La vida eterna… o no

Who wants to live forever - Queen / Highlander

Con el crecimiento exponencial de la capacidad de cómputo de los dispositivos que nos rodean, los retos que antes presentaban problemas de factibilidad ahora se volvieron más bien de tipo ético. Por ejemplo, y con las debidas salvaguardas, podemos pensar en que ya no hay mayor problema en que un coche autónomo te pueda llevar de un punto A a un punto B (factibilidad), pero que sigue sin resolverse el tema de cuál es el menor de los males en caso de un accidente que no se pueda evitar (el famoso “trolley problem”).

Así que, siguiendo por esa senda, uno pudiera pensar que otras muchas cuestiones que ahora ni siquiera somos capaces de concebir pudieran pasar a un plano ético en los años venideros, como por ejemplo ¿te gustaría vivir para siempre?

Hoy es una pregunta referida a la factibilidad (“¿crees que algún día podremos vivir para siempre?”), pero que, al igual que con los coches, dentro de unos años quizá pudiera ser de tipo ético (“¿te gustaría vivir para siempre?”).

Es una cuestión que muchas veces hago a mis alumnos, con respuestas variadas y de todo tipo, porque las distintas capas culturales que cada uno lleva consigo pesan (y mucho) a la hora de responder. Porque si podemos vivir para siempre, ¿qué será de nosotros si nuestros seres amados no quieren hacerlo? ¿o en dónde entran las religiones cuando desaparece la promesa de la “reencarnación” o la “vida eterna” más allá de aquí donde vivimos? También podríamos, si quieren, entrar en otras muchas disquisiciones de tipo legal o filosófico, por ejemplo: ¿Podrá hacerlo cualquiera? ¿Sólo los ricos? ¿Cómo se redefiniría el concepto de sobrepoblación? ¿Y el de uso de los recursos? ¿Seguirían naciendo niños? ¿Necesitamos colonias en otros planetas porque aquí ya no cabríamos?

Las respuestas divergen todavía más cuando uno entra en las cuestiones específicas de cómo lo haría. ¿Congelarte hasta que te puedan revivir, a la Walt Disney? ¿O subir tu mente a la nube y esperar a que haya un cuerpo inmortal donde poder descargarla? ¿Transplantar tu cabeza a otro cuerpo carente de la mortalidad del tuyo? ¿Si haces cualquiera de estas cosas seguirías siendo tú al despertar, o serías otra persona?

Mientras resolvemos nuestros dilemas, Ray Kurzweil (uno de los fundadores de Singularity University) afirma que si consigues llegar con vida a 2029, podrás elegir si quieres vivir para siempre o no.

Yo no sé si algún día podremos vivir para siempre, y si se pudiera, no sé si querría, cual escena de la película “Highlander” donde Queen canta que “who wants to live forever”. Me pregunto entonces si el concepto de “vivir para siempre” es uno que podremos digerir quienes estamos vivos hoy, o si por el contrario es algo que sólo podrá ser entendido (y aceptado) por aquellos que nazcan cuando ese concepto ya exista y sea una opción completamente normal, tal cual la diferencia entre los que vimos cómo llegaban billones de dispositivos móviles y los que nacieron rodeados de los mismos por todas partes. Algo alienígena y novedoso para nosotros, fascinante y natural para ellos.

¿Les gustaría vivir para siempre?

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Daniel Granatta

Waiting for the robot takeover. I rewire people.

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