El firewall del buen rollo

El buen rollo (o buena onda) es ese regusto de satisfacción y bienestar que le queda a uno tras estar expuesto a algo (acciones, personas, lugares) que nos levante el ánimo de una forma más o menos duradera, expresado y contabilizado en sonrisas en vez de en carcajadas.

No sabría definir muy bien los motivos ni tampoco si es algo general a todo el universo, pero es lo que a mí me ocurre cada vez que me encuentro con Efraín Mendicuti, un buen amigo que tiene esa rara cualidad de irradiar tranquilidad a todos los que caen bajo su radio de acción y palabra.

Cierto día, tras pasar un rato leyendo su blog, vino a mi mente un pensamiento, el de que, aunque no comparta todo lo que en él escribe o no todos los temas sean de mi interés, sí que podía sentir ese antes y después en mi día a través de ese buen rollo que describía al inicio de este texto, lo que me hizo pensar en una frase de Ulises, en una conferencia de hace unos años al mostrar el celebérrimo vídeo de los conejitos de plastilina para Sony Bravia:

Si esto fuera lo primero que viéramos al empezar un día, sería imposible que ese día fuera malo.

Pensé si entonces no sería interesante el tener a alguien como Efraín llegando cada día a la agencia a darnos una pequeña charla antes de comenzar la jornada laboral. No es que uno quisiera comenzar cada día comenzar con un discurso motivacional del estilo de estos…

… sino más bien comenzar cada día con algo… inspirador. No llegar a la silla a trabajar en tensión de batalla, sino relajado y con una sonrisa. O animado si los tiempos no son buenos, o lo que fuera, dependiendo del momento y situación. Pero aunque esto fuera idea, que no lo sé, es indudable que ha de ser muy caro tener a alguien ocupando ese puesto, así que pensé en un sucedáneo, un simple “generador de buen-rollo virtual” modulado por la propia gente de dentro. Y aquí, un pequeño esquema (click para ver a mayor tamaño, aunque dice exactamente lo mismo que el mostrado en la imagen de aquí debajo):

Estructura del firewall del buen rollo

9:30am .- Tenemos a alguien que llega a la oficina de un humor de perros, por el motivo que sea, sueldo, presión, asuntos personales, motivación, …, que enciende su ordenador y abre el navegador (suele ser una de las primeras cosas que se hacen al llegar a trabajar aquí).

9:31am (1) .- El navegador, entonces, actúa como un redireccionador a un sitio propio del lugar de trabajo, al que se accede como esos servicios Wi-Fi (de pago o no) que uno encuentra aquí y allá, como por ejemplo los de los aeropuertos. Esto es, te doy acceso a Internet pero la primera página que el usuario ve es la de quien presta el servicio. En nuestro caso, es esa página-inspiración la primera de la sesión, para que todos vean lo mismo y pueda dirigirse así la dinámica.

9:31am (2) .- El contenido que se muestra en ese sitio propio se actualiza diariamente mediante un documento de Google Docs, cuya dirección vive en un iframe para que no se vea la dirección original. Puesto que un documento de Google Docs se edita igual que un documento de texto normal y corriente, cabe deducir que puede funcionar estupendamente (¡tengo pruebas!) como administrador de contenidos, sin necesidad de crear una base de datos con PHP, MySQL, etc. y toda esa faramalla técnica que a veces nos hace desistir de intentar construir determinadas herramientas.

9:31am (3) .- Tras el contenido del día puede existir un botón que diga “Comenzar a navegar” o “Iniciar sesión” o “escriba aquí su frase de invitación a comenzar a navegar por Internet”, por si alguno quiere saltarse el momento compartido y seguir malhumorado o triste el resto del día.

9:35am .- El contenido inspirador ha terminado, y un minuto después el interesado comenzará su jornada con un mejor estado de ánimo que el que tenía cinco minutos antes.

No sé si esto funcione como lo pensé, porque aunque lo propuse para implementar en mi trabajo ya se sabe que las cosas de palacio van despacio, pero si alguno gusta de implementarlo en el suyo y contar cómo le fue con la experiencia podría ser inspirador, a fin de cuentas, lo peor que puede pasar es que los días siguieran siendo igual de grises que antes.

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Daniel Granatta

Waiting for the robot takeover. I rewire people.

8 thoughts on “El firewall del buen rollo”

  1. Pingback: Daniel Granatta
  2. Uff, qué gran idea!!! Tanta gente me rodea y necesita un firewall del buen rollo a diario!!!
    Me ofrezco voluntariamente a implementarlo 🙂 jejeje

    beso

  3. Pingback: Daniel Granatta
  4. Pingback: Karla Corona V

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