Miremos el mundo con otros ojos: la nueva estética

Espero que Young&Rubicam Argentina o Coca-Cola no me demanden por usar su copy para titular este post que traigo ganas de escribir desde hace meses. Queda perfecto para introducir una de las discusiones más interesantes de este año en lo que respecta al mundo digital (y más allá, o de regreso). Y dado que la escuela donde trabajo organiza mañana una conferencia sobre el tema — además de que Daniel publica fotos que van al pelo — no quería dejar pasar más tiempo.

La campaña de Coca-Cola nos invita a mirar el mundo con otros ojos — los ojos de la esperanza en la naturaleza humana — y, sin embargo, nos lo muestra a través de los ojos artificiales de las cámaras de vigilancia que inundan las metrópolis del siglo XXI.

Miremos el mundo con otros ojos

¿Qué paradoja, no es así? Pues de eso, a grandes rasgos, se trata la llamada “nueva estética” (new aesthetic).

El 6 de Mayo del 2011, el londinense James Bridle — escritor, editor, tecnólogo y miembro del colectivo de diseño Really Interesting Group (RIG) — publicó una entrada en el blog de RIG donde describía una colección de imágenes que venía realizando y que, según él, parecían “acercarse a una nueva estética del futuro.” Las imágenes incluían: fotografías aéreas y street views extraídos de Google, pixeles impresos en ropa haute couture y aviones militares, obras de arte producidas en impresoras 3D, etc.

Uno de mis ejemplos favoritos de nueva estética, las postales de Google Earth de Clement Valla.

Para darle contexto, situémonos en el lado Este de Londres (donde el despacho de Bridle está ubicado): un paraíso hipster/retro de arquitectura victoriana y antiguas naves industriales, de pubs y cafés con menús en pizarrones negros, y donde los jóvenes visten orgullosos la ropa de sus abuelos. No es de sorprender, entonces, que Bridle lamentara nuestra pérdida de interés por el futuro. Un futuro, además, que ya está aquí — sólo no en la forma de naves espaciales y jetpacks — pues, ¿acaso no es futurista poder visitar cualquier calle del mundo desde una computadora o “descargarse” un cenicero desde la web? La entrada de Bridle, en un update subsequente, invitaba a “continuar la exploración” en new-aesthetic.tumblr.com.

Y en verdad que la exploración de Bridle continuó y se expandió de forma colaborativa (como suele suceder con la cultura en línea), tanto que finalmente se le fue de las manos. En Marzo de este año, durante el festival SXSW, Bridle mismo organizó una mesa redonda sobre el tema donde participó Joanne McNeil (quién visita Centro mañana), entre otros. El escritor de ciencia ficción y teórico del diseño contemporáneo Bruce Sterling (quién visitó Centro este año), entró a la discusión en su conferencia de clausura del festival y en una entrada para su blog en la revista Wired que fue probablemente la gota que derramó el vaso. Incontables publicaciones y discusiones siguieron en blogs, Twitter y libros impresos, incluyendo un spoof sobre gatos (no podían faltar). He tratado de recopilar algunas aquí.

En ellas se pueden encontrar una gran variedad de definiciones y temas — uno de ellos es el desdibujamiento entre la realidad digital y la física que tanto hemos discutido en este blog. Sin embargo, me parece que el rasgo que enfatiza Sterling, el de una “estética de visión de máquina” (“aesthetics of machine vision“), es probablemente el esencial en la nueva estética. Matt Jones (del despacho Berg London), hablaba de una “estética nacida del grano de la visión/computación. De visión por computador, de impresión 3D; de barridos de sensores, algorítmicos, optimizados y errores de compresión. De LIDAR y laser-speckle. De la mirada de otra naturaleza sobre la nuestra.”


Robot readable world from Timo on Vimeo.

Personalmente encuentro dos aspectos particularmente interesantes en el fenómeno (o, al menos, en la discusión) de la nueva estética. El primero es justamente el descrito por Jones y que he mencionado tangencialmente en otro post: las interacciones cada vez más frecuentes que tenemos y tendremos con cuasi-agentes no-humanos en nuestra vida cotidiana. Como afirman los artistas/diseñadores Zigelbaum & Coelho, “no es sólo que humanos y computadoras estén combinando voluntades y creando nuevas imágenes interesantes, es que una comprensión incipiente está en proceso: no hay tal dicotomía entre humano y máquina, análogo y digital.” Este es un tema de gran relevancia para la filosofía contemporánea, pero no tanto para este blog (ver Object-Oriented Ontology, especialmente la “Fenomenología Alien” del game scholar Ian Bogost). El segundo sí creo que lo es, pues apunta a temas de cultura, innovación y start-ups, entre otras cosas.

La visión de Sterling sobre la nueva estética es ambivalente. Desde su perspectiva, todas esas imágenes recopiladas por Bridle no tienen nada de nuevo, ejemplos similares pueden encontrarse si rastreamos las preocupaciones de los movimientos de vanguardia artística de todo el siglo XX. Pero ahí mismo yace la importancia de la nueva estética, la semilla de algo genuinamente nuevo que podrá surgir a partir de esta discusión. “La Nueva Estética,” escribe en su post de Wired, “es una vieja y enternecedoramente tradicional historia sobre un cluster regional, generacional de gente creativa que está percibiendo cosas importantes que otra gente más vieja y tonta no comprende todavía. Es un típico movimiento de arte de vanguardia que ha surgido dentro de la moderna sociedad red.”

¿Cuál es ese cluster regional de gente creativa del que habla Sterling? Algunos lo llaman la “Glorieta de Silicio” (Silicon Roundabout) y consiste en un grupo cada vez más numeroso de start-ups situadas alrededor de la glorieta Old Street en el Noreste de Londres. Ahí encontramos empresas como Dopplr, Last.fm, Tinker.it, Berg, Poke London, RIG, TweetDeck, Glue London, y ustwo, por mencionar algunas, todas ellas empresas independientes (o que alguna vez lo fueron) y que trabajan en las intersecciones entre tecnología, creatividad, diseño y cultura.

Silicon Roundabout Foto aérea del 2010 que muestra la ubicación del Silicon Roundabout y de algunas empresas que lo conforman.

Según Sterling, la discusión sobre una nueva estética no podría haber surgido hoy en otro lugar. “Existen incluso aspectos técnicos de Londres — como la permanente vigilancia de máquinas (machine surveillance) — que ninguna otra región podría igualar.” Si se me permite una referencia filosófica, con la nueva estética tenemos lo que ciertos pensadores franceses llamaban la articulación entre un “ensamble maquínico” y un “ensamble colectivo de enunciación”, es decir, un conjunto de tecnologías y un nuevo discurso que se articulan, en este caso, en una aglomeración urbana de empresas de tecnología y creatividad. Así que la cultura global de start-ups está produciendo no sólo nuevos modelos económicos y de negocio, sino nuevas formas de cultura humana y post-humana que nos invitan a mirar el mundo con otros ojos.

Para cerrar, un comentario un tanto al margen. Uno de los comentarios que más me ha inquietado sobre nueva estética (el lector asiduo de este blog entenderá porqué) es el siguiente tweet y el artículo al que hace referencia:

F*uck! En este blog hemos escrito al menos sobre 3 de esos trends… ¿Seremos un “dumb marketing blog”? 😉

11 thoughts on “Miremos el mundo con otros ojos: la nueva estética”

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