Posts Tagged agencias

Date: March 26th, 2013
Cate: Comportamiento, Marcas, Marketing, Publicidad, Tecnología

Quince minutos de fama

Hoy las cosas se ponen de moda extremadamente rápido, pero también pasan de moda con la misma velocidad. A este paso, en el futuro no tendremos los 15 minutos de fama que tanto nos prometieron. El Gangnam Style y Harlem Shake son buenos ejemplos recientes. ¿Por qué sucede esto y qué implicaciones tiene para las ideas?

A diferencia de lo que sucedía en la era antes del internet, hoy la velocidad a la que se propagan las ideas no depende de lo rápido que viaje un barco o un avión. Hoy las ideas se propagan de forma instantánea ya que éstas cada vez más son información que corre sobre tecnología a la cual puede acceder cada vez más gente (celulares, tablets, computadoras, etc.). Por lo tanto, la transmisión de las ideas y la velocidad a la que esto sucede depende del desarrollo y la adopción de la tecnología digital, lo cual ocurre a un ritmo exponencial.

Es así como una idea como el Gangnam Style le puede llegar a cientos de millones de personas en tan solo unos días. Para “consumirla” solo nos basta con tener a la mano un dispositivo con conexión a internet capaz de reproducir video. Hace apenas un siglo, una obra de teatro o una pieza sinfónica viajaba en papel a la velocidad de un carruaje o un barco, y la gente sólo podía disfrutarlas asistiendo al teatro o a un concierto.

Gracias a la tecnología digital, hoy una idea puede propagarse más rápido que nunca, pero también es capaz perder relevancia a la misma velocidad, sobre todo si su contenido es de poco valor para quien la consume. Contenidos como el Gangnam Style y el Harlem Shake nos sacan quizás unas cuantas risas, pero hasta allí llegan, no nos aportan mucho más. Son simples chistes y, como todos sabemos, hasta el mejor chiste pierde gracia después de oírlo unas cuantas veces. La prueba es que el Gangnam Style pasó de la gloria al olvido en 4 meses meses. El Harlem Shake, murió en un mes.

La publicidad obviamente también es afectada por este fenómeno. Los mensajes publicitarios se propagan más rápido, pero se olvidan igual de fácil. Tomando un ejemplo reciente, el tan comentado tweet de Oreo en el Super Bowl pasó a mejor vida unos cuantos días después de su publicación.

Desgraciadamente, la respuesta de agencias y marcas ante las condiciones exponenciales del entorno ha sido aplicar un pensamiento lineal maquillado de pensamiento exponencial: disparar los mismos mensajes y chistes efímeros, solo que ahora en mayor cantidad y mayor frecuencia. El resultado: ideas lineales que se propagan exponencialmente pero que mueren de la misma forma. Y eso es en el mejor de los casos, porque la mayoría de estas ideas ni siquiera se propagan.

¿Qué tal si mejor tratamos de pensar en ideas que aumenten su valor exponencialmente mientras más personas las usen/consuman?
Por desgracia hay pocas ideas con estas características en el entorno publicitario. El problema de fondo es una cuestión paradigmática. Los publicistas son entrenados para crear valor a través de mensajes (y chistes), justo el tipo de idea que muere más rápido en un entorno exponencial. En contraste, muchos otros creativos (que en su mayoría no trabajan en publicidad) llevan años haciéndolo.

Pongamos a Airbnb como ejemplo. Quizá todos conocemos Airbnb, pero para los que no, es una plataforma que básicamente convierte cualquier cuarto desocupado de una casa o departamento en cualquier parte el mundo en una habitación de hotel y la pone al alcance de millones huéspedes potenciales. Entre más cuartos se registran a la plataforma, más probabilidades tienen los huéspedes de encontrar mejor hospedaje a mejor precio, lo que a su vez les permite ahorrar o viajar más con el mismo presupuesto. Y esto a su vez motiva a que más gente registre sus cuartos desocupados en Airbnb, construyendo un círculo virtuoso de crecimiento y generación de valor exponencial. Este mismo círculo virtuoso está presente en muchas ideas famosas de nuestra era. Spotify, Pinterest, Dropbox, Kickstarter, Waze, y por supuesto Google y Facebook, son algunos buenos ejemplos.

¿Qué pruebas existen para afirmar que estas ideas son exponenciales? Cualquiera puede corroborarlo haciendo unas consultas rápidas en Google Trends. Para hacer el ejercicio más interesante, comparemos las curvas de crecimiento de estas ideas con las del Gangnam Style y el Harlem Shake. Y para hacerlo aún más interesante, incluyamos también a las célebres campañas de “The Man Your Man Could Smell Like” de Old Spice y Red Bull Stratos.

Las imágenes a continuación muestran el volumen de búsquedas reportadas por Google Trends para cada una de las ideas mencionadas. De estos gráficos podemos concluir lo siguiente:

Si podemos asumir que el volúmen de búsquedas es un proxy del valor generado.

1. Las curvas de Gangnam Style, Harlem Shake, Old Spice y Red Bull son casi idénticas. Son crestas, unas más altas que otras, pero su comportamiento es el mismo: un crecimiento súbito y una muerte igual.
(Poner curvas de estas campañas)

2. Las curvas de Airbnb, Kickstarter, Pinterest, y Dropbox son exponenciales. Tienen un inicio lento pero todas cuentan con un punto de inflexión en el que comienzan a crecer vertiginosamente.

3. La curva de Red Bull stratos, la campaña más comentada del año pasado, opacó a Kickstarter y Airbnb. Sin embargo el buzz acumulado de Red Bull Stratos (o el área bajo la curva) es menor al de Kickstarter o Airbnb. Aquí lo interesante sería responder: ¿genera más valor una curva con mayor área, independientemente de su altura?



Ideas Liebre e Ideas Tortuga
Las curvas me recuerdan un poco a la fábula de la liebre y la tortuga. Ideas como El Gangnam Style y las campañas de publicidad en general son como la liebre: explosivas en distancias cortas (corto plazo), pero poco efectivas en distancias largas. Ideas como Airbnb son como la tortuga: lentas en distancias cortas, pero efectivas en distancias largas (largo plazo).

En publicidad por lo general se hacen ideas tipo liebre, mientras que en Sillicon Valley se intenta hacer ideas tipo tortuga. Lo que casi nadie ha hecho es tratar de combinarlas.
Por ejemplo, ¿qué tal si utilizáramos ideas explosivas (ideas tipo liebre) para construir/impulsar plataformas exponenciales (ideas tipo tortuga)?

Estoy convencido de que el futuro de las ideas, incluyendo las publicitarias, está en la generación exponencial de valor. Las agencias de publicidad seguirán estando en gran desventaja mientras sigan creando ideas con pensamiento lineal, basado en la distribución de mensajes en un entorno exponencial que cada vez más discrimina los mensajes y privilegia la creación de valor.

Date: January 15th, 2013
Cate: Marcas, Marketing, Publicidad
1 msg

De cuando la industria no quiere que sus agencias cambien

Quizá sea porque no hay realmente una agencia en México que domine TODAS las disciplinas, o quizá sea por vanidad, pero es frecuente que las marcas tengan un sueño bastante recurrente en el que todas las agencias que les dan servicio (TV, digital, activaciones, medios …) se sientan juntas a trabajar en una mesa gigante, colaborando y nutriendo unos las ideas de otros en una sinergia perfecta sin intereses particulares, y todos en pos del interés de la marca y su éxito.

La realidad, por desgracia, es bastante distinta, y consiste en que todas esas agencias pelean por el cariño de la marca como los hermanos luchan por el amor del padre o la madre, y al final lo que ocurre es que cada cual intenta llevar ideas que terminan por colisionar con los compartimentos que la marca tiene creados para cada agencia. Por ejemplo, cuando trabajábamos en JWT, era frecuente que al llevar ideas MUY MUY grandes a alguna marca recibiéramos un feedback similar a:

La idea es muy buena, muy grande, nos encanta porque toca todos nuestros puntos de contacto con nuestros consumidores. Hagamos una cosa, traigan dos guiones de TV y la gráfica, y para el resto de cosas vamos a contactar a nuestra agencia de digital para que vayan adaptando todo.

-
Como si lo “digital” estuviera separado de la TV o la gráfica y no fuera todo parte de una sola idea. Huelga decir que obviamente al final nada salía como se había planeado, y la campaña que terminaba por salir era un Frankenstein de partes en vez de la suma de todas ellas.

Ahora en Flock nos sucede algo parecido. Por aquello de ser una agencia que proviene del mundo del Social Media pareciera que presentar algo más, que tenga que ver con innovación, está vedado porque la mayoría de las marcas buscan a agencias por servicios específicos en vez de por soluciones integrales. Y luego todos nos quejamos de lo mal que está la publicidad y de qué pocas campañas “integradas” (whatever that means) de éxito hay en México. Y es que viéndolo, tanto desde un lado de la trinchera como desde el otro, una cosa parece clara: Hay ocasiones en que las agencias (tradicionales o no, grandes y pequeñas) SÍ quieren cambiar, pero la industria en la que trabajan NO. Porque así todo es más fácil.

Los paradigmas y las costumbres, ya saben. Pero bueno, qué bien, hay mucho trabajo por delante.

Si me das Like hago…

Yo debo ser un tipo muy raro, porque me pone de mal humor este spot de TV que hace que la mayoría de gente se descojone de la risa:

A mí, como digo, me pone de mal humor, porque más allá del chiste el trasfondo me parece abyecto. Tío, si tu hijo se comporta como un cafre soluciónalo educándolo, no diciendo que ojalá no hubieras tenido a un hijo.

Sirva esto como punto de partida para hacer un llamado a la responsabilidad de todas esas marcas cuyas campañas consisten en “te ayudo con X dinero si alcanzamos X número de Likes”. O RTs, o cualquier vanity-metric de esas que tanto se usan en el ecosistema digital para que las marcas y sus agencias demostremos lo larga que la tenemos.

Esto es una opinión muy personal mía, pero si alguien necesita (alguna comunidad, algún pueblo, alguna zona afectada por un desastre) X dinero y hay una marca que lo tiene y está dispuesta a donarlo, poner por medio el alcanzar X número de Likes me parece terriblemente inmoral. En una época donde los publicistas de la vieja escuela aún piensan que son artistas y donde a la gente la publicidad le importa un huevo, andar con este tipo de dinámicas le echa tres paladas de tierra más a la profesión.

En serio, estimada marca, si tienes ese dinero y quieres ayudar, ayuda. Y si lo que quieres es darle al público cosas a medida que se va alcanzando determinado número de Likes, aprende de Burger King y su antiguo pollo haciendo piruetas en una motocicleta, pidiéndole a la gente visitas para, al alcanzar determinado número, liberar un nuevo salto del protagonista. Pero no jueguen al chantaje con su público, eso ya lo hace el Teletón.

Vamos a ser serios, ¿no? O igual es que yo soy un exagerado.

Date: November 19th, 2012
Cate: Artículos, Publicidad, Relaciones
49 msgs

Una cuestión de preposiciones

“Las palabras pueden mostrar el ingenio de un hombre, pero las acciones su significado” dijo alguna vez Benjamin Franklin. Pues bien, aquí podremos reflexionar un poco acerca de las palabras y su estrecha relación con las acciones…

Cuando comencé a trabajar en comunicación y publicidad, solía decir “estoy trabajando para tal marca en un proyecto” o “hicimos tal campaña para tal otra marca”. Hasta ahí, nada extraño o destacable. El punto es que muchos años después, de manera inconsciente (o no, quizá) me encontré hablando con gente y diciendo (y escuchando también) “estamos contentos de esta acción que lanzamos con equis marca” o “vamos, que tenemos que mover esta campaña que hicimos con tal otra marca”. Sin darme cuenta, había cambiado de preposición. De un inicial, ingenuo y lejano PARA a un más curtido y cercano CON.

more))

Date: May 10th, 2012
Cate: Experiencia, Publicidad
29 msgs

El pecado de las agencias de publicidad tradicional

Ayer publiqué en mi blog personal un post que habla sobre la publicidad y la actualidad de la industria, y me pareció oportuno compartirlo en Gorditos y Bonitos también. Me fascinaría leer sus comentarios y opiniones en este medio. Así que ahí les va, un copy-paste grosero de mi post!

more))

Agencias, startups y cómo la tecnología agrega valor a las ideas

Las ideas innovadoras nacen cuando se combinan de manera novedosa ideas viejas. Este es uno de los principios básicos no solo de la innovación, sino también de la creatividad y ha sido el combustible que ha alimentado la máquina de la innovación en organizaciones de todo tipo.

Tomemos como ejemplo el iPhone. Es una mezcla de teléfono, computadora y pantalla táctil, tres ideas que ya existían pero que en el iPhone se combinaron de manera novedosa, al menos dentro del contexto de los productos electrónicos de consumo. Y así podemos analizar casi cualquier idea y darnos cuenta que es en realidad una combinación de otras ideas existentes. Aquí unos ejemplos muy básicos:
– Motocicleta: Motor + bicicleta
– Dibujos animados: caricaturas + film
– Publicidad: narrativa + producto
etc.

Internándonos en el mundo de las marcas y los negocios, podemos observar que este patrón también se presenta en las compañías exitosas. Por ejemplo, Target es una combinación de chic y precios accesibles; Virgin Airlines es vuelos más entretenimiento; y Apple es tecnología más diseño.

En otros casos, los conceptos y principios de una categoría se adoptan en otra, produciendo innovaciones que incluso a veces logran cambiar por completo la categoría en que se adoptan. El ejemplo más famoso es Apple, que tomó las mejores prácticas del diseño y la ergonomía y las aplicó al diseño de productos de cómputo.

Existen otras historias notables donde sucedió lo mismo. Zynga, por ejemplo,  tomó los principios del marketing digital y lo aplicó a los videojuegos. A diferencia de las compañías de videojuegos tradicionales, Zynga sabe exactamente qué hacen los usuarios dentro del juego: cuánto tiempo juegan, qué items compran, qué misiones completan, etc. Esto le permite a Zynga ajustar el juego en tiempo real para hacer la experiencia más divertida para los usuarios.

Otro buen ejemplo es Activision, la compañía creadora de los populares juegos Call of Duty y Modern Warfare. Hace dos años Activision reclutó a Eric Hirshberg, un director creativo de la agencia Deutsch, para ser el nuevo CEO de la compañía. Hirshberg hizo que Activision actuara más como una agencia de publicidad, tratando a los juegos como marcas y no como productos, e ideando cursos de acción no sólo estratégicos, sino creativos también. Los resultados: los lanzamientos de Black Ops y Modern Warfare 3 han sido los más exitosos en la historia de los videojuegos, vendiendo 360 y 400 millones de dólares en su primer día, respectivamente.

En todos los casos anteriores, la yuxtaposición de conceptos aparentemente dispares generó productos, servicios y modelos de negocio novedosos que redefinieron la relación con los consumidores y las reglas de la categoría.

¿Por qué pongo este tema sobre la mesa? Recientemente se ha desatado una polémica en el mundo publicitario: ¿deben las agencias emular a las startups tecnológicas? El debate nace porque, a pesar de ser organizaciones muy diferentes, agencias y startups tecnológicas emplean la creatividad como principal arma para cautivar la atención y los corazones de las personas, ya sea en forma de campañas de comunicación, o productos y servicios basados en tecnología.

El interés en las startups se ha avivado porque ellas han sido en términos generales más exitosas que las agencias para captar la atención de la gente con sus soluciones. Prueba de esto es que el número de personas que han logrado seducir todas las campañas de publicidad del año pasado palidece en comparación con el número de individuos que han logrado atrapar Draw Something, Instagram, Evernote y IA Writer juntos en el mismo periodo de tiempo. ¿Qué han hecho estas startups para tener tanto éxito entre la gente?

Como en todo debate, hay quienes están a favor y en contra. Yo pertenezco al primer grupo. No sé si las agencias deban comenzar a hacer sus propios productos y servicios basados en tecnología. Pero estoy convencido que es urgente que copien a las startups en un aspecto: el uso creativo de la tecnología para aportarle valor al usuario.

Las startups tecnológicas se crean con la misión de desarrollar productos y servicios que sean útiles y/o entretenidos para el usuario. Su misión siempre está enfocada en aportarle valor al usuario, en resolver sus problemas y satisfacer sus necesidades a través del uso creativo de la tecnología.

Todas las soluciones de las startups tecnológicas exitosas son funcionales. Es decir, resuelven algún problema del usuario o satisfacen una necesidad, ya sea tangible o emocional. Independientemente del tipo de problema o necesidad que satisfagan, como estas soluciones aportan valor, producen emociones positivas en las personas y conectan emocionalmente con ellas. La función produce emoción. Lo funcional se vuelve emocional.

La publicidad también es emocional en su esencia, pero actualmente sufre de un problema. Como lo señala Rei Inamoto en este artículo de  Fast Company, dentro del contexto publicitario las ideas se ven como plataformas de comunicación cuyo objetivo es contar las historias de las marcas. Contar historias es una buena forma de provocar emociones, y las emociones pueden motivar a la gente para que eventualmente compre cosas. El problema es que hoy todo el mundo cuenta historias. Y aunque contar historias es un factor clave y necesario en la publicidad, ya no es suficiente para conectar con las personas, al menos en el contexto actual.

Si las agencias quieren que sus ideas sean más poderosas y conecten mejor con las personas, éstas deben ser más funcionales. Deben ser ideas que no solo entretengan, comuniquen mensajes y estén diseñadas para ser consumidas pasivamente por las personas. Deben ser ideas que también les ayuden a resolver problemas y satisfacer sus necesidades: tal como los productos y servicios de las startups tecnológicas. Y en el corazón de los productos y servicios de las startups tecnológicas está la tecnología.

La razón es simple: cuando a una idea emocional se le agrega un componente funcional, ésta se vuelve aún más emocional. Nike+ te permite medir tu desempeño y comparar tus resultados con los de tus amigos, volviendo la experiencia de correr en algo más social y emotivo.  Twitter y Youtube convirtieron al Old Spice Man en un personaje “real” con el cual podíamos interactuar, haciendo la experiencia más divertida. En Mini Getaway, el uso de smartphones le permitió a cualquiera “robarse” un Mini virtual en el mundo real que a su vez luego podía convertirse en un Mini de verdad, borrando las barreras entre lo virtual y lo real. Las redes sociales y un sitio web hicieron posible que cualquiera de nosotros escribiera una carta de recomendación para ayudar a Xicani, un joven que sufre de discapacidad, a encontrar trabajo.

En todos estos ejemplos el uso creativo de la tecnología enriqueció las ideas, cargándolas de valor funcional y volviéndolas más emotivas, lo que provocó que conectaran mejor con las personas. Incluso, la tecnología permitió  a las personas lograr cosas que antes parecían imposibles. Son ideas que trascienden la narrativa. Ideas emocionales y funcionales. Ideas que evolucionan la publicidad y la transforman en “postpublicidad” o “usevertising”.

El uso creativo de la tecnología es la clave del éxito de las startups tecnológicas. Ambas, agencias y startups, tienen la misión de cautivar la atención y el corazón de la gente. Si las startups han sido, en términos generales, más exitosas que las agencias en esta encomienda en gran parte porque sus ideas le aportan más valor a la gente, ¿no sería entonces una buena idea que las agencias las emularan? Las pruebas de que la yuxtaposición de ideas y conceptos dispares producen innovación, incluyendo en los negocios,  están en todas partes.

Las agencias y compañías que ven la tecnología como un  elemento estratégico y no solo como un accesorio ejecucional, conciben ideas cargadas de valor que logran conectar con la gente a un nivel más mucho más profundo, construyendo marcas y generando millones de dólares en el proceso.

Estoy convencido que emulando a las startups en su uso de la tecnología para aportarle valor a la gente la industria publicitaria puede evolucionar y dar ese salto que tanto necesita para ser relevante de nuevo. Con un poco de suerte en el futuro cercano dejaremos de hablar de publicidad y hablaremos mejor de “postpublicidad”. O como a mí me gusta llamarle, “Usevertising”.

Date: March 29th, 2012
Cate: Comportamiento, Marcas, Publicidad
1 msg

Tiempo y dinero

A menudo, cuando uno se desahoga sobre esas veces en las que el cliente no te aprueba una idea que crees buena o no pone sobre la mesa todo el dinero que producirla correctamente requiere, suele surgir una voz que dice algo así como: “Si quieren jugar a creativos utilicen su propio dinero, y no el del cliente. No tienen derecho a jugar con el dinero del cliente”. Y bueno, esa voz tiene razón, qué quieren que les diga, porque quién es uno para decidir sobre los billetes ajenos. Pero eso sí, el cómo se gastan el dinero las marcas es algo que permite conversaciones y disquisiciones que podrían durar días y días.

Porque, sin estadísticas de por medio pero como impresión general, pareciera que:
- las marcas dedican el 90% de su tiempo y dinero a hablar de sí mismas.
- las marcas dedican el 10% de su tiempo y dinero a hablar con la gente.
- la gente dedica el 90% de su tiempo a interactuar con otros usuarios.
- la gente dedica el 10% de su tiempo a escuchar lo que una marca tenga para decirle.

En un slide que pueda resumir esto, y que a veces utilizo cuando doy alguna conferencia, las cuatro líneas de arriba se podrían ver así:

Entonces, claro, hay una seria diferencia entre aquello en lo que unos gastan su dinero y en lo que los otros gastan su tiempo. Y me pregunto si seguir gastando el dinero de la misma forma que hace unos años generará algún tipo de resultado positivo.

Porque las agencias no podemos jugar con el dinero de las marcas, pero ambos dos (agencias y marcas) tampoco debiéramos querer jugar con el tiempo de la gente.

Date: July 15th, 2011
Cate: Arte, Marketing, Medios, Publicidad
12 msgs

Mercadotecnia y valor estético

La mercadotecnia dice que la oferta existe para satisfacer necesidades; todo producto tiene detrás una necesidad –conocida o desconocida por el usuario- resuelta. Con los teléfonos celulares, por ejemplo, se satisfizo la necesidad de estar comunicado permanentemente, algo que el usuario no sabía que lo necesitaba, hasta que lo vio resuelto. Hoy el cel es indispensable hasta para concertar una cita (soy víctima y acólito del clásico “sí, nos hablamos ese día”, o el irremplazable SMS “llegué ¿dónde estas?”).

Bajo esa lógica, para desarrollar un nuevo producto o servicio solo hay que inventar maneras más fáciles de hacer las cosas. Ese pensamiento queda plasmado plenamente en el género de venta por televisión, productos optimizados y altamente especializados a precio de plástico chino. Desde el aparato que corta en cuadritos toda una ensalada con tres pulsaciones y que con una tapa nueva además hace jugos hasta las cremas diseñadas para las patas de gallo en piel morena, que mezclada con esta otra crema –completamente gratis si usted llama en los próximos cinco minutos- hace maravillas para la piel de naranja.

En el formato de los informerciales queda en evidencia ese esquema; plantean el problema, lo transforman en necesidad y por último dan la solución:

  1. ¿Harto de –Inserte instrumento común aquí, como unos cuchillos- cuando intenta –Acción muy específica, como pelar Zanahorias-?
  2. No deje que eso lo avergüence cuando –aquí va una situación genérica, como una cena romántica, una reunión de trabajo o una visita de la suegra-.
  3. ¡Mejor use nuestro producto, que –Acción previamente planteada- de mejor manera y sonría con un gesto de aprobación mientras lo hace, como nuestros actores!

Si sólo las empresas tienen capacidad de producir cosas -desde productos culturales hasta peladores de zanahorias- y siguen este esquema entonces sí, todo producto satisfará una necesidad.

Sin embargo no es el único esquema eficiente de consumo y eso se evidencia gracias a que la tecnología ha facilitado la producción de productos culturales, servicios y pronto también de productos de consumo. Al ser más sencillo hacer algo, más gente comienza a hacerlo porque sí.

Por ejemplo está el Vegan Black Metal Chef.

Bajo el esquema de las necesidades satisfechas estos videos estarían dirigidos a sujetos que disfrutan del Black Metal y desean aprender a cocinar comida vegana. Sin duda no es así (el millón y medio de views del video lo certifican… a menos que haya un millon y medio de black metaleros veganos, cosa que dudo), y en cambio viven del primer impacto que generan, de una experiencia estética –positiva o negativa- ante lo inesperado.

Hoy la producción del público tiene mucho más qué ver con el arte, con el impulso de hacerlo por hacerlo o por poner un punto brillante en medio de un entorno gris. Ese tipo de producción se acerca mucho más al Ready Made, estilo artístico que se basa en la descontextualización de los objetos para convertirlos en piezas de valor estético por su mera carencia de éste.

Pero esto se reflejó desde hace mucho en la publicidad, generando un valor en lo festivalero, un valor de venta sólido, a diferencia del “compre ahora rinde mucho” que la mayoría de los mercadólogos consideran efectivo. Las piezas que más empatía generan suelen ser aquellas que rompen con la monotonía del vender, con el tono “te estoy vendiendo algo” con el que se le debe de hablar al consumidor.

¿tú de qué te acuerdas más, de los anuncios de Elektra o de los de AXE?

VIVA el Vegan Black Metal Chef.

Date: July 12th, 2011
Cate: Marcas, Publicidad
1 msg

Algunos productozzzz…

Un pensamiento muy obvio, pero que no está de más recordar alguna vez cada cierto tiempo: ¿y si resultara que el general de la publicidad es muy malo no porque quienes la hacen sean unos mediocres (puede que también) sino porque los productos que las marcas lanzan y para los que requieren publicidad son (en muchos de los casos) aburridos, insulsos, indistinguibles, indefinidos, intrascendentes, *ponga aquí el calificativo deseado*?

Que también podría afectar, y se olvida con frecuencia. Y en esa situación, ni el overpromise ayuda :)

Date: April 4th, 2011
Cate: Comportamiento, Marcas, Personas, Tecnología
7 msgs

Marcas, agencias y la gente

Conocimiento de tecnología

A grandes rasgos:

- La gente: cuanto más tiempo usando tecnología más diversión y/o utilidad encuentran. Con sus teléfonos móviles, blogs, en sus cuentas de Twitter o Facebook, o utilizando lo que tienen a su alcance para subir nuevos contenidos maravillosos a Youtube. Sin filtro, sin censura, lo que es bueno es bueno y es el resto de personas las que así lo deciden concediendo millones de vistas, visitas, descargas, etc.

- Las marcas: o sus responsables, que parece lo mismo pero no siempre lo es. Que son los que aprueban las supercampañas, los superconcursos y los supervirales que a nadie le importan. Y que en vez de tomar nota y ejemplo de las cosas que la gente ya comparte, trata de crear universos artificiales esponsorizados por sus marcas, para una vez al año darse palmadas en la espalda porque invirtieron más dinero que el año anterior en medios de naturaleza digital.

- Las agencias: que quieren hacer cosas de las que gustan a la gente, pero que no pueden alejarse de lo que finalmente pagan las marcas y las personas a cargo de ellas. A veces hacen cosas más entretenidas (o divertidas o útiles) y a veces menos, pero siempre encontraremos lo que se produce mucho más cerca de donde están las marcas que donde está la gente compartiéndose contenidos.

-

Y ese es el problema. A veces el tipo que lleva la marca anda por donde está la gente, porque aparte de cliente es usuario, y ese hecho define entonces un nuevo nivel de exigencia que han de satisfacer los trabajos de las agencias.

Y es que hay una cosa muy clara, quien decide hoy si algo es bueno o malo ya no son las marcas ni las agencias ni los medios, sino la gente. Y los gustos de la gente son muy extraños en ocasiones, y eso hay que acatarlo e investigarlo. Por eso las agencias y las marcas debieran estar produciendo cosas que estén mucho más cerca de lo que la gente consume hoy en día, y no sólo por el factor “extraño”, sino porque es un uso de la tecnología mucho más sofisticado y original que el que se les ofrece desde el mundo publicitario.

Lo bueno es que, llegando allí, lo que se conseguiría ya no es únicamente vender productos, sino rediseñar por completo la cultura popular, lo que no es poca cosa.