Cuando se encuentran dos memes
¿Qué ocurre cuando se juntan “LOLcats” con “Sad Keanu”, dos de los más famosos memes de Internet? Probablemente esto:
Dicen las marcas que cada vez son más humanas, en referencia a que conversan con otras personas y se comportan de una manera más social, tanto en un sentido 2.0 como también en el de la responsabilidad.
Y el planteamiento está bien, lo que pasa es que muchas veces cuando escucho lo que dicen pero veo lo que hacen de inmediato pienso en The Walking Dead y sus zombies, que aunque con cierto aspecto medio humano son incapaces de entender y relacionarse con otros seres humanos, simplemente porque no lo son y lo que de verdad quieren es pamplinárselos. Cambia “zombies” por “marcas” y entenderás lo que quiero decir.

En la imagen, una marca de yogures pidiendo tu ayuda.
La festividad del Día de Muertos es una de las costumbres más fascinantes con que un extranjero puede encontrarse en México. La idea de la muerte como tránsito en vez de fin, y la instalación de altares de muertos para tener un reencuentro breve con los seres queridos que ya no están, nos dio para lanzar este pequeño proyecto (aún en desarrollo, pero ya funcional) en el que les pedimos que participen (si es que les gusta claro) llamado “This is for Steve”, un altar de muertos para Steve Jobs al que se pueden sumar subiendo una fotografía de su gadget Apple favorito, en honor al recientemente fallecido co-fundador de la compañía :)
Las horas de las personas que trabajan en una agencia se ven devoradas, a menudo, por la cantidad de cosas que hay que hacer en el día a día. De alguna manera, se cumple ese viejo axioma donde lo urgente derrota a lo importante, así que se vuelve complicado introducir pensamientos laterales de algún tipo a la comunicación de las marcas para las que trabajamos, ya que siempre hay otro logo por retocar, otra idea que pensar para mañana, u otra reunión convocada de imprevisto para tratar algo que ya se trató en alguna otra reunión previa convocada de la misma forma.
Por eso, estamos buscando a una persona que quiera trabajar con nosotros en JWT México, liberado de ese día a día que nos quita tiempo a los demás, y con una única e importante tarea que es la de inventar cosas. Que parece simple, pero no fácil, porque el inventor que buscamos debería cumplir las siguientes características:
- Capaz de inspirar a los equipos de desarrolladores (creativamente) y a los equipos creativos (tecnológicamente) de la agencia por igual. Un creativo tecnológico, por llamarlo de alguna manera. Igual ni nombre tiene, aunque será parte de su trabajo el descubrirlo.
- Capaz de programar desde una aplicación de teléfono hasta alguno de los microondas de la agencia para hacer palomitas. O sea, fluido (o con posibilidades de fluidez con una ligera adaptación) en AS2/AS3, jQuery, HTML5, Cinder, openFrameworks, PHP, Cocoa y Objective-C, Java, Flex, Android y/o cualquier otro de estos lenguajes de programación y frameworks que se suelen indicar cada vez que alguien hace una lista de estos lenguajes de programación y frameworks.
- Aficionado a la interacción hombre-máquina, y por consiguiente amante de Processing, de las placas Arduino y de su framework de desarrollo. Alguien que, por ejemplo, sepa más de robótica que de moda, aunque no nos molesta si sabe de moda. O que cuando ve a alguien jugando con Kinect se pregunta cómo están hechos los engranajes de la aplicación que permite a la gente usar su cuerpo como control.
- Amante de iniciar, dar seguimiento y concluir (solo o acompañado) proyectos laterales como Enchingatown, Who’s Daft Punk? o Bedtime Tunes.
- Valiente y con capacidad de decisión para salirse de su escritorio. De los que saben que a veces los mejores lugares para algunos de sus inventos serán un escaparate, estar atados en un globo, el interfono de la agencia o una red distribuida de palomas que viajan por todo el país.
- Fluido en memes y 4Chan, capaz de distinguir un “Like a Boss” de un “Zombie Kid”. Pero que no se olvide de quienes eran Hendrix o Piazzolla y que sepa que Benedetti no tenía una franquicia de pizzas. O que “El Grito” es de Munch, y no del malo de la máscara de Scream. O sea, una buena mezcla de cultura sobria y cultura pop, como quien dice.
—
Así que si eres esa persona, si estás interesado/a, y si reconoces al menos 12 de los 15 logos que aparecen en la imagen de Salles que abre este post, por favor escríbeme a dani.granatta AT gmail.com, porque nos urge contactar contigo. Y si no eres esa persona, o no te interesa, al menos ayúdanos republicando este post en Twitter o en Facebook.
Ah, y gracias de antemano :)
(aquí iría una imagen hiperauténtica que todavía no sé cuál es)
Decía Umberto Eco que el hiperrealismo era la falsedad auténtica, y atendiendo a eso, se dice que la publicidad ha sido y (todavía) es uno de los máximos exponentes del hiperrealismo, vendiendo un mundo construido a partir de metáforas que recrean una realidad paralela y fantástica, demasiadas veces overpromise y siempre aspiracional, apoyada en los medios de comunicación masivos para infiltrar a la masa esa simulación “mejorada” de la realidad, aunque en realidad verdaderamente falsa. Entonces llegó Internet, las redes sociales, las personas-marca, las marcas-persona y única regla basada en señales de cambio constante, con personas y marcas pilotando en las mismas carreteras caóticas y muchas veces en direcciones opuestas.
En este contexto de locos que ya conocemos todos y del cual todo el mundo habla, ocurre algo, o me lo parece a mí, que me llama especialmente al atención: diría que se está trasladando el hiperrealismo publicitario a un plano absolutamente personal, dando paso a un hiperrealismo humano en donde (casi) nadie escapa de construir una realidad digital que posibilita (aún más) el relacionarse con otros vendiéndose como lo que nos gustaría ser pero que en realidad no somos. Personas que se convierten en marcas en su afán de ser auténticas, imitando muchas veces un modelo publicitario ochentero que es el mismo que la mayoría de esas mismas personas critica por considerar cero auténtico.
Al mismo tiempo, en esta nueva realidad repleta de personas que cada vez son más marca, les exigimos a las marcas que se vuelvan más personas. Y a éstas parece que no les queda otra que asumirlo e imitar a las personas en su afán de ser más auténticas.
En definitiva, un traspaso de valores y un cambio de roles curioso y paradójico pero con una meta común (el querer ser más auténticos) en el que me parece que cada vez más personas y marcas tendremos que convivir y relacionarnos dentro de un contexto en el que no basta con ser auténtico: hay que ser hiperaunténtico.
Una sociedad hiperauténtica compuesta por personas y marcas a quien no les interesan tanto las mentiras que parecen verdaderas (hiperrealidad), porque cada vez más viven en realidades que superan por mucho a la ficción y que por espectaculares, son auténticas..