¿Cuánto pagaría una agencia de publicidad por ‘fichar’ a alguien con un book creativo como el de este tipo? Considera los siguientes proyectos:
En el 2002, Keats presentó una petición para agregar la “Ley de la Identidad” (A=A) al código penal de Berkeley, California. Dicho precepto de la lógica Aristotélica — y una de las tres leyes básicas del pensamiento — afirma que cada entidad es idéntica a sí misma. Así que, de haber sido aceptada, la ley sería la primera que lógicamente nadie podría romper.
En el 2006, el artista organizó una Exhibición de Arte Intergaláctico, la primera dedicada al arte abstracto extraterrestre, consistente en pinturas producidas a partir de señales detectadas en el radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico.
Para su obra “Speculations”, Keats combinó la teoría física de las cuerdas (que postula la existencia de 6 dimensiones espaciales adicionales a las 3 que podemos percibir) con el marco legal sobre derechos de aire (que le otorga al propietario el espacio libre que existe sobre un terreno). Abrió entonces en la galería Modernism de San Francisco una oficina de bienes raíces dedicada a vender propiedades extra-dimensionales. Para demostrar las posibilidades, sugirió el diseño de una casa cuatridimensional basada en un teseracto o hipercubo (un cubo de cuatro dimensiones).
Qué adrenalina tan rara y tan distinta la de presentar/conducir un evento, en vez de simplemente dar una charla en él. Como les comentaba hace unos días, este año me tocó (junto con Cynthia García-Galindo) ser el presentador de TEDxDF 2012, evento que tuvo lugar el pasado sábado en el Polyforum Siqueiros de la Ciudad de México.
Y como digo, qué adrenalina tan rara, de menos intensidad que la de tener que hablar uno, pero mucho más duradera por tener que estar de pie durante siete horas pendiente de una planilla de horarios y comentarios sobre las charlas anterior y siguiente. Pero sobre todo con una certeza que le quita a uno los nervios ipso-facto: cuando presentas un evento nadie te presta la más mínima atención, porque ésta es sólo para los ponentes.
Lo que unido al maravilloso discurso de introducción que preparamos (en serio, dormí una hora la noche previa) junto con una audiencia más que dispuesta a pasar un buen día, sin tener en cuenta errores técnicos o de horario, hicieron de la jornada una de las experiencias más bonitas que he tenido en público, así que vaya desde aquí un gran agradecimiento a Gerardo por la invitación :)
(la foto que abre este post la tomé prestada de la cuenta de Twitter de Vezino)
Dos años después de un momento muy especial para mí, vuelvo a participar en un TEDxDF pero esta vez de forma distinta. En una de esas cosas raras que a mí me pasan y que luego vengo aquí a contarles, resulta que este año voy a ser, junto con Cynthia García-Galindo (fundadora de Coahuila Hope, ponente en 2011), el presentador del evento (o conductor, como le dicen en México).
He dado muchas conferencias, pero no tengo la más remota idea de las dinámicas requeridas para presentar un ciclo de charlas, así que el resultado puede ser divertido. Intentaremos estar a la altura de Ricky Gervais, comenzando por seguir el consejo de Barney Stinson: “Suit up and be awesome!”
Tanto cuando este blog cumplió un año como cuando cumplió dos dediqué gran parte de ambos posts de aniversario a seguir explicando a los lectores habituales y a los recién llegados de qué trata este lugar. Sin embargo, una vez redactada esta exhaustiva sección de “Acerca de” ya no siento tanta necesidad de compartirles de qué va esto, sino más bien de compartirles para qué me han servido los escritos que aquí se publican, una perenne sensación de que las cosas ya no Son sino que Están siendo.
Ser
Estar siendo Ser y Estar siendo. Hace un instante, este momento era el futuro. Lo que en publicidad eran dogmas y axiomas ya no lo son tanto. Las ideas que cabían en un medio ahora no caben ni en siete. Y así sucesivamente. Lo que era ya no es, lo que era sólido y concreto pasó a ser gaseoso y opinable. Donde antes necesitábamos respuestas, ahora necesitamos preguntas. La gente se relaciona cada día (entre ella y con las marcas) de forma distinta porque cada día surge algo nuevo con lo que interactuar, antes incluso de que las marcas sepan de ello. Así que, aunque la publicidad sigue constando, básicamente, de la conjunción de estrategias sólidas con ideas creativas brillantes, el radio de acción que deben cubrir es ya tan amplio que realmente nuestro trabajo cambia todos los días un poco, y eso hace de esta profesión una profesión vibrante y esperanzadora para los que buscan algo más que únicamente premios publicitarios.
Este blog es quizá un reflejo de ello. He notado en los últimos tiempos un cierto distanciamiento de opiniones que pude haber tenido hace quince o veinte meses. Y está bien, es sano cambiar de opinión si ese cambio está fundamentado. Es lo bueno de que este lugar sea un blog y no un libro, uno puede retroceder en el archivo de posts y ver donde está en comparación a donde estaba. Y reconocerse entonces para comprenderse ahora.
El extranjero y los éxitos de 2012
Luego está el tema personal. Mi escala de valores ha cambiado desde que nunca antes como en este último año me había sentido tan desubicado y “sin patria” como ahora. Español en México y mexicano en España, creo que ya siempre seré extranjero. Con lo bueno y con lo malo, me siento tan ajeno a la crisis económica del país de mi pasaporte como a la crisis política del país en el que vivo, en un desprendimiento que más bien me lleva más bien a la curiosidad por otras cosas y lugares, tanto en el mapa como personales. Y es que a veces yo ya me siento latinoamericano nacido en España:
En el primer post de este 2012 les decía que éste iba a ser un gran año. Alguien pensaría que gracias a lo laboral, y después de que mi agencia ganara seis leones en el Festival de Cannes, ya estaría cumplido el objetivo. Pero no. Aún han de suceder muchas cosas para que este año pueda terminar siendo considerado un éxito. Los leones sólo sirvieron para demostrarle a los (y las) que estaban preocupados/as por cómo me iría en JWT México (más preocupados por mí que por sus propias carreras, parece ser) que uno también podía hacer buen trabajo fuera de Grupo W, mi anterior empleo. Pero una vez logrado, con unos números que son un hito en la historia de la publicidad mexicana en dicho festival publicitario, mis nuevos retos son única y exclusivamente personales.
Porque, no sé si lo saben, pero los premios publicitarios no traen la felicidad. Son únicamente, como diría el maestro Toni Segarra, “ilusiones transitorias”. Supongo que eso también es parte de mi “Estar siendo”. O igual es mi madurez. Pronto lo sabré y supongo que mis próximos escritos estarán impregnados de ello. Mientras tanto, bienvenidos al cuarto año de Gorditos y Bonitos, y gracias por seguir leyéndonos :)
A veces nos llegan correos diciendo que algunos posts son interesantes pero muy largos. Qué bien, porque es justo por lo que abrimos un blog y no una cuenta de Tumblr o Posterous: el microblogging no es lo nuestro.
Escribimos mucho porque ahora se escribe poco. O pensamos que se piensa poco antes de que se escriba. Y la verdad es que nos hace falta escribir aquí para poner en orden lo que pensamos. O dicho de otra forma, a veces pensamos gracias a que tenemos que escribir aquí.
Y así llevamos dos años y nos sigue gustando tanto como hace uno. O un poco más, quizá, porque resulta que hay personas que se entretienen visitándonos tanto como nosotros escribiendo. Y por eso, porque este lugar cada vez lo visita más gente, feliz segundo cumpleaños, Gorditos y Bonitos :)
O de por qué a la gente le resulta tan lejano el mundo publicitario y termina refiriéndose a aquello que percibe como artificial y simulado con la expresión de “esto es puro marketing”.
Situación nº 1: Festival organiza unos premios. Se celebra una ceremonia de ganadores a la que asisten menos de cincuenta personas. Los ganadores se abrazan alborozados. (Traducción: Estos premios no les interesan ni a los que enviaron trabajos a dicho festival)
Situación nº 2: Festival organiza unos premios. Se reciben menos de cincuenta piezas a concurso. Se celebra una ceremonia de ganadores a la que asisten más de quinientas personas. (Traducción: No interesan los trabajos ni los ganadores, únicamente la fiesta)
Situación nº 3: Agencia A envía una nota de prensa con datos sobre su campaña C a los medios periodísticos del mundo publicitario X, Y y Z. X, Y y Z publican la nota de prensa. Agencia A y sus miembros con cuenta en Twitter y/o Facebook republican lo publicado por X, Y y Z, como certificación de lo buena que es su campaña C. (Traducción: Si nadie te aplaude, contrata a alguien para que lo haga y autoconvéncete de que es un aplauso sincero)
Situación nº 4: Un amigo que trabaja en publicidad le da LIKE a una marca en Facebook, y te manda un mensaje diciendo que si a él le gustó probablemente a ti también te pueda gustar. (Traducción: La agencia en la que trabaja el amigo acaba de comenzar a trabajar para esa marca a la que le acaba de dar LIKE)
Situación nº 5: Marcas sobre las que los únicos comentarios en Twitter y/o Facebook provienen de personas que trabajan en la marca o de personas que trabajan en la agencia que trabaja para la marca. (Traducción: Hay que seguir escribiendo con la esperanza de que en algún momento la conversación sobre la marca o sobre una campaña de la misma se haga “viral”, que es lo que la agencia dijo que iba a pasar)
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Aunque este texto está basado en historias reales, ninguna marca, campaña o agencia fue herida durante la redacción del mismo. Si usted conoce historias reales adicionales puede agregarlas en la zona de comentarios.
Canary Wharf era un complejo de negocios proyectado en Londres, cuya construcción, a principios de los años 90, hubo de detenerse por la crisis económica en el país. Tan desoladora era la apariencia del lugar al interrumpirse el majestuoso proyecto que en algunas de las zonas despobladas se colocaron árboles de plástico, para disimular un poco lo triste y abandonado del panorama.
Esos son los árboles de plástico de los que habla Radiohead en su tema “Fake plastic trees”, basada en una relación que termina y en una crítica al consumo masivo y al cómo consumimos cuando somos infelices, para llenar nuestros vacíos. Un tema muy recordado porque Thom Yorke se pasa el vídeo completo dentro de un carrito de supermercado:
El caso es que algo así siento cuando veo cómo, simultáneamente, las cifras de inversión publicitarias en formatos digitales crecen y crecen cada año en México, a la vez que soy incapaz de recordar ninguna campaña hecha en el país (con alguna contada excepción) que pudiera encontrarme luego en otro lugar (adaptada a otro país o región, o en algún festival), preso todo de ese cortoplacismo que hace que nos gastemos todo el dinero en banners de una calidad semejante a estos, e-mail marketing tan variado como desorientado, o esos servicios tan demandados ahora de social-media-crap, vendidos por supuestos expertos que enuncian como casos de éxito casos que lo son de un éxito relativo. Y que no han hecho ellos, por cierto.
Pero como el numerito de inversión crece cada año, los que hacemos digital nos juntamos y nos damos palmadas en la espalda, y hablamos del futuro que será nuestro y de, fíjate tú, lo mal que va la publicidad tradicional, y de cómo la gente que lleva haciendo publicidad desde hace más de veinte años no “entiende” los nuevos medios (pues menos mal, porque si nonos crujen), y nos damos más palmadas en la espalda y nos lamemos nuestros iPads relucientes y seguimos esperando ese futuro (que va a llegar porque lo dicen unas putas estadísticas en un keynote que trae un tipo-venido-de-no-sé-dónde) en vez de caminar hacia él, mientras nos quejamos amargamente de los clientes (que tampoco entienden, claro) porque es más fácil encarnarse en víctima y dejar la culpa para otros.
Y es que esa cifra, creciente cada año, encarna nuestros propios “fake plastic clicks”, los que camuflan el páramo de la creatividad digital en México, para hacernos pensar que hay algo donde en realidad hay muy poco. Nos quedamos dormidos y soñamos que caminábamos por un bosque, y nos encontrábamos unos árboles de plástico, creyendo que eran de verdad. Y sonreímos, qué miedo.
Necesitamos algo menos de autocomplacencia y malinchismo. Y despertarnos de la caminata por el bosque y recapacitar, sentados ante nuestro escritorio, en si de verdad el trabajo que estamos haciendo es el mejor trabajo que podríamos hacer… ¿de verdad? Oh my God, espero que no lo sea, porque si es así sí que tenemos un serio problema.
Como el tiempo pasa volando, resulta que hoy hace un año que Pit y un servidor decidimos comenzar la andadura de este blog, a la que además se sumaron aportaciones esporádicas como las de Ulises o el Panter.
No teníamos un propósito muy definido para este espacio, a decir verdad, y era más el deseo de válvula de escape y de exteriorizar tantas charlas, anécdotas, experiencias y reflexiones del día a día de nuestro trabajo. Sólo queríamos escribir opiniones, en castellano, nuestra visión de las cosas y nada más que eso. En suma, eso acabó siendo este blog, una opinión.
También queríamos escribir diariamente, tarea que de repente se volvió imposible, con lo que decidimos contar algo decente al menos una vez por semana… lo que también se volvió imposible, porque había veces en que en una misma semana teníamos demasiadas cosas que merecían la pena ser contadas, y por ser el blog una válvula de escape, no podíamos (ni queríamos) esperar. Así que decidimos no tener periodicidad.
Al final, lo que ocurrió es que tantas cosas sucedían que para contarlas había que detenerse por un instante a contemplarlas, lo que ocasionaba que temas aparentemente dispares entre sí se conectaran vía un argumento, de esos que aquí exponemos cada cierto tiempo. Pueden ser correctos o equivocados, pero al menos ya tenemos una opinión, que es justo lo que queríamos.
Y hoy, un año después, somos un año más viejos, pero también un año más sabios (aún no sabemos en qué), y escribimos un blog del que lo mejor que podemos decir es que es uno de los blogs que a nosotros nos gustaría leer si tuviéramos que leer blogs sobre las publicidades y/o post-publicidades de hoy en día.
Por el camino, sucedió que no sólo a nosotros nos gustaban esos temas de los que escribíamos, sino que nos topamos con ustedes, lectores, que a veces más y a veces menos se sumaron a esta andadura vía sus comentarios en Twitter, Facebook o en los buzones de correo electrónico de cada uno de los que aquí escribimos, a todos gracias por la mayor o menor atención y dedicación a lo que aquí se cuenta, con la esperanza de que, igual que a nosotros nos sirve escribir para entender mejor lo que decimos, también lo escrito les sirva a ustedes para entender mejor aquello a lo que se dediquen.