Imágenes del futuro, comportamientos del futuro

Rating en Uber de Daniel

“Minority Report” es un gran ejemplo de cómo se distorsiona la comprensión de las imágenes del futuro. Lo que en realidad es una fábula distópica sobre el peligro de que un estado “hiper-vigile” a sus ciudadanos fue entendido por muchas marcas y compañías de tecnología como una hoja de ruta para poder confeccionar anuncios cada vez más personalizados a unos usuarios que, por lo general, están más que saturados ya de publicidad (en la calle, en sus teléfonos, en sus navegadores, etc.):

Me sirve el ejemplo porque hace treinta años las imágenes del futuro eran más positivas, más idealistas. Por cada “Blade Runner” teníamos un “Back to the Future” que alimenta hoy la creación (más o menos, casi casi) de zapatillas de deporte que se atan solas o monopatines que se desplazan flotando en vez de apoyándose sobre cuatro ruedas.

Pero como les decía en este post, escribir sobre ciencia-ficción es cada vez más complicado. La realidad ha “disrrumpido” a la ciencia-ficción y los textos del género han evolucionado de la invención de máquinas o visitas a otros planetas a una especie de reflexión sobre la ética en el uso de toda esa tecnología que hemos creado sin saber muy bien para qué.

Quizá sea ese el matiz: durante años, la humanidad inventó en base a la necesidad que tenía de descubrir, de lograr. Pero hoy día, nuestra capacidad de invención ha rebasado la necesidad que tenemos de ella, de modo que, pasada una primera etapa con un cometido concreto (los drones militares, por ejemplo), nos encontramos con que la tecnología es accesible para un gran público que no sabe exactamente para qué utilizarla (¿para qué sirve realmente un drone?).

Me vino todo esto a la mente porque, ahora que “Black Mirror” se ha popularizado entre los usuarios de Netflix, descubro en mis timelines de social media mensajes aterrados al respecto de qué mal vamos encaminados como raza humana, en vista de las historias terribles que la tecnología provoca en cada episodio de la serie.

Continue reading Imágenes del futuro, comportamientos del futuro

Que entren los filósofos

Makers, Doers, Thinkers

Por lo general, cuando el ser humano tenía una necesidad inventaba la tecnología para satisfacerla en la medida de lo posible. De alguna forma, la necesidad dirigía el “descubrimiento”.

Ahora parece todo lo contrario. Uno siente que algunas tecnologías han superado ya con creces muchas de las necesidades del ser humano. Existen, pero sin un propósito definido (más allá del puramente militar, por ejemplo, con los drones).

Uno de los mejores ejemplos es el género de la ciencia-ficción, del que comentábamos hace unos meses que ha sido “disrrumpido” por la realidad. Si se fijan, obras como “Black Mirror” ya no inciden en el descubrimiento de nuevas tecnologías o breakthroughs científicos, sino en la parte ética de quién y cómo se utilizan aquellos avances que ya existen.

Pareciera como si después de unos años de auge de los “makers” (o “doers” o como quieran llamarlos), volviéramos a necesitar “thinkers”. Filósofos (para replantearse problemas esenciales como la existencia o el lenguaje), Filólogos (para darle nombre a todos esos nuevos objetos con los que ahora convivimos y comportamientos que de ellos se devienen), Éticos, etc. Pensadores, en suma. Lo que me hace pensar en la necesidad de reinventar esas carreras universitarias cuya existencia no es obsoleta, pero sus contenidos sí. Ya no puedes estudiar sólo el “de dónde venimos”, sino que se hace imperiosa la necesidad de averiguar “a dónde nos dirigimos”.

Porque cuando alguien dice “el futuro ya está aquí”, la primera respuesta debiera ser “Sí, pero ¿qué futuro?”. No parece que sea algo que deba estar únicamente en manos de los “makers”.

Bootcamp de Social Media en Miami Ad School México

Siguiendo con los cursos para los que dejan la inscripción a última hora, hoy les cuento de uno que vamos a estar impartiendo Diana (de Twitter), Aldo (de Only If) y yo en las instalaciones de la Miami Ad School Mexico City a partir del próximo lunes 10 de Octubre: Bootcamp de Social Media

Flyer - Bootcamp Social Media

En la imagen superior (click para agrandar) viene toda la información que necesitan, pero si necesitan datos adicionales pueden consultar este enlace o escribir a info@miamiadschool.mx.
¡Los esperamos!

Bootcamp: Diseño y Prototipado de Futuros

Nunca es tarde para regresar a las aulas a aprender algo nuevo, especialmente si es algo en lo que estás muy interesado y lo imparte alguien a quien admiras. Y por eso me inscribí en este bootcamp de título “Diseño y prototipado de futuros”, que impartirán Jorge Camacho y Alfredo Narváez los dos próximos fines de semana de Octubre en las instalaciones de CENTRO.

Diseño y Prototipo de Futuros

Sé que este post debía haberlo publicado hace al menos dos semanas, pero también sé que les gusta dejarlo todo para el último día. El último día está por llegar, mejor que se apresuren si también les interesa 🙂

Información:
Haciendo click en este enlace o descargando directamente el temario
Preguntándole a Karla

Quotes desorientados

De entre todos los quotes pseudo-filosófico-motivadores que pululan por los confines de Internet, creo que ninguno me parece tan burdo y desorientador como ese que dice:

“Si no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos.”

La cita original corresponde a Tony Gaskins, pero en esta época de información apócrifa mucha gente se la atribuye a Steve Jobs. Y como pensamos que si lo dijo Steve Jobs ha de ser una revelación profunda, dicho quote termina por aparecer en los slides de muchísimas presentaciones de muchísimos conferenciantes.

Supongo que es para incentivar a sus públicos a que no sean pasivos, a que sean emprendedores, etc., pero yo, aunque estoy totalmente por la labor de que cada cual se construya el futuro que le parezca para él y para los suyos, creo que no hay nada de malo en que tus sueños y los de otra persona coincidan, y que te sumes al proyecto de dicha persona si eso sucede. Se llama misión o causa, y es lo que hace que en esta vida haya ideas y haya empresas.

Iba a dedicarles un Facepalm si son de los que se dedican a propagar quotes como estos, pero encontré esta otra versión, que me pareció mucho más ad hoc:

Facepalm de Godzilla

Tres snippets de publicidad de las Américas

Desculpe o transtorno

Tres acontecimientos aparentemente inconexos (o RandomRefs):

En Brasil, se estrena la película “Desculpe o transtorno” con Gregorio Dudivier y su ex, Clarice Falcao. Durante su columna semanal en la Folha de SP, Gregorio hace una carta linda, hablando justamente de su relación bien conocida con la actriz. Un lindo testimonio/fotografía de una relación que se viraliza y al mismo tiempo es acusada de branded content. ¿Lo es? Sí, posiblemente. Deja de ser interesante por ello? Creo que no.

En USA, un candidato a senador demócrata es acusado por su contraparte republicana de estar en contra de la Segunda Enmienda -que concede derecho a portar armas a los vecinos del norte-. Jason Kander, había sido voluntario en Afganistán y por ello hace este comercial, que IMHO, es el mic drop de la semana:

En Bolivia, Corimexo una fábrica de muebles de cuero, postea este video (NSFW) bajo el concepto “100% cuero”, demostrando que el “payment gap” es el menor de los problemas de las mujeres en ese país. Las evidentes peticiones vienen y van, pero los dueños contentos: se está hablando de su marca.

¿Qué aprendimos esta semana?

Que las buenas ideas trascienden la publicidad.
Que a veces hay que tomar el toro por las astas.
Que por cada paso que uno da adelante, hay otros que están dando mil para atrás.
Que no nos tire atrás a nosotros en todo caso.

Latinoamérica y el “growth hacking” de Uber

El pasado viernes Roberto me compartió esta imagen, donde un usuario de Twitter se muestra sorprendido por cómo los conductores de Uber se ponen de acuerdo para “engañar” a la plataforma y su algoritmo, y así poder “activar” el modo de tarifas dinámicas, en el cual los precios suben porque no hay suficientes coches para atender la demanda generada por los usuarios:

Uber hacking

A mí (y seguro a cualquiera que viva en un país latinoamericano) no me pilló de sorpresa, porque eso es algo que ya llevan tiempo haciendo los conductores de Uber en la Ciudad de México, especialmente desde que se activó la opción de UberPOOL (donde compartes viaje y ruta con otros pasajeros). Puesto que en este tipo de viajes los conductores obtienen mucha menos ganancia que en un viaje individual, parece ser que se las ingenian de todas las formas posibles para compensar. Son tantas las historias al respecto, que uno ya no sabe si estos “métodos-hackeo” son realidad o leyenda urbana, como por ejemplo envolver el teléfono en papel aluminio para desconectarse.

Continue reading Latinoamérica y el “growth hacking” de Uber

Dentro de veinticuatro años

Jonathan Banks, de Gremlins a Breaking Bad

Está uno viendo “Gremlins” y se topa con Jonathan Banks, veinticuatro años antes de interpretar a Mike Ehrmantraut en “Breaking Bad” (y “Better Call Saul”).

O sea, que no importa lo que estés haciendo ahora, puede que dentro de veinticuatro años estés siendo parte de un proyecto que haga historia.

O, como diría Miles Davis:

“Man, sometimes it takes you a long time to sound like yourself.”


El secreto ha de ser no dejar de insistir durante esos veinticuatro años. Y probablemente los diez anteriores 🙂

No se escribe para tener razón

Hoja en blanco

Últimamente ando muy prolífico en las publicaciones en este blog. La (desafortunada) época en la que apenas pasé por aquí porque no tenía nada que contar parece haber quedado felizmente atrás.

Tanta prolificidad ha traído en consecuencia un fenómeno curioso. Por cada post, siempre surgen (uno o varios) comentarios (en este mismo lugar o en algunas de las redes sociales donde promuevo cada uno de los posteos) donde el comentarista habla de un caso muy concreto y específico por el cual el texto que escribí es fallido.

A veces tienen razón. Otras, honestamente, no entendieron nada de lo que dije.

Por eso, en este punto, me parece importante realizar una puntualización: Lo que en este blog se escribe no es un compendio de teorías pulidas e irrechazables. Son justo todo lo contrario, una invitación a opinar, a compartir, a explorar, para descubrir si la teoría (si es que podemos denominarla así) merece la pena o si es un simple pensamiento que ha de ser desechado.

Así, cada post de este blog es una suerte de canvas en blanco que inicia una charla sobre aquello de lo que en ese momento se escriba: las marcas interfaz, la ciudadanía como servicio, las mujeres y la agencia del futuro, etc.

Señalar para desechar es fácil, cualquiera puede hacerlo.
Lo malo es que entonces todo sigue exactamente igual.

Y es por eso por lo que uno escribe.
Uno no escribe para tener razón.
Uno escribe para salir del lugar en el que está.

Las interfaces de Analucy

Teléfono a la escucha

La forma en que Analucy ve dibujos animados en su iPad es pidiéndoselo a Siri. Ella pulsa el botón de HOME con uno de sus deditos, Siri le pregunta en qué puede ayudarla y Analucy le dice, por ejemplo, “My Little Pony Youtube”.

Siri le contesta “Ok, esto es lo que he encontrado” junto con una lista de enlaces, de los que Analucy elige uno y espera tranquilamente a que la conexión a Internet haga su trabajo y la lleve hasta el vídeo que ella acaba de seleccionar.

Hasta que hace unos días, aún sin Internet en casa por la reciente mudanza, le enseñé una lista de juegos en la pantalla de mi laptop. Ella escogió uno y yo le dije que ese “era el juego número 53”. Entonces, Analucy se inclinó para acercar su cara a la pantalla de mi laptop y le dijo, muy firmemente: “CINCO, TRES”

Obviamente, no pasó nada, y Analucy me miró entre confundida y enfadada, porque qué clase de iPad extraño era esa laptop que estaba sobre la mesa del comedor. Entonces yo intenté explicarle que tenía que usar el ratón o el teclado para pulsar sobre el número de juego que quería. Y fue entonces cuando al agarrar ella el ratón me di cuenta de que, para Analucy, el ratón de una computadora era una especie de objeto alienígena, que tenía tanto sentido en su vida como pueda tenerlo para mí un teléfono de disco o un walkman. Era como ver a Indiana Jones agarrando un objeto precioso… y antiguo.

Pensamos que lo “antiguo” es una radio o un reproductor de vídeo VHS, pero en realidad es una palabra que se extiende de forma cada vez más rápida a más y más objetos en una especie de metástasis implacable. A un ratón o a un teclado de ordenador, por ejemplo. Me pregunté entonces si Analucy tendrá necesidad de usar un ratón alguna vez en su vida, cuando puede directamente hablar con las máquinas o usar sus dedos (o un lápiz stylus) para dibujar lo que crea conveniente.

Tarjeta perforada

La certeza de lo que acabo de narrar en el párrafo anterior me pilló por sorpresa, pero le dio sentido a otra de las cruentas batallas de “Las Guerras del Interfaz” de las que hablaba hace unos días: el próximo Santo Grial en dichas guerras es el reconocimiento de voz. Es por eso por lo que compañías gastan millones de dólares en perfeccionar esta tecnología, porque niños y niñas como Analucy ven el ratón y el teclado como nosotros vemos ahora aquellos enormes ordenadores que funcionaban con tarjetas perforadas.

Días después le contaba esta anécdota a Dany Saadia, el cual me refirió a una (parece ser) célebre escena de “Star Trek”, donde Scott (que acaba de viajar en el tiempo, del futuro hasta el pasado, para salvar unas ballenas), vive algo similar a lo que le sucedió a Analucy:

Así que cuando apenas vamos terminando de pensar en cómo se ve el sitio web de nuestra compañía en un dispositivo móvil, resulta que hay que empezar a preocuparse de cómo se va a navegar… con la voz. Y eso para empezar, porque la calificación de “antiguo” avanza rápido, rápido, rápido.

O como decía una maldición china: “Ojalá vivas tiempos interesantes.”