Del día que convertimos cabinas de teléfono en alcancías

Tarde o temprano, todos hemos pasado en algún momento de nuestras vidas por delante de alguien recolectando monedas en una hucha (alcancía) de la Cruz Roja. Una hucha como ésta, por ejemplo, que está siendo usada por la Cruz Roja Mexicana para su Colecta Anual de 2012:

Lo siguiente que aprendes cuando te topas con una de estas personas-con-hucha es que cada vez que dejas una moneda te ponen una de estas pegatinas en la solapa (o en el parabrisas del coche) para que otras personas puedan saber que ya donaste:

Así que cuando Cruz Roja anunció que había establecido un convenio con Telmex por el cual en México se puede llamar a un número telefónico (el *6565) para pedir que te carguen una cierta cantidad de dinero a tu recibo telefónico como donación, a Nicko se le encendió la bombilla y recuperó una observación que hizo un par de días después de aterrizar en la Ciudad de México: “Qué cantidad de cabinas telefónicas hay en esta ciudad. Si las vistiéramos de hucha podríamos llenar la ciudad de huchas de la Cruz Roja”.

Bueno, pero ¿cómo entregar una pegatina a la gente que donara en estas cabinas? Creando “Casetas-Alcancías”: transformar la cabina y su teléfono en un dispositivo que te tomara una fotografía una vez tú donaras tu moneda, y la publicara en Facebook y Twitter para que los donadores interesados pudieran luego ir a taggearse o dar RTs, y compartir así en sus espacios sociales ese mismo sentimiento que te genera la pegatina que llevas en la ropa cuando caminas por la calle.

Esa idea fue la que desde la agencia fuimos a proponer, con un esquema de funcionamiento que es más o menos el siguiente (click aquí o sobre la imagen para verlo a mayor tamaño):

Un esquema que ya implementado se ve de esta forma que inauguramos el pasado viernes:

Y toma fotos de esta forma (say hello!):

Así que después de mucho trabajo de todo el equipo, con mención especial para nuestros inventores Jorge y Jack, la experiencia se ve como en este vídeo que le tomé a Nicko:

Y esta es su foto:

Y contando con que amigos como Dany Saadia aparecieron por allí para echarnos una mano compartiendo en sus espacios sociales todo el asunto…

… conseguimos que tres horas después de salir se viera todo así:

Y esto es lo que esperamos que pase en las distintas “Casetas-Alcancía” que vamos a instalar hasta el próximo 15 de abril, día en que termina la campaña. En el blog de Nicko también pueden leer una crónica actualizada de los acontecimientos, incluyendo una lista de las personas que participaron en este proyecto que parte de una idea gordita y bonita 🙂

Published by

Daniel Granatta

Buscador de luz. Waiting for the robot takeover. I rewire people.

11 thoughts on “Del día que convertimos cabinas de teléfono en alcancías”

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *