Malos tiempos para la lírica

Malos tiempos para la lírica

Las muchas sacudidas de 2016 me (nos) dejaron algunas nuevas certezas: como en la canción de Golpes Bajos, la creatividad vive un momento extraordinario, pero en la publicidad se viven “Malos tiempos para la lírica”.

No se alarmen, me explico.
Durante mucho tiempo, la publicidad era una profesión lo suficientemente flexible como para dar cobijo a los “distintos”, a todos aquellos que no encajaban en profesiones más “tradicionales” (por decirlo de alguna manera): músicos, fotógrafos, poetas, etc.

Hasta hace poco seguía habiendo distintos, los referidos en el párrafo anterior y también esa gente del mundo de la tecnología que no querían ejercer como tales, sino crear un puente entre el presente donde habitan las agencias y el futuro donde vivían ellos.

Y sin embargo, con esa tendencia que tienen las marcas de regresar a lo básico (como apuntaba en este post), pareciera que toda esa “diversidad” ya no es requerida, y que los perfiles que se requieren hoy no dejan mucho espacio a otra cosa que no sea publicistas de toda la vida.

Esos artistas ya no se sabe muy bien dónde están. Y esos technologists quedaron, a lo sumo, para hacer activaciones y campañas con cosas del Internet of Things, que no suelen ir muy lejos porque ya sabemos que en una agencia de publicidad la innovación se entiende como poca cosa más que un stunt de PR.

Agente Smith - The Matrix

Mientras tanto, los grandes grupos de la publicidad (que son cuatro) no hacen otra cosa que removerlo todo para que todo siga igual, fusionando sus agencias (como Razorfish y Sapient) en una especie de dinámica que recuerda al Agente Smith en Matrix. También hay agencias que anuncian ser digitales e innovadoras, aunque la realidad es que las agencias digitales ya no existen y ser “pionero” en esta época requiere otras habilidades.

No es de extrañar entonces que de un tiempo a esta parte (unos 4 ó 5 años) se pueda apreciar un hueco en el flujo de talento que llega a la publicidad. Ya no se encuentran tantos candidatos para cada perfil que queda disponible en las agencias, simple y llanamente porque hay una generación de talento (en todas partes) que decidió que no iba a pasar nunca por una agencia de publicidad. Se fueron a los Google, Facebook, Uber, etc., a trabajar desde su casa o a poner su idea en Fondeadora o Kickstarter.

Malos tiempos para la lírica.
Gran época para la creatividad.

Published by

Daniel Granatta

Buscador de luz. Waiting for the robot takeover. I rewire people.

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