La agonía de las máquinas

HAL 9000

Dividir un número por 0 origina una indeterminación, que suele simplificarse estableciéndose que cuando divides un número por 0 el resultado que se arroja es infinito.

Pero ay, amigos, cuando entramos en territorios de informática y programación:

Una división por cero es en informática, y particularmente en programación, considerada como un clásico error lógico.

Puesto que muchos algoritmos informáticos clásicos de división usan el método de restas sucesivas, al ser el divisor cero, la resta como tal se ejecuta por siempre, ya que el dividendo nunca cambia. La aplicación en cuestión entra entonces en un bucle infinito.

¿Qué sucede entonces cuando una calculadora mecánica ha de dividir 1 entre 0? Que enloquece:

El vídeo, que me topé ayer en este enlace, me hizo pensar en la máquina chirriando hasta el final de los tiempos (que para ella puede ser cuando se le acaben de soltar todos los tornillos y se autodestruya). Lo que me llevó a recordar a un territorio muy explorado en las obras de ciencia-ficción, la de la máquina que se desactiva. Por ejemplo, el T-800 al final de “Terminator 2: Judgment Day”:

O el famoso soliloquio de Roy Batty al final de “Blade Runner”:

O HAL 9000 siendo desactivada al final de “2001: A Space Odissey”:

Pareciera requisito indispensable el ambientar cada una de esas escenas con alguna secuencia musical que te haga sentir una pena terrible por la máquina, aunque ésta haya sido una total y auténtica hija de perra en la historia que antecede a ese momento. Quizá eso es lo que le faltó a la calculadora.

Pero bueno, de aquí a que termine de dividir por 0, tenemos tiempo para agregársela.

Published by

Daniel Granatta

Waiting for the robot takeover. I rewire people.

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