De Shazam a playlist

Ya era hora de que Shazam lanzara una característica como ésta. Y es que, si en la aplicación están “taggeadas” todas las canciones que uno encuentra por aquí o por allá, qué coñazo tener que ir buscándolas individualmente en Spotify (o tu servicio de música en línea favorito) para agregarlas a un playlist en el que poder tenerlas todas.

¿No era muy obvio el que debiera haber una opción que permitiera convertir la lista de canciones “taggeadas” en un playlist? Y eso fue lo que anunciaron ayer:

Playlist en Shazam

Aunque sea con Rdio en vez de con Spotify. Pero bueno, ¡ya era hora!

Comprando y descargando música

Descarga de canciones de iTunes

Ya saben que por aquí somos heavy-users de Spotify (con peticiones extrañas o recomendaciones de uso), pero resulta que, de un tiempo a esta parte, he vuelto a comprar mucha música en la tienda de iTunes.

¿Motivos? Tres.

El primero es el de que que en la Ciudad de México la conectividad es casi una quimera en determinadas zonas, así que, aunque mi teléfono diga 3G, el acceso a mi cuenta de Spotify es nulo (sí, ya sé que puedo activar que determinadas canciones se puedan escuchar en modo offline, pero no voy a andar marcando para escuchar offline todo lo que escucho).

El segundo es el de que mucha música que me gusta no está en el catálogo de Spotify, algunos discos de Draco, por poner un ejemplo bastante reciente.

El tercero es que mucha música que me gusta vive en plataformas como Soundcloud o Stereomood, que no disponen de un método de escucha “offline”, salvo que descargues los temas correspondientes.

Conclusión: al final, para poder escuchar la música que me gusta, compro los temas en la tienda de iTunes o los descargo en mi ordenador para sincronizarlos con mi teléfono, y así poder tener la música almacenada de forma física, sin necesidad de depender de una conexión a Internet.

Qué cosas, ¿no?
¿A alguien más le pasa algo similar?

La mejor dama de honor de la historia

Cómo no amar Internet cuando uno se topa con una dama de honor que le roba el show a la novia, en el mismo día de su boda:

Es maravillosa la falta de complejos de los estadounidenses para reírse de sí mismos con continuas referencias a su propia cultura. Me imagino las caras escandalizadas de parte del aforo si esto sucediera en una boda en España o México. Lo único malo es que no sale Dr. Dre, como en el tema original de Eminem, pero, insisto, cómo no amar Internet cuando uno se topa con una dama de honor como esa. Big Win! 🙂

Val del Omar: el primer creativo tecnológico

El que ama, arde, y el que arde vuela a la velocidad de la luz.
(Val del Omar)

Ahora que se puso tan de moda hablar de la figura del “Creative Technologist” (por ejemplo aquí o aquí o aquí o aquí), esa figura a medio camino entre el código y el storytelling, a mí me parece mejor rescatar al antecesor de todos ellos, un personaje extraño, genial, inspirador y (por desgracia) tardíamente reconocido: José Val del Omar.

La historia de Val del Omar es la de un buscador de luz, un cineasta que, al carecer de la tecnología necesaria para plasmar todo lo que quería en sus películas, decidía inventarla, siendo una de sus creaciones más famosas la del sistema que hoy conocemos como “zoom”, el cual nunca se molestó en patentar pues lo importante no era la tecnología que acababa de crear, sino el uso que iba a darle. En este pequeño vídeo (que antecede el documental que se lanzó la primavera pasada) Ángel Arias (amigo de antiguas batallas y al que algunos reconocerán como ex-miembro del grupo Lagartija Nick) relata la anécdota de forma casi tan poética como la intención inicial del artista:

Su otra faceta, la de escritor, refleja con la precisión de un reloj suizo la agonía de un hombre adelantado cincuenta años a su época. En este fanpage de Facebook pueden encontrar publicados diariamente muchísimos de sus textos y reflexiones convertidos en pequeñas oraciones diafónicas:

Val del Omar, el primer creativo tecnológico. Eternamente en vuelo.

Un chiste y una innovación

Dos lanzamientos discográficos ocurrieron casi al mismo tiempo durante estas semanas.

Cómo no, ambos intentaron innovar. Uno a base de piruetas tecnológicas, el otro con una idea tan simple como brillante.

A Arcade Fire le salió un chiste que probablemente será efímero. La tecnología sin control (entiéndase sin ideas) sirve para reírse un rato.

Beck lo hizo. A lo grande y de una manera maravillosa. Dar a escuchar su música de una manera memorable, que no te esperas. Huyendo de las bromas tecnológicas o el último videoclip hilarante. Eso ya vendrá después.


Beck, celebrando que la petó.

Dos ejemplos musicales. Una metáfora que ejemplifica dos grandes realidades de entender nuestra profesión: Chistes publicitarios Vrs cosas que van más allá.

Enjoy it!

 

Coches y “Bohemian Rhapsody”

Parece que hay una conexión directa entre viajar en coche y cantar el legendario “Bohemian Rhapsody” de la banda británica Queen.

O al menos eso les pasaba a los protagonistas de “Wayne’s World”:

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Because The Night

Como ya os contaba estos días, hasta la semana pasada estuve, por fuerza mayor, prácticamente desconectado de la Red. Por eso cuando volví a tener Internet y pude entrar en mi Facebook, me sorprendió ver mi muro inundado de publicaciones de amigos que compartían muy emocionados esto:

“Uno de los mejores violinistas del mundo, ignorado en el metro en hora punta”.

Al verlo me dio qué pensar. Por una parte, siempre me resulta fascinante el cómo un algo conecta con muchos al mismo tiempo y cómo esto se replica y se comparte hasta contagiar rápidamente a toda una red social. Sin embargo, me parece todavía más interesante el intentar comprender cómo funciona este fenómeno. Pongamos por ejemplo el mencionado caso, protagonizado por Joshua Bell, el famoso violinista famoso para todos menos para mí, que no lo conocía. Perdón por mi incultura.

Lo curioso de este hecho que la semana pasada estaba de “rabiosa actualidad” en Facebook, es que ese algo sucedió hace ya cuatro años pero que, aunque en su momento salió tímidamente publicado en algún que otro medio, parece que es ahora (no sé sabe muy bien por qué) cuando alguien (no se sabe muy bien quién) le dio la importancia que no tuvo en el momento en que sucedió (sí se sabe que fue hace 4 años). Aquí cabría preguntarse si acaso es más relevante este hecho cuatro años después que cuatro años antes. Es decir, ¿se supone que es más importante ahora que cuando sucedió? ¿Sí? ¿No? ¿Por qué?

Como diría el amigo Pablo M. Sánchez, sin duda algún Influencer tuvo que ver en ello.

También me resulta curioso que si lo que se critica en este caso es la indiferencia de la gente ante un momento de virtuosismo que te pasa por delante y del que tú pasas olímpicamente, me parece que es de una actitud muy indiferente el dejar pasar cuatro años para que te des cuenta de ello.

Me resulta muy interesante también el intentar comprender cómo y por qué dos cosas prácticamente iguales tienen tan distinto efecto. Y me refiero a que por la misma época en la que sucedía lo de Joshua Belle en el Subway de Washington, en el metro de Bilbao pasaba esto.

“Nacho Campillo ignorado en el metro en hora punta”.

Viendo ambos hechos me llama sobre todo la atención qué es lo que llama la atención de estos hechos. Pongamos por ejemplo que la noticia fuese:

“Uno de los mejores violinistas del mundo, ignorado en el metro en hora punta”.

Seamos sinceros. ¿Tan sorprendente resulta que en hora punta y llegando tarde al trabajo, nadie se pare a escuchar a un artista por bueno que éste sea? Sin entrar en valoraciones de si eso está bien o mal, la verdad es que no me parece que sea tan raro, más bien todo lo contrario, así que no le veo la parte sorprendente sobre todo porque seamos sinceros, ¿cuántos de vosotros sabía quién era Joshua Bell? Y ¿cuántos de vosotros le reconoceríais a él o a Nacho Campillo en plena hora punta del metro?

Porque si la relevancia de dicho experimento es poner a un reconocido músico del panorama musical a tocar en el metro para “estudiar” la reacción de la gente y comprobar el grado de “indiferencia”, me pregunto por qué no ponen a tocar a alguien del tipo Bruce Springsteen.

Os aseguro que el resultado muy probablemente concluiría con otro sentimiento muy distinto a la indiferencia. Y sí, puede que este experimento con Bruce S. fuese también bastante previsible y sesgado, pero no más que el de Joshua y Nacho. Eso sí, con toda seguridad, o al menos para mí, sería mucho más memorable.

De hecho, ya se hizo, aunque sin pretenderlo. Fue allá por 1988 y el resultado, brutal, fue éste:

“Bruce Springsteen no ingorado en plena hora punta”.

La parte bonita de esta maravillosa historia cuenta que este busker (músico callejero in English) fanático de Bruce Springsteen, vio su sueño hecho realidad al tocar junto a su idolo, Bruce Springsteen, que pasaba por allí y al verle tocar sus canciones, decidió unírsele para tocar con él. La parte menos bonita de la historia es que el busker murió al año siguiente de cumplir su sueño.

No sé vosotros pero a mí un caso como éste sí que no me deja indiferente.

Que por qué, Because The Night. ;  )

¡Hola México!

Hoy no hablaré de publicidad o puede que sí, porque tal y como lo veo, la publi que uno respira es como la vida misma, entiéndase emocionante.

Hace una semana que aterricé en el DF para embarcarme en una nueva aventura de la mano de y mano a mano con Dani Granatta, Pit y la gente de JWT México.

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Voces zombie para futuros anuncios

La revista Wired reporta los últimos avances en la tecnología de síntesis de voz, Vocaloid, de la compañía Yamaha.

Esta tecnología permite la reproducción de melodías cantadas a partir de sílabas pregrabadas — de la misma forma que es posible reproducir el sonido de cualquier instrumento usando un teclado-sintetizador. Precisamente ahí está el avance. Mientras que antes era necesario que algún cantante grabara cientos de sílabas para que después la computadora sintetizara su voz, ahora supuestamente es posible que la computadora analice canciones grabadas por algún cantante cualquiera para extraer de ahí las sílabas necesarias para sintetizar cualquier canción. Sí, creepy…

Dos cosas interesantes en el contexto de este blog. Continue reading Voces zombie para futuros anuncios

Empezario *

– Nicko, ¿te apetece contar de primera mano qué implica ser una start-up?
– Claro, Dani.


Y aquí estoy, empezando estas líneas. Porque después de pensar un poco y preguntarme qué me implicaba empezar 365díasdefestivales y por qué lo hacía, me di cuenta de que nunca me lo había planteado como tal, y que para mí esto era algo de lo más natural. Me refiero a que el hecho de empezar y emprender cosas es algo que tengo asumido desde que era un crío y en lo que me he sacado un master. Igual que todos vosotros, sí, porque creo que todos tenemos una capacidad innata e inconsciente de empezar cosas.

Me explico. Desde que nacemos nos pasamos la vida empezando cosas: a caminar, a hablar, a leer, a trabajar… Es decir, nos pasamos la vida empezando de manera inconsciente un montón de proyectos que también inconscientemente solemos abandonar llegado un cierto punto de expertise, no porque pensemos que no podemos hacerlo mejor, sino porque simplemente no somos conscientes de que los empezamos nunca. Un ejemplo. Cuando empezamos a caminar seguramente no éramos conscientes de ello, simplemente empezamos a hacerlo. Una vez empezado, tampoco seguimos pendientes de si pondríamos bien un pie delante del otro cada vez que caminábamos. Sería un coñazo vivir fijándonos en cada paso que damos, por lo que es algo que interiorizamos muy bien y una vez empezado lo continuamos sin más, sencillamente porque hay algo en nosotros que nos dice que si lo hemos empezado es porque sabremos hacerlo.

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