Jersey Shore, la Barbie y sus marcas

Divertida es la comparación entre dos noticias:
1.- Abercrombie & Fitch le ofrece dinero al programa Jersey Shore para que sus protagonistas no vistan ropa de la marca.
2.- Gran parte de la juventud mexicana adopta como moda la vestimenta de algunos narcotraficantes detenidos, como JJ o la Barbie.

En el primer caso, una marca se preocupa de ser asociada con unos personajes de un gusto y modales bastante dudosos. En el segundo, cuando alguien pensaría que otra marca tendría serios problemas debido a las dos detenciones consecutivas de personas de dudosa reputación vistiendo prendas donde su logo se ve de forma notoria, resulta que no, que la marca se revaloriza en el imaginario colectivo ante el hecho de que se convierte en la encarnación de ser (o parecer) pudiente, y sube la demanda de ese modelo vestido por los detenidos, ya sea en su versión real o en la imitada.

Esta anécdota habla de forma muy característica sobre México y en el cómo la gente percibe a las marcas y su publicidad: pareciera que en México la gente no sólo no odia a las marcas, sino que las necesita y las usa para expresar quienes son.

Así que cuando se usa ese cliché (por ejemplo, para hablar de banners) de que la gente es cada vez más insensible a la publicidad y hace todo lo posible por evitarla, pudiera ser que no, que en realidad la gente no preste atención a esas piezas de comunicación porque sean muy malas o porque, simplemente, no le dicen nada de interés. O porque nadie se preguntó si la gente tendría un motivo para interesarse.

Published by

Daniel Granatta

Buscador de luz. Waiting for the robot takeover. I rewire people.

8 thoughts on “Jersey Shore, la Barbie y sus marcas”

  1. Pingback: Daniel Granatta
  2. Pingback: Jorge Cavazos
  3. Pingback: A. Masheri.
  4. Pingback: Omar B.C.
  5. Pingback: Mau-mau
  6. Pingback: ceci bernal mich

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *