Espero que Young&Rubicam Argentina o Coca-Cola no me demanden por usar su copy para titular este post que traigo ganas de escribir desde hace meses. Queda perfecto para introducir una de las discusiones más interesantes de este año en lo que respecta al mundo digital (y más allá, o de regreso). Y dado que la escuela donde trabajo organiza mañana una conferencia sobre el tema — además de que Daniel publica fotos que van al pelo — no quería dejar pasar más tiempo.
La campaña de Coca-Cola nos invita a mirar el mundo con otros ojos — los ojos de la esperanza en la naturaleza humana — y, sin embargo, nos lo muestra a través de los ojos artificiales de las cámaras de vigilancia que inundan las metrópolis del siglo XXI.
¿Qué paradoja, no es así? Pues de eso, a grandes rasgos, se trata la llamada “nueva estética” (new aesthetic).


