Cosas de marketing directo en un aeropuerto

En una definición no muy académica, podríamos considerar marketing directo a esa disciplina del marketing donde se le hace llegar a los usuarios algún tipo de contenido, esperando de ellos una respuesta concreta (a veces casi inmediata) y medible, mensajes o llamadas de teléfono, registros en un sitio web, suscripciones, likes en Facebook etc.

Y de vez en cuando se topa uno con algunos ejemplos, como me ocurrió el jueves pasado en la terminal 2 del aeropuerto de la Ciudad de México. El primero de ellos apareció en la parte interna del envoltorio de una chocolatina, donde Nestlé me dice que si quiero saber más acerca de un código (¿huh?) tengo que llamar a un número 01-800 (el equivalente a los 900 en España):

Direct marketing 1

El segundo me lo encontré en uno de los baños del aeropuerto (cabe resaltar el hecho de que la gente te mira raro por tomar fotos con flash en un baño público), donde alguien busca sexo de forma muy explícita:

Direct marketing 2

¿Cuál creen que tendrá más respuesta?

Yo pensé que qué curioso, que para buscar una respuesta “directa” el tipo que pide sexo en un baño público se esfuerce más y se ande con menos rodeos que una multinacional. O igual es que el tipo que pide sexo tiene algo real que ofrecer a cambio, y los del chocolate puede que lo único que quieran sea reunir números de teléfono en una base de datos…

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Daniel Granatta

Waiting for the robot takeover. I rewire people.

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