Estíbaliz Chávez

La que quería ver la boda y el que quería un iPad

Por fin, el pasado viernes, se casaron William y Kate, y el mundo podrá volver a la normalidad, incluida Estíbaliz Chávez, la chica mexicana que se hizo famosa por iniciar una huelga de hambre frente a la embajada británica en México para conseguir una invitación a la boda. Su aventura (que incluye recaudación de fondos vía algunas redes sociales y sendas deportaciones en las dos ocasiones en que intentó entrar a tierras británicas) fue objeto de burla salvaje durante varios días en las redes sociales mexicanas, en una muestra de esa doble moral que hace que si el sueño es ir a una boda de un príncipe, se la califica de “pobre loca, naca y pendeja”, pero que si es conseguir unas entradas a la final de la Champions League de fútbol o ver un concierto de Lady Gaga en el Madison Square Garden, entonces sea “mujer en busca de un sueño”.

Desde fuera, independientemente del contexto particular, una cosa me pareció muy triste, la incapacidad de todas las marcas relacionadas con viaje y turismo de México para conseguir que esta mujer pusiera los dos pies en Londres, con algún mensaje del estilo de “te llevamos a donde nadie más puede”, lo cual creo la hubiera hecho suficientemente feliz aún cuando no hubiera podido entrar finalmente al lugar donde se celebraba la ceremonia.

Días después, un chico de Guadalajara (México) pedía Likes de Facebook a diestro y siniestro, para conseguir miles y así con ellos interesar a alguna marca que pudiera regalarle un iPad, que a su vez él pudiera regalar a su novia, la cual cumplía años en unos pocos días. Esta actitud de “a diestro y siniestro” (que imagino también despertaría burlas y mensajes de “ponte a trabajar”) incluía regalar pegatinas por la calle y dar vueltas en bicicleta cargando con un megáfono:

Su razonamiento, explicado en esta respuesta a un usuario en ese vídeo, era impecable, generar un espacio de atención donde una marca quisiera estar anunciada, pagando para ello con un iPad:

Y al contrario que con Estíbaliz, en este caso sí apareció una marca, Office Max, la cual puso como meta la cifra de doce mil Likes para entregar el tan codiciado regalo:

Justo en ese momento pareció que toda la mecánica de conseguir el iPad para la novia fuera una mentira actuada, parte de una campaña de Office Max, pero aunque lo fuera… ¿y qué? Nos hemos acostumbrado tanto a que las marcas nos tomen el pelo y nos hagan promesas que no cumplen, que de repente miramos con recelo que una quiera ayudar en una iniciativa aquí o allá. Pero yo creo que no, que simplemente la marca se sumó a esta pequeña historia real, y sin ser protagonista sí fue parte esencial del feliz desenlace que se generó cuando por fin se alcanzó la anhelada cifra, según puede verse en las fotos con las que ahora está actualizado el sitio (de fecha 30 de Abril):

Resulta que, por apoyar a un chico de Guadalajara (México), Office Max apareció probablemente por primera vez en el radar de mucha gente en un espacio online. Para que vean todo lo que se pierden todos esos (incluidos esos gurús de Social Media que, según ellos, trabajan para marcas) que se ríen de una mujer que quiere ir a una boda, en vez de echarle una mano para acercarla a su sueño.

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Daniel Granatta

Buscador de luz. Waiting for the robot takeover. I rewire people.

18 thoughts on “La que quería ver la boda y el que quería un iPad”

  1. Entiendo, digame, como le echo usted la mano a Estibalis?, entiendo que el juez por su casa empieza.

  2. Una de los grandes errores occidentales es usar los refranes para sofocar el pensamiento crítico.
    De allí que nos ayudan más a reprimir lo que pudo ser una buena noticia sin sentirnos culpables.

    De 100 millones de mexicanos nadie hizo nada por ella. Ni los medios, que les encanta entrar en las colonias más peligrosas del país para conseguir una mala noticia. Ni las marcas, que invierten más dinero por mes en fiestas RRPP.

    Criticar no tiene nada de malo cuando somos miles de publicistas que le presentamos un marketing plan digital a un cliente como medicina a todos sus males. Ojalá cada crítica como esta compita con un refrán mediocre y la primera gane.

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  6. No, no, no, Estibaliz, sí esta loca, vaya que hacer huelga de hambre!
    Pero el otro planteamiento, de que las marcas desaprovecharon, esta clarísimo, mucho más útil y barato un stunt de PR, que varios cientos de minutos en televisión…
    Es como cuando aquel japonés estuvo varios días en el aeropuerto Benito Juárez, me sorprende que ninguna marca le hubiera regalado una sudadera, salía diario en la televisión.

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  10. Yo veo gran diferencia en querer entrar a la champions o al concierto de lady gaga con Estibalis. Lo primero es sólo formarse para COMPRAR un boleto. Un día, dos antes. Es poder tener un lugar para ir a un evento que vas a PAGAR, que siempre has esperado porque eres fan o porque es tu equipo favorito al que sigues toda la vida y por lo que has ahorrado o trabajado. Lo de Estibalis es, a mi punto de vista, una persona que quiere que le PAGUEN todo. El vuelo, el hospedaje y que, encima de eso, la dejen entrar a la boda. Y si no me lo das, me dejo morir. Sí, como publicista, coincido en que era una gran oportunidad para una marca, pero después de eso te cuento cuántos parásitos iba a haber pidiendo cosas a cambio de ningún esfuerzo, y con la simple conición de no dejarse morir. El caso del chico de Gdl. también es distinto, ya que tuvo una iniciativa: Juntar likes. Poner una marca y así poder tener in iPad para su novia. La otra sólo estiraba la mano y “chantajeaba” para poder lograr su “sueño” (un compromiso que se formalizó hace no más de dos años y que bien pudo ahorrar o ver cómo conseguir el dinero de una manera más decorosa). Creo que esta chica es un claro ejemplo del mínimo esfuerzo al que lamentablemente están acostumbrados cada vez más jóvenes y no tan jóvenes que deberían ser productivos y no unos “ninis” cualquiera. Saludos.

  11. @Guru Social Media
    No entendiste nada, vuelve a leer el post 🙂

    @ lonchoarias
    No te niego la mayor, la del chantaje, pero si no hubiera hecho huelga de hambre igual la habrían destrozado, porque el tema último es que para la masa socialmediera (entre la que me incluyo) ir a una boda real no es cool pero ir a ver a Lady Gaga parece que sí

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  14. creo que aqui el fondo es simple, la actitud despreciativa por el ajeno, el jodido, el prójimo y sus males.
    Antes éramos una sociedad lastimera que apenas veias que el prójimo sufría ya estabas dandole, acercandole el pan a la boca, pero ya artos de solo ver como se estira la mano ya sin ninguna pena, situaciones como la de esta niña si molestan.
    Es el incomodo general es cierto que es intolerancia, por supuesto la es, pero es muy difícil que una marca se ponga como estandarte a un NINI a sabiendas de como piensa la sociedad.

    Creo que es interesante el planteamiento de tu post sin embargo creo que las marcas al menos acá no arriesgan ni un centavo a menos que seas “GENTE BIEN” que le dicen.

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