La educación de 2025

MInistros de Educación de España

Leo en una revista del pasado fin de semana distintas entrevistas con algunos de los últimos Ministros de Educación de España, expresando su opinión al respecto de qué es lo que ha fallado en el sistema educativo del país.

Mientras disertamos sobre lo que fue (o no), nadie sabe cómo será la educación en 2025. Nuestros hijos van a la escuela a estudiar algo que sabemos que probablemente no les sirva para mucho en su futuro, pero tienen que ir porque “así es como son las cosas”.

La tecnología avanza y se nos van quedando caducas todas las referencias y las cartas de navegación que sirvieron en el pasado. La educación de tus hijos, o de los míos o de los de cualquiera, está probablemente más en nuestras propias manos que en las de cualquier Gobierno o Ministro que pase por el puesto en los años venideros.

Sin embargo, es ese un tema con el que no queremos lidiar y por eso el futuro es tan temible, porque depende de nosotros y ninguno queremos hacernos cargo de semejante responsabilidad; mejor se la dejamos a otro para así poder emplear nuestro tiempo en, por ejemplo, utilizar el último filtro de Snapchat, mientras esperamos que todo lo demás se resuelva por sí solo.

Las pruebas del Festival Ultra

Ultra Music Festival 2016 - Escenario principal

De noche, la luz entra por las ventanas haciéndonos creer que vivimos dentro de uno de los billboards de la película “Blade Runner”. Y es que ya me lo advirtieron/anunciaron cuando me mudé al apartamento en el que ahora vivo:

En Marzo se celebra el Festival Ultra, en el parque que está justo enfrente del edificio.

Nunca había transitado mucho por esa zona de Miami, así que la noticia no me pareció ni buena ni mala, simplemente no la registré. Hasta que hace unas semanas cerraron dicho parque para comenzar los preparativos del Festival e instalar los siete escenarios por los que, dentro de un par de horas, van a empezar a pasar muchos de los grandes nombres del mundo de la música electrónica.

Y más allá de las complicaciones logísticas por el tráfico que se va a originar en una zona transitada por más de noventa mil personas, me llamó la atención (desde mi ventana) el proceso de montaje de cada uno de los escenarios. Porque, aunque el festival empieza hoy (18 de Marzo), el escenario principal está listo desde el pasado domingo 13. Todo lo que han hecho desde entonces (aparte de pulir detalles, imagino) ha sido probar el audio y las luces que lo acompañan. Todo el día, todos los días, sin interrupción:


Continue reading Las pruebas del Festival Ultra

Átomos y Bits

Nuevas reacciones de Facebok

En Noviembre de 2015, el número de usuarios activos en Facebook era de unos 1600 millones. 1600 millones de personas para las que la plataforma lanzó el mes pasado un nuevo feature que consiste en que ahora puedes calificar todo lo posteado con emociones adicionales a la que ya teníamos hasta ahora (“Like”). Una pura y dura cuestión de empatía, como decíamos aquí hace unos días.

Ahora imagina las implicaciones logísticas para que tu marca favorita de bebidas cambiase (por ejemplo) su sabor o el diseño de 1600 millones de sus botellas o latas, o que tu marca favorita de comida rápida repartiese (por ejemplo) 1600 millones de cupones.

En la vida de los bits, el proceso se llamaría (y se llama) Upgrade. En la de los átomos se llamaría (y se llama) Panic Attack -y probablemente nunca llegara a suceder-.

Una visualización de los cálculos por segundo

Crecimiento Exponencial poder computación

La imagen que abre este post ha de ser una de las más referenciadas cada vez que alguien habla de la Ley de Moore (que cumplió 50 años en 2015 y ahora corre el riesgo de quedar obsoleta), la cual que reza que cada 18 meses las computadoras duplican su número de microprocesadores y abaratan su coste a la mitad, causando un incremento exponencial en su capacidad de realizar cálculos por segundo.

Pero como quizá visualizar una gráfica no da a entender exactamente lo que representa estar rodeados de algo que crece exponencialmente, me pareció particularmente acertada esta animación que encontré ayer en un grupo de Facebook, donde asemejan el número de cálculos por segundo que puede realizar nuestro cerebro con el número de onzas de agua existentes en el Lago Michigan:

Cálculos por segundo

Esa forma de crecimiento, en la cual parece que no pasa nada hasta que de repente todo se dispara, es una muy buena forma de explicar, entre otras cosas, cómo el uso de plataformas o herramientas pasa de ser potestad a los “early adopters” a ser algo que pertenece al “mainstream”, tal como les contaba en este post sobre las diferencias entre los crecimientos lineal y exponencial.

El día en que desaparecieron los idiomas

Torre de Babel

La implicación principal del crecimiento exponencial de la tecnología es la de que, por un precio cada vez más asequible, nuestros ordenadores tienen cada vez más capacidad para realizar cálculos por segundo.

Imagina, por ejemplo, la cantidad de variables a tener en cuenta y operaciones que ha de realizar un coche autopilotado en un instante determinado. Hace muchos años era imposible realizar tantos cálculos simultáneamente, y hace algunos menos años ya era posible, pero muy caro. Ahora, ambas dos se cumplen, y por ello es muy probable que un día, mucho antes de lo que te esperas mientras lees estas líneas, te veas dentro de un coche que circula de forma autónoma.

Siendo emigrante en un país cuyo idioma es distinto al del lugar en que nací, esa forma de crecimiento (del que puedes saber más leyendo estos textos que publiqué hace casi tres años) es tremendamente relevante cuando una máquina, vía la cantidad de cálculos por segundo que ya puede realizar, es capaz de traducir prácticamente en tiempo real lo que está diciendo tu interlocutor en una conversación:

Más aún si ese “traductor” lo puedes llevar encima:

Piénsalo así: estas traducciones serán más y más “en tiempo real” cuanto más tiempo pase, incluyendo además más y más idiomas. Hasta que lleguemos al punto en el que la palabra “idioma” desaparezca porque esté carente de significado alguno.
Se puede uno imaginar entonces a los traductores del mundo levantándose en armas contra las máquinas, igual que los taxistas se levantan y revolucionan contra Uber.

Adiós a la Torre de Babel.

Tener un blog

Pluma estilográfica

Como estoy cambiando el template de este blog, me dio por hacer algunas reflexiones.

Siempre cuento, cuando tengo ocasión de dar alguna charla, que empecé a escribir en este blog porque en aquel entonces (2008-09) no encontraba nada que me gustara leer en castellano sobre la publicidad y lo que yo pensaba que podía ser su “evolución”. O “involución”, claro.
He tenido épocas más inspiradas y otras (como ésta) en que lo estoy un poco menos, pero sea como sea nunca dejé de escribir. Y, eventualmente, encontré lectores y colaboradores por el camino. Algunos siguen, otros llegan de pasada y se vuelven a marchar, y otros llegan no al blog, sino a algunos textos que encuentran útiles aunque se escribieran hace cuatro o cinco años.

Nunca dediqué a este blog más tiempo que el de escribir sus posts. Nunca me he preocupado por generar más tráfico, optimizar su SEO o incluir banners o cualquier otra vía de remuneración económica. Y así, la audiencia que llega a leer aquí lo es porque encuentran algo que les puede interesar leer tanto como a mí me interesa escribirlo, nada más. Y nada menos.

Supongo entonces que sueno muy tonto cuando me preguntan alguna vez que qué es lo que hago para que la gente que lee este blog lea este blog, porque respondo que lo único que hago es escribir. Y creo que, independientemente de otras zarandajas, así es como funciona esto: uno escribe o dedica tiempo a compartir lo que sabe o lo que opina de un tema concreto y, tarde o temprano, por raro o minoritario que parezca eso de lo que se publica, acabarás encontrando gente a la que también le resulte de interés (aunque sea para llevarte la contraria).

Empezar y tirar millas sin mirar atrás, porque al final (aunque tarde un poco) encontrarás tus lectores, ese es el mejor consejo que le puedo dar a alguien.

Me gusta pensar en este lugar como el espacio donde puedo venir a verter lo que tengo en la cabeza. Y me preocupo cuando tengo pocas cosas que verter aquí porque significa que la cabeza no está suficientemente estimulada. También me gusta pensar que lo que aquí escribo tiene al final un reflejo (positivo o negativo) en mi trabajo. Y me preocupo cuando lo que hago nada tiene que ver con lo que escribo.

En suma, escribir en un blog es más una terapia o un trabajo en sí mismo que el simple hobby que pudiera parecer a simple vista. Y por eso es un compromiso, con uno y con los demás, y hay que tomárselo muy en serio.

Iconos de empatía digital

Nuevos botones de emociones de Facebook

Es un poco medio macabro darle “Me gusta” a un post en Facebook donde un amigo relata algo malo que le acaba de pasar. La alternativa, “No me gusta”, tampoco refleja exactamente el sentimiento, que tiene más que ver con “Estoy contigo” o “I feel you” que con un rechazo propiamente dicho. Por eso, a mí me pareció muy lindo y acertado el que Facebook agregara esos nuevos iconos de emociones, una especie de “botonera de empatía”.

Aquí, un texto de uno de los responsables del proyecto explicando cómo llegaron a esa solución.

Y ya que estamos, otro par de enlaces más:
+ cómo se se produjo el cambio del icono de amistad de Facebook
+ Little Big Details: un blog del que ya escribí aquí, y que publica con regularidad curiosidades y descubrimientos sobre todos esos iconos de los interfaces que navegamos todos los días.

Steve Jobs y “Think Different”

Logo de Think Different

A menudo, la publicidad de una marca tiene mucho más que ver con los responsables de esa marca que con la agencia que trabaja para ellos. Este vídeo de Steve Jobs hablando de la campaña “Think Different” es una radiografía maravillosa de alguien que tiene clarísimo qué es su marca y cuál es su propósito:

Los nuevos medios y 2015

Como las tarifas de Uber están hoy por las nubes, decido pedir un ride en Lyft para poder llegar a la oficina. Y me sale esto:

Bieber y Lyft

Si me compro el disco acabo recibiendo dinero para otros viajes que pueda hacer con el mismo servicio. Porque estamos en 2015, claro. Mientras tanto, muchas de sus marcas favoritas aún suelen preguntarse qué van a hacer en Twitter y Facebook en la semana entrante para conseguir likes y followers.

The drone whisperer

Quadcopters

En algún momento de la charla, no tenía ya claro si a quien estaba viendo era a un experto en robótica o a una de esas personas que amaestran animales. Pero con drones, claro.

Hacía mucho tiempo que no sentía interés alguno en compartir alguna charla vista en TED, pero si tienen quince minutos no dejen de ver ésta, para que vean cómo sus drones pueden hacer mucho más que sólo tomar fotografías y vídeos aéreos:

– vía Luis Aguilera –