido músico del panorama musical a tocar en el metro para “estudiar” la reacción de la gente y comprobar el grado de “indiferencia”, me pregunto por qué no ponen a tocar a alguien del tipo Bruce Springsteen.
Os aseguro que el resultado muy probablemente concluiría con otro sentimiento muy distinto a la indiferencia. Y sí, puede que este experimento con Bruce S. fuese también bastante previsible y sesgado, pero no más que el de Joshua y Nacho. Eso sí, con toda seguridad, o al menos para mí, sería mucho más memorable.
De hecho, ya se hizo, aunque sin pretenderlo. Fue allá por 1988 y el resultado, brutal, fue éste:
“Bruce Springsteen no ingorado en plena hora punta”.
La parte bonita de esta maravillosa historia cuenta que estebusker (músico callejero in English) fanático de Bruce Springsteen, vio su sueño hecho realidad al tocar junto a su idolo, Bruce Springsteen, que pasaba por allí y al verle tocar sus canciones, decidió unírsele para tocar con él. La parte menos bonita de la historia es que el busker murió al año siguiente de cumplir su sueño.
No sé vosotros pero a mí un caso como éste sí que no me deja indiferente.
Imagino que como muchos de vosotros, esta frase mítica y por eso mismo elevada a la categoría de cliché, la escuché de pequeño (y no tan pequeño) repetidas veces de boca de mis padres.
Y empiezo con esta frase porque es justo “GràciesBarcelona!”(mi última “campaña” si es que se le puede llamar así a algo tan personal) el único de mis trabajos que mis padres han entendido ya no a la primera, que también, sino que han entendido.
En este blog somos poco temerosos de reconocer nuestra pasión por vídeos como éste o como estos otros, los cuales le hacen pensar a uno que ya no hay nada en Internet que pueda sorprendernos. Error. Internet siempre nos hará llegar algo a nuestras vidas que nos ponga la cabeza del revés, como una serie de vídeos de 2007 que encontré ayer por la mañana, los cuales podría resumir con la siguiente ecuación:
Ceremonia religiosa + Rave = Baptazia
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Baptazia (aquí más explicación del origen) es la mezcla sincronizada de imágenes de ceremonias religiosas, del pastor con un micrófono que las oficia, y con el acompañamiento de fragmentos de audio de música Jungle. La mezcla es alucinante, como se puede ver en estos ejemplos: