El sabotaje como una de las bellas artes

Cada año, las agencias de publicidad se imponen a sí mismas y a sus empleados algunos objetivos, generalmente cortoplacistas, para el año en curso. Por ejemplo, alcanzar cierto número de facturación económica, cierto número de premios, cierta posición en tal o cual ranking de agencias.

Entonces, todos los empleados (cada uno desde su área) luchan denodadamente por cumplir con esos objetivos, a veces a costa de horas de sueño, sin los recursos suficientes, con clientes inseguros, y un sinfin de adversidades que hacen que alcanzar esos logros sea una tarea titánica digna de héroes. Pero lo haces, porque confías en que con el buen trabajo y los logros por delante uno podrá conseguir más recursos, menos inseguridades, más horas de sueño.

Y ahí empieza el problema, porque como con la estructura existente la agencia cumple los logros, cuando alguien pide cambios estructurales la respuesta que recibe es: “¿por qué habría de cambiar algo, si con la estructura actual alcanzamos los logros que nos propusimos a principio de año?”.

PLOP.

Así que parece que (intentar) hacer las cosas bien es el inconveniente que uno encuentra en una agencia para conseguir disponer de la estructura para poder hacer las cosas bien y vivir un poco mejor. Es un poco loco, pero es así. Tal parece que la única forma de conseguir que las cosas cambien es no lograr ninguno de los objetivos, para que haya tal implosión hacia adentro que alguien se pregunte si no debe haber un cambio con objeto de que las cosas funcionen de forma distinta con una estructura distinta. O sea, que a ver si la forma de hacer que cambie el ADN de una agencia no es hacer buen trabajo y conseguir un montón de dinero, sino justamente todo lo contrario: realizar una especie de auto-sabotaje para no alcanzar ningún objetivo y permitir que la agencia pueda depurar aquello que no funciona cambiándolo por una alternativa que sí lo haga.

Sí, sí, sabotaje. El sabotaje también puede considerado como una de las bellas artes.

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Daniel Granatta

Waiting for the robot takeover. I rewire people. I run a VR company.

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