La curva de aprendizaje de los parquímetros

Un fenómeno pintoresco que uno puede observar últimamente en las calles de la Ciudad de México es la cara de asombro de aquellos que intentan usar por vez primera uno de los (relativamente) nuevos parquímetros instalados para conseguir el ticket que les permita ocupar el espacio público con sus coches durante un determinado tiempo.

Curva de aprendizaje

La cara (a mí, al menos) remite directamente a las gráficas que explican la curva de aprendizaje de cualquier dispositivo; ya sabéis, aquello de cuanto aprendes o cuantas cosas puedes hacer con él en cuanto tiempo, y dependiendo de la forma de la curva puedes determinar la facilidad o complejidad de uso. Y por las caras, insisto, parece que más que curva fuera una línea recta pegada al eje vertical, porque la verdad es que usar un parquímetro en la Ciudad de México es MUY complicado.

Así que vamos, sin más dilación, a relatar UNA de las múltiples formas en que supongo uno puede obtener el ticket que le permitirá aparcar durante un rato en la calle.

1.- Lo que vemos en primer lugar es un inmenso panel con instrucciones. Que nadie lee. Pasemos al siguiente punto.

Instrucciones para usar el parquímetro

2.- El botón verde es una especie de botón de “Siguiente” y pulsarlo por vez primera sirve para iniciar todo el proceso.

Botón verde para validar operaciones en el parquímetro

3.- Ahora dirígete al teclado numérico de la parte inferior y escribe los números de tu matrícula. El porqué de teclear sólo los números y no las letras lo desconozco. No importa, a nadie le importa. Next.

Teclado para introducir números en el parquímetro

4.- Pulsa de nuevo el botón verde para enviar la información y prepara las monedas de tu bolsillo.

Botón verde para validar operaciones en el parquímetro

5.- Comienza a introducir las monedas en la ranura de la parte inferior. Empezando desde ocho pesos mexicanos, cuantas más monedas, más tiempo conseguirás. En lo personal, mejor gastarte cinco pesos que no vas a usar en vez de sufrir de bilis estomacal corriendo hacia el parquímetro antes de que inmovilicen tu coche por no haber renovado el ticket a tiempo. Pero todo al gusto de cada cual, claro.

Ranura para introducir monedas en el parquímetro

6.- Una vez hayas llegado al número máximo de monedas que quieres pagar, pulsa de nuevo el botón verde.

Botón verde para validar operaciones en el parquímetro

7.- Espera a que salga el ticket por la ranura de la parte inferior derecha y colócalo junto al parabrisas dentro de tu coche para que sea visible desde afuera.

Ranura para recoger el ticket del parquímetro

Y ya. Eso es todo. Como podéis ver en las fotos, los parquímetros tienen otros muchos botones y (supuestas) funciones que desconozco, supongo que porque no me leí las instrucciones del punto 1. Y si a los que estamos todo el día con botoncitos y maquinitas nos cuesta utilizar uno de estos aparatos… imagínense a los que no. Pero bueno, los parquímetros no importan. Yo de lo que quería hablar era de “la curva de aprendizaje”.

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Daniel Granatta

Waiting for the robot takeover. I rewire people.

One thought on “La curva de aprendizaje de los parquímetros”

  1. Se le puede proponer a los creadores de esta novedad que a cambio de que los tickets lleven comunicación de comercios en locaciones específicas (dependiendo del lugar) generar una base de datos a la que se puedan conectar los “revisadores”. Así el usuario no tiene que llevar el ticket al auto. Solo tiene que quedar registrado en la BBDD la patente y el número de horas que el usuario abona.

    Saludos.

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