Malvaviscos, conducta e instinto digital

Experimento con malvaviscos

Uno de los tests de conducta más famosos es el que se realizó con malvaviscos en la Universidad de Stanford en los años 60. En dicho test se exponía a niños de 4 años a la presencia de un malvavisco y se les decía que si conseguían esperar veinte minutos sin comérselo tendrían otro gratis y podrían comerse los dos. Posteriormente se realizaba un seguimiento a todos los niños involucrados en el test y se comprobaba que, llegando a la adolescencia, aquellos que conseguían controlarse y tener paciencia durante esos veinte minutos obtenían mejores calificaciones y eran más responsables (en términos académicos, imagino) que aquellos que se comían el malvavisco antes de que se cumpliera dicho tiempo:

Ayer me encontré con este otro vídeo en el blog de Fernando Comet, en el que la agencia Media Contacts celebra sus diez años en Brasil con otro experimento (que esencialmente es el mismo), en el que se confronta a los niños participantes con una elección entre una bandeja llena de malvaviscos y un ordenador portátil conectado a Internet y en el que (también) hay disponibles toda clase de juegos:

Algo tramposo, porque si la elección hubiera sido al revés seguro que los niños habrían elegido los malvaviscos y podríamos hablar de “instinto de malvavisco”, pero sea como sea me provocó una sonrisa.

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Daniel Granatta

Buscador de luz. Waiting for the robot takeover. I rewire people.

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