Las marcas después del último click
Los números, siempre andan pidiendo números las marcas para justificarse a sí mismas el por qué invertir en canales “digitales” (si es que aún se les puede llamar así). Visitas, tiempo de permanencia, clicks, registros, etc.
Por lo general, cada vez que relleno un formulario en algún sitio, para comprar algo (lo cual hago con frecuencia) o suscribirme a algún servicio, todo concluye con ese último click donde digo “Sí”, “Acepto”, “Comprar” o cualquiera de esas palabras que envían mis datos a un sistema de registro donde dejo de ser una persona para ser un número más.
Por eso, cuando Vimeo me notificó por correo que mi cuenta Premium había expirado y que debía renovarla para poder usar sus servicios, lo hice con cierta paciencia y resignación, como el que va a una ventanilla a cumplimentar un trámite bancario. Lo interesante ocurrió cuando llegué a la pantalla de confirmación de mi compra, donde me esperaba (click para verla completa) una foto de gran parte del equipo de Vimeo agradeciéndome el haber renovado mi cuenta con ellos:











