Archive for category Gadgets

De cosas que ‘tuitean’ y ‘tuits’ que hacen cosas.

Es común a principios de año — y sí, ya se me fue un mes y medio — que distintas revistas, sitios de noticias, empresas e individuos publiquen predicciones sobre tendencias que consideran importantes para el año que comienza. Esto es especialmente común en lo que se refiere a tendencias tecnológicas: ver, por mencionar una local y una global, el artículo de Luis Miguel Martínez en Merca 2.0 y las predicciones del despacho de diseño Frog.

Más que intentar hacer un ejercicio prospectivo de ese tipo, me interesa aquí comentar una de las tendencias que me parece más interesante, que se liga bien con algunas de mis colaboraciones para este blog y que considero relevante para la comunicación creativa (incluyendo marketing/publicidad). Aunque hay muchas etiquetas asociadas, tal vez la más difundida y apropiada sea la de ‘internet de las cosas‘. Y aunque es una tendencia de largo alcance (tanto hacia el pasado como hacia el futuro) y amplitud (por su diversidad de aplicaciones), creo que este puede ser el año en que ‘salte’ o empiece a aparecer en nuestra vida cotidiana — particularmente en la forma de objetos que ‘participan’ en nuestras plataformas sociales.

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Date: January 3rd, 2012
Cate: Comportamiento, Experiencia, Gadgets, Lugares, Tecnología
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Chatarra en las calles

Uno de los posts más visitados de este blog fue aquel en el enlazábamos un documental sobre la obsolescencia programada, esa fecha de caducidad con la que se fabrican algunos productos de consumo, con el objeto de que se estropeen y debamos comprar nuevas versiones de los mismos.

Este post parece que tratará justamente de lo contrario, de productos que caducan pero que nunca son retirados de circulación aunque la utilidad con la que fueron contruidos sea ya cosa del pasado. Pero empezaré por el principio, por los reloj-termómetro.

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Date: December 30th, 2011
Cate: Anécdotas, Gadgets, Humor, Vídeos
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Feliz Navid… Año Nuevo by Laüshelw & Pharwkerj

Álvaro y José trabajan en DoubleYou Barcelona y tienen un gorila. Los tres juntos decidieron felicitar las Navid… Año Nuevo de esta forma:


(gracias a Beatriz por el enlace)

Que nunca se pierda la tradición de felicitar las fiestas mediante animalitos de movimientos mecánicos.

Voces zombie para futuros anuncios

La revista Wired reporta los últimos avances en la tecnología de síntesis de voz, Vocaloid, de la compañía Yamaha.

Esta tecnología permite la reproducción de melodías cantadas a partir de sílabas pregrabadas — de la misma forma que es posible reproducir el sonido de cualquier instrumento usando un teclado-sintetizador. Precisamente ahí está el avance. Mientras que antes era necesario que algún cantante grabara cientos de sílabas para que después la computadora sintetizara su voz, ahora supuestamente es posible que la computadora analice canciones grabadas por algún cantante cualquiera para extraer de ahí las sílabas necesarias para sintetizar cualquier canción. Sí, creepy…

Dos cosas interesantes en el contexto de este blog. more))

Mensajes que se disuelven

Digital City

Debo de confesar que fue solo hace poco, muy poco… (¡ok, días!), que me topé con el término postpublicidad. Como ya apuntaba Granatta en el generoso post que escribió como mi bienvenida a este blog, vengo aterrizando a este mundo de la publicidad después de transitar mucho tiempo por los áridos pasillos de la universidad. Y, sin embargo, será probablemente por esos años en el mundo académico — siempre obsesionado con terminejos prefijados con ‘post’: post-modernismo, post-estructuralismo, post-constructivismo — que lo de post-publicidad captó inmediatamente mi atención. Ahora creo que si me interesé por ‘regresar’ al mundo de la comunicación creativa, e involucrarme particularmente en la publicidad, fue porque reconocía ya los contornos de algo así como lo que Solana llama postpublicidad.

En los últimos años, me ha interesado el desarrollo relativamente reciente de un tercer paradigma computacional, conocido como ubiquitous o pervasive computing. La idea es sencilla, hubo una primera etapa dominada por computadoras tan grandes como el cuarto de máquinas de un barco (las famosas mainframes), y después una segunda de computadoras a escala personal (de escritorio y “de regazo”, aunque… ¿alguien ha aguantado por mucho tiempo el calor de una laptop en las piernas? ¡Auch! “toasted skin syndrome”). Pues ahora se supone que entraremos en una tercera etapa dominada por computadoras digamos… ‘hipopersonales’, es decir, computadoras pequeñitas incrustadas por todos lados: en nuestras casas, nuestras cosas, nuestra ropa y, por supuesto, nuestros cuerpos.
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Date: May 3rd, 2011
Cate: Curiosidades, Gadgets, Tecnología

Techos y reuniones

A veces, cuando las reuniones se alargan mucho (mucho, mucho) miro un rato al techo. Igual que el iPad2, que tiene una cámara. Y esto es lo que veo y me dedico a coleccionar:

Date: September 6th, 2010
Cate: Curiosidades, Gadgets, Humor, Inspiración, Música, Tecnología, Vídeos
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Orquestas extrañas

No sé si últimamente me encuentro expuesto a un proceso de atención selectiva con respecto a este tema, pero no dejo de encontrar reproducciones de música extrañas por aquí y por allá.

Por ejemplo, le robé este par de vídeos a Daniel Solana. El primero de ellos tiene un cierto aire de magia y decadencia, porque el ventilador arrastra la cinta del cassette de una forma en que se garantiza que el sonido será reproducido por última vez mediante este método, hola y adiós:

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Date: February 1st, 2010
Cate: Gadgets, Tecnología, Utilidades
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Terror interconectado telefónico

El sábado, esperando a que me sirvieran mi comida en un restaurante, recibí un correo electrónico cuyo contenido era el de que un amigo me había dejado un enlace para visitar en mi wall de Facebook. Por no tener nada que hacer (siempre tardan mucho en servir la comida en dicho lugar) decidí acceder vía iPhone para leer el mensaje, obteniendo como resultado el de que cada vez que intentaba entrar a mi cuenta, la aplicación se cerraba. Así que, ni corto ni perezoso, entré al AppStore para descargar la última versión de la aplicación; ya se sabe que si el chiste era el de que cuando un coche no arranca, lo que hay que hacer es salir del coche y volver a entrar, ahora el chiste es que cuando un coche no arranca, entras al AppStore a descargar una actualización para el coche (estamos más cerca de Matrix de lo que pensamos)

Dos minutos después ya podía acceder a mi cuenta de Facebook, vi el enlace, lo visité, me pusieron la comida, comí y pude irme a casa, sin darle más importancia al hecho de la descarga realizada, hasta que de repente, a media tarde, mi teléfono comenzó a pitar una y otra vez, con ese sonido que tiene para los “nuevos mensajes de texto recibidos”. Pensé que quizá me había hecho famoso y todos llamaban o escribían para felicitarme y decidí hacerme el importante y no contestar, hasta que un rato después comprobé que no, que simplemente me estaban llegando notificaciones de toda interacción que alguien en Facebook realizaba conmigo, un bombardeo de interacciones, para ser exactos.

Terror interconectado, cap. 1

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Date: January 4th, 2010
Cate: Gadgets, Inspiración, Música, Tecnología
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El Cascanueces y los cascanueces

Nunca le había prestado especial atención a la obra de Tchaikovsky “El Cascanueces”, narrada como ballet, más allá de conocer la historia que se narra en sus dos actos, cuya sinopsis más o menos resumida consiste en lo siguiente:

Primer acto

Se celebra la Navidad en casa de la familia Stahlbaum, que tiene dos hijos: Clara (la protagonista) y Fritz (su hermano) Mientras preparan la cena de Navidad, llega el padrino de ella, Drosselmeyer, con regalos para todos, excepto para Clara, la cual se entristece mucho antes de acercarse a su padrino y susurrarle algo al oído. El padrino entonces le regala un Cascanueces, con la forma de un soldado, aunque el hermano de Clara, envidioso, lo rompe.

Antes de que la familia se vaya a dormir, el padrino de Clara arregla el Cascanueces. Clara se despierta en mitad de la noche y descubre que a las doce los ratones se multiplican e invaden su casa, comandados por el Rey de los Ratones. El Cascanueces, entonces, cobra vida, y con la ayuda de Clara termina con la vida del líder enemigo (mientras el resto de ratones huye de la casa), para posteriormente convertirse en un Príncipe, con el que Clara viaja a un mundo donde copos de nieve y hadas bailan para darles la bienvenida.

Segundo acto

Clara y el Príncipe llegan al Reino de los Dulces, donde el Hada de Azúcar, su Caballero y otros dulces bailan para ellos, en una sucesión de varias danzas, Española, Árabe, China, Rusa o Vals de las Flores, entre otras (no siempre en el mismo orden), hasta que al final Clara despierta de su sueño bajo el árbol de Navidad (iluminando la sala de la casa donde tiene lugar la batalla contra los ratones) con el Cascanueces en sus brazos y feliz por las aventuras vividas en su sueño.

Rascando un poco, me entero de que Tchaikovsky le puso música a la adaptación que el padre de Alejandro Dumas hizo del cuento “El Cascanueces y el Rey de los Ratones” de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, y que el final de la obra varía dependiendo de la versión, ya que en ocasiones termina con Clara y el Príncipe casados y viviendo en el mundo de fantasía, y en otro el Príncipe que emerge del Cascanueces resulta ser el sobrino de Drosselmeyer, y trabaja en la juguetería que éste posee y de la que sacó el Cascanueces que le regala a Clara. Sea como sea y termine como termine, el caso es que “El Cascanueces” es una de las obras de ballet más populares, especialmente en Navidad por aquello de la época del año en que está ambientado el relato.

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Date: January 3rd, 2010
Cate: Gadgets, Tecnología, Viajes
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Anacronismos del siglo XXI

Un anacronismo se define, según la Real Academia Española, como:

Error que consiste en suponer acaecido un hecho antes o después del tiempo en que sucedió, y, por ext., incongruencia que resulta de presentar algo como propio de una época a la que no corresponde.

Es frecuente y recurrente en el mundo del cine, sobre todo en aquellas producciones que intentan recrear hechos históricos o están ambientadas en épocas antiguas, con ejemplos extraordinarios como Charlton Heston interpretando al Cid Campeador en “El Cid”, con un reloj digital de pulsera en una de sus muñecas (obviamente no existían relojes de pulsera, mucho menos digitales), o algunas peleas entre gladiadores en “Gladiator”, donde alguien utiliza una ballesta, arma que no existía aún en la época descrita. Inciso: Erreur des films es un site que hace recuento y descripción de errores (fallos de continuidad, anacronismos, etc.) en multitud de películas, y que, aunque está en francés, es igualmente disfrutable si uno tiene cerca un buen traductor online.

Recordé hace unos días que el 3 de Enero de 2001 compré mi primer laptop, un iBook G3 de color índigo, de aquella época de colores con la que Steve Jobs reflotó Apple, así que antes de regresar de las vacaciones lo busqué y encontré en casa de mis padres en Cáceres (España), descubriendo que aún sigue funcionando como un reloj:

Obsérvese la belleza del sistema operativo Mac OS 9, la indescriptible aplicación Launcher (antecesora jurásica del actual Dock) en mitad del escritorio y, ya por último, mi torpe intento de conseguir la reproducción hablada de un texto en el editor SimpleText.

Pero con toda esa discusión que hay acerca de si el cambio de década se produce el 1 de Enero de 2010 o en su fecha homónima de 2011, dudé entonces de si lo compré en el año 2001 o en el año 2000, ya que si hubiera sido éste último entonces hoy haría diez años desde dicha fecha, y con cierta ilusión pensé que igual estábamos celebrando diez años de algo.

Modelos de iBook G3 en 2001

Entonces descubrí en la entrada de iBook en la Wikipedia que ese modelo concreto se comenzó a distribuir el 13 de Septiembre del año 2000, así que resulta del todo imposible que yo lo adquiriera en Enero del mismo año. Podría igualmente haberme ahorrado el dato y haber dicho que se cumplían diez años, pero entonces alguien podría haber llegado a acusarme, justamente, de anacronismo.