Captchas de la fortuna, hoy puede ser un gran día

Conferencia Tijuana

Hace unas semanas me invitaron a participar en un evento de conferencias. No es que otros en los que participo no sean especiales para mí (que lo son, y por eso voy), pero esta invitación me hizo especial ilusión por el brief de objetivos de la charla, que era algo así como:

Tienes X cantidad de minutos para hablar y la temática es libre, pero el objetivo es, mediante lo que expongas, cambiar para siempre la vida o la forma de ver las cosas de las personas que asistan a tu charla.

Aún no sé de qué voy a hablar, pero semejante definición de objetivos me hizo pensar en Joan Manuel Serrat, que siempre en porciones de tres o cuatro minutos conseguía cambiar la vida o la forma de ver las cosas de las personas que escuchaban algún tema suyo. Me dan envidia los músicos que saben componer, como Serrat, o Cerati. De cómo forman parte de la banda sonora de la vida de la gente, con palabras que quizá son sólo bóvedas enormes y huecas que, simplemente, suenan muy bien aunque realmente no digan nada. Y si así fuera, no importa, esas bóvedas las llenamos con situaciones y personas los que los escuchamos, para que sus palabras ya no retumben ni hagan eco.

En esas andaba mientras escuchaba “Hoy puede ser un gran día”, y se me ocurrió, al hilo de cosas como el firewall del buen rollo, que sería interesante que cuando comienzas el día tuvieras un mantra que repetir, una frase que, a fuerza de ser repetida, te cargue de energía y buenas vibraciones. Por eso, “Hoy puede ser un gran día” es un gran mantra.

Fue entonces cuando, al intentar publicar el enlace de una de las versiones en YouTube de este tema, me topé con los captchas de Facebook. Un captcha, probablemente los han visto, es uno de esos códigos de palabras aleatorias que se generan cuando uno va a enviar datos de algún tipo (generalmente vía formularios) por Internet, para evitar que todos los bots de spam que existen puedan invadir el sistema, enviando millones de peticiones similares con su propia información allí donde nosotros estamos escribiendo la nuestra. Y así es que como además los captchas no se leen muy bien (para que los bots más avanzados no puedan sortearlos), y yo soy especialmente torpe para averiguar lo que en ellos se dice, suelo protagonizar episodios donde los captchas me requieren ser escritos cinco o seis veces, hasta que doy con las palabras correctas para poder enviar la información que quiero.

De modo que he aquí la secuencia de captchas que tuve que cumplimentar antes de publicar dicho vídeo, en vista de que no terminaba de escribir correctamente lo que se me requería:

Captcha 1

Captcha 2

Captcha 3

Captcha 4

Captcha 5

Mi falta de pericia descifrando las palabras me hizo teclear lo siguiente:
“danielle CTTY”
“West tecarr”
“scharff it’s”
“owen stomach”
“cambered of”

Apunté todo en un cuaderno y leí lo anotado, y pensé que qué pérdida de tiempo el escribir semejante cantidad de estupideces, que además no significan nada. Claro, alguien podrá decirme que es escribiendo palabras o expresiones que no tienen significado como se engaña a los bots de spam, y que sin ello los captchas no tienen razón de existir. Pero por otra parte, y sobre ese tema, creo que los captchas son un triste recurso humano para engañar a una máquina, un recurso que termina deshumanizándonos a nosotros mismos porque resulta que la única forma de conseguir que un bot no nos descubra es hablando en un lenguaje que ni nosotros mismos entendemos. ¿Qué tal si pudiéramos humanizar a los bots en vez de deshumanizarnos nosotros?

Tu nuevo proyecto

Que los bots tuvieran que aprender normas de cortesía o pedir las cosas “por favor” me hizo caer en la cuenta de que los captchas en realidad podrían ser como unas galletas de la fortuna, de las que dan en los restaurantes de comida china, o usar algunos fragmentos de “Hoy puede ser un gran día” como mantras, y que en vez de escribir lo que escribí para publicar el vídeo, tuviera que escribir:

“hoy puede ser un gran día”
“saca de paseo a tus instintos”
“asómate y consume la vida a granel”
“basta de mediocridad”
“este día es un ejemplar único”
“pelea por lo que quieres”

Cómo sería mi día si cada vez que tengo que enviar información, el texto que tengo que escribir en el captcha fuera de ese estilo. Un texto que tengas que escribir una y otra vez hasta que te lo creas, o el captcha no te dejará enviar lo que querías, y que por una vez la repetición no fuera castigo, sino bendición. O sea, captchas que me hagan más y mejor humano, en vez de captchas que me convierten en un robot para pasar desapercibido.

Y es que creo que si la gente tecleara más este tipo de textos, el spam no tendría tanta importancia, en vista de lo bien que nos sentiríamos. Y así, además, ya no tendría yo que preocuparme de cambiarles la vida o forma de ver las cosas mediante una conferencia.

Y es que hoy, amigos, puede ser un gran día. Y mañana, también:

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Daniel Granatta

Buscador de luz. Waiting for the robot takeover. I rewire people.

12 thoughts on “Captchas de la fortuna, hoy puede ser un gran día”

  1. Pingback: Daniel Granatta
  2. Wow !!! Me encantó este post!!!! Nada es casualidad! Gracias por tus palabras, no sé si cambiaron mi vida PERO te garantizo que Sí cambiaron MI DÍA!!!!!

  3. Pingback: Daniel Riaño
  4. Interesante y que tal si ya entrados deslatinizamos y humanizamos el Lorem Ipsum con un contenido con sentido, que nos dejara ver (aunque sea por instantes) un mensaje con carga positiva, una repasadita al mantra diario.

    Esas palabras definitivamente sembraron “cosa buena”, gracias!.

    Saludos desde la tierra del tequila!!

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