De viaje con Moshi: confesiones de un conferencista

Artículos de Moshi

El año pasado impartí tantas conferencias que en algún punto empecé a hacer notar en mis redes sociales que parecía ser un artista popular, tocando en cuanto escenario (grande o pequeño, cerca o lejos) estuviera disponible. O una versión low-budget, claro.

Tweets de Moshi Latam

Un día, Moshi me escribió para preguntarme si alguno de sus productos me ayudaría a que mi vida de conferencia-allá-donde-me-llamen fuera más fácil. Dije que sí, ellos me los enviaron, y yo escribí este texto (y tomando fotos por el camino) para contarles a ustedes, lectores, el porqué.

Leer texto completo: Confesiones de un conferencista

Entrevistado y Demente, capítulo 32

Dementes - Podcast de Diego Barrazas

Aparte de todas sus ocupaciones y de su trabajo como Knowledge Manager en NEXOBanregio, Diego Barrazas es también el fundador de un podcast de nombre DEMENTES, cuyo propósito es publicar conversaciones con gente que él considera están haciendo cosas interesantes (gracias por la parte que me toca).

En nuestra charla, que dura poco más de una hora, hablamos de Publicidad, Creatividad, Diseño de Futuros, este blog, e incluso mi curso en Domestika (en algún momento de la charla se cita un código de descuento para el mismo 🙂
Enjoy!

En este episodio platico con Daniel sobre su experiencia en Agencias de Publicidad, sobre la Creatividad y sobre el Diseño de Futuros.

Nos cuenta lo que está pasando en la industria de la publicidad y lo que hizo que para el perdiera un poco de encanto. Nos cuenta también cómo hace para mantenerse creativo y para escribir constantemente en su blog.

Aparte de esto nos cuenta cómo funciona el Futurismo y cómo podemos usarlo para desarrollar una mejor estrategia en nuestras empresas.

A la mitad de este episodio podrán escuchar un código de descuento para su clase online en Domestika.org

Viendo el mundo a un metro de altura

Llamada por Facetime

Analucy me llama por FaceTime. Y después de charlar brevemente, decide hacerme un tour de nuestro apartamento, el cual veo no desde mi punto de vista, sino desde el que le ofrece su estatura de poco más de un metro. Visto así, mi apartamento es un lugar completamente distinto.

Me acordé entonces de aquel proyecto tan lindo del que hablamos hace unos años, “Cáceres desde abajo”.

Restaurar versiones (de ti)

Control de versiones

Son las 23:55 de un domingo por la noche y estoy el taxi que me lleva del aeropuerto a mi hotel en la ciudad de Monterrey (México), a donde he venido a impartir clase durante un par de semanas.

Paso por lugares conocidos, otros no tanto: “ahí he estado”, “ahí no”, “ahí tampoco”, “recuerdo cuando comí ahí”, “ahí fui a una fiesta”, etc. En suma, pienso en todas las versiones anteriores del Daniel que soy ahora, versiones previas de mí, al igual que las que tienen este post (cada vez que edito algo y lo guardo) o cualquier software o sitio web (sobre cuyo código trabajan varias personas simultáneamente).

Me hace gracia pensar entonces si será posible en algún momento poder descargar a tu ser alguna de estas versiones previas de ti. Para que, si te sientes mal, puedas descargar una versión de ti donde eras más feliz que en este momento. O para ponerte en el mood en que visitaste tal o cual ciudad si es que regresas a ella, por decir algo. Si en algún punto subimos a la nube una configuración sobre nosotros, sería justo que también pudiéramos descargarla para volverla a utilizar, ¿no?

No piensen que he ingerido ninguna sustancia. Son las 23:55 de un domingo por la noche y voy en un taxi recién bajado de un avión.

Fdo: Daniel, Febrero de 2017

2017, con Internet y sin capturas de pantalla

Venía a felicitarles el 2017 y a recomendarles -con unas capturas de pantalla como es debido- el delicioso documental “Lo and Behold: Reveries of the Connected World”, en el que Werner Herzog traza un hermoso recorrido por el pasado, presente y (posible) futuro de un mundo hiperconectado gracias a Internet (y que pueden ver en Netflix).

Lamentablemente, a la hora de capturar las imágenes que hubiera querido para este post, me topé con el hecho de que lo único que consigues es un rectángulo de color negro cuando intentas tomarle un pantallazo a lo que muestra tu teléfono cuando tienes abierto un contenido en Netflix:

Screenshot Netflix - Lo and Behold

En fin, que la anécdota no me haga desviarme del propósito de este post, que es que vean el documental:

Enjoy.

Aduanas del 2016

Fui y regresé rápido de Lima (Perú) para una conferencia, y en el avión de regreso a México (que casi pierdo) me dio por leer los formularios de aduana para saber qué artículos puedes introducir en el país:

Formulario de aduana de entrada a México

Me pareció sumamente divertido que prácticamente toda la lista de aparatos electrónicos viva ahora en mi teléfono móvil, y me acordé de este vídeo (cortesía de BestReviews):

La lista ha de ser prácticamente la misma en cualquier país del mundo: Aduanas de 2016. Formularios de 2003.

Quotes desorientados

De entre todos los quotes pseudo-filosófico-motivadores que pululan por los confines de Internet, creo que ninguno me parece tan burdo y desorientador como ese que dice:

“Si no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos.”

La cita original corresponde a Tony Gaskins, pero en esta época de información apócrifa mucha gente se la atribuye a Steve Jobs. Y como pensamos que si lo dijo Steve Jobs ha de ser una revelación profunda, dicho quote termina por aparecer en los slides de muchísimas presentaciones de muchísimos conferenciantes.

Supongo que es para incentivar a sus públicos a que no sean pasivos, a que sean emprendedores, etc., pero yo, aunque estoy totalmente por la labor de que cada cual se construya el futuro que le parezca para él y para los suyos, creo que no hay nada de malo en que tus sueños y los de otra persona coincidan, y que te sumes al proyecto de dicha persona si eso sucede. Se llama misión o causa, y es lo que hace que en esta vida haya ideas y haya empresas.

Iba a dedicarles un Facepalm si son de los que se dedican a propagar quotes como estos, pero encontré esta otra versión, que me pareció mucho más ad hoc:

Facepalm de Godzilla

Tres snippets de publicidad de las Américas

Desculpe o transtorno

Tres acontecimientos aparentemente inconexos (o RandomRefs):

En Brasil, se estrena la película “Desculpe o transtorno” con Gregorio Dudivier y su ex, Clarice Falcao. Durante su columna semanal en la Folha de SP, Gregorio hace una carta linda, hablando justamente de su relación bien conocida con la actriz. Un lindo testimonio/fotografía de una relación que se viraliza y al mismo tiempo es acusada de branded content. ¿Lo es? Sí, posiblemente. Deja de ser interesante por ello? Creo que no.

En USA, un candidato a senador demócrata es acusado por su contraparte republicana de estar en contra de la Segunda Enmienda -que concede derecho a portar armas a los vecinos del norte-. Jason Kander, había sido voluntario en Afganistán y por ello hace este comercial, que IMHO, es el mic drop de la semana:

En Bolivia, Corimexo una fábrica de muebles de cuero, postea este video (NSFW) bajo el concepto “100% cuero”, demostrando que el “payment gap” es el menor de los problemas de las mujeres en ese país. Las evidentes peticiones vienen y van, pero los dueños contentos: se está hablando de su marca.

¿Qué aprendimos esta semana?

Que las buenas ideas trascienden la publicidad.
Que a veces hay que tomar el toro por las astas.
Que por cada paso que uno da adelante, hay otros que están dando mil para atrás.
Que no nos tire atrás a nosotros en todo caso.

Los idiomas de Latinoamérica

Latinoamérica

Hace algún tiempo (2004), la editorial para la que escribíamos Kali y yo editaba anualmente varios libros en castellano de unas 600-700 páginas con todo lo que tenías que saber sobre determinados programas de creación gráfica o multimedia. Ya saben, Adobe Photoshop, Macromedia Flash, etc.

Como la forma en que la editorial generaba el contenido para estos libros era mediante la traducción a castellano de textos en inglés publicados por otras editoriales (con las que la nuestra tenía acuerdos), Kali y yo le propusimos a Eugenio, nuestro editor, que el texto sobre la versión en curso de Macromedia Flash de aquel entonces no fuera una traducción, sino un libro cuyos contenidos fueran escritos por autores latinoamericanos.

REPRESENT.

Eugenio, que ya se la veía venir, nos advirtió que aquello iba a ser un soberano desmadre, pero en última instancia nos dejó la decisión a nosotros, y nosotros decidimos tirar millas y sacar aquel proyecto adelante. Buscamos a los autores, les contamos de la idea, les asignamos un tema y esperamos pacientemente a que todos enviaran sus colaboraciones para reunirlas en una primera versión del texto.

Y, ay, aquella primera versión era una Torre de Babel hispanohablante. Teniendo autores de Colombia, Costa Rica, Argentina, Chile, España o Perú (por recordar algunos), la primera edición del texto daba cabida a TODAS las variantes del castellano habidas y por haber desde que el mundo es mundo.
“Mueva el mouse”.
“Prenda la compu”.
“Jale el objeto al escenario”.

Ese tipo de variaciones.

Y aunque era evidente que aquella primera versión era un desastre, Eugenio (cubano de nacimiento y madrileño de adopción) sólo nos hizo un primer comentario, muy socarrón:
“¿Podrían al menos pasarle el corrector de Word al texto para que todo esté en la misma versión de castellano?”

Hoy me recuerdo en aquel entonces cuando, delante de la hoja en blanco, ya no sé si escribir computadora u ordenador, laptop o portátil, mouse o ratón.

Las fronteras, tan claras, se vuelven borrosas cuando comienzas a viajar. También las palabras. Un léxico global que a veces termina por no funcionar en ningún lado porque es de todos y de ninguno.

Al menos mientras sigan existiendo los idiomas.

Las interfaces de Analucy

Teléfono a la escucha

La forma en que Analucy ve dibujos animados en su iPad es pidiéndoselo a Siri. Ella pulsa el botón de HOME con uno de sus deditos, Siri le pregunta en qué puede ayudarla y Analucy le dice, por ejemplo, “My Little Pony Youtube”.

Siri le contesta “Ok, esto es lo que he encontrado” junto con una lista de enlaces, de los que Analucy elige uno y espera tranquilamente a que la conexión a Internet haga su trabajo y la lleve hasta el vídeo que ella acaba de seleccionar.

Hasta que hace unos días, aún sin Internet en casa por la reciente mudanza, le enseñé una lista de juegos en la pantalla de mi laptop. Ella escogió uno y yo le dije que ese “era el juego número 53”. Entonces, Analucy se inclinó para acercar su cara a la pantalla de mi laptop y le dijo, muy firmemente: “CINCO, TRES”

Obviamente, no pasó nada, y Analucy me miró entre confundida y enfadada, porque qué clase de iPad extraño era esa laptop que estaba sobre la mesa del comedor. Entonces yo intenté explicarle que tenía que usar el ratón o el teclado para pulsar sobre el número de juego que quería. Y fue entonces cuando al agarrar ella el ratón me di cuenta de que, para Analucy, el ratón de una computadora era una especie de objeto alienígena, que tenía tanto sentido en su vida como pueda tenerlo para mí un teléfono de disco o un walkman. Era como ver a Indiana Jones agarrando un objeto precioso… y antiguo.

Pensamos que lo “antiguo” es una radio o un reproductor de vídeo VHS, pero en realidad es una palabra que se extiende de forma cada vez más rápida a más y más objetos en una especie de metástasis implacable. A un ratón o a un teclado de ordenador, por ejemplo. Me pregunté entonces si Analucy tendrá necesidad de usar un ratón alguna vez en su vida, cuando puede directamente hablar con las máquinas o usar sus dedos (o un lápiz stylus) para dibujar lo que crea conveniente.

Tarjeta perforada

La certeza de lo que acabo de narrar en el párrafo anterior me pilló por sorpresa, pero le dio sentido a otra de las cruentas batallas de “Las Guerras del Interfaz” de las que hablaba hace unos días: el próximo Santo Grial en dichas guerras es el reconocimiento de voz. Es por eso por lo que compañías gastan millones de dólares en perfeccionar esta tecnología, porque niños y niñas como Analucy ven el ratón y el teclado como nosotros vemos ahora aquellos enormes ordenadores que funcionaban con tarjetas perforadas.

Días después le contaba esta anécdota a Dany Saadia, el cual me refirió a una (parece ser) célebre escena de “Star Trek”, donde Scott (que acaba de viajar en el tiempo, del futuro hasta el pasado, para salvar unas ballenas), vive algo similar a lo que le sucedió a Analucy:

Así que cuando apenas vamos terminando de pensar en cómo se ve el sitio web de nuestra compañía en un dispositivo móvil, resulta que hay que empezar a preocuparse de cómo se va a navegar… con la voz. Y eso para empezar, porque la calificación de “antiguo” avanza rápido, rápido, rápido.

O como decía una maldición china: “Ojalá vivas tiempos interesantes.”