Moralejas a la yugular

George Clooney - Up in the air

No me molesta que una historia termine con moraleja (de hecho en el colegio era frecuente leer las fábulas de Esopo), siempre y cuando dicha historia sea un buen precedente para el desenlace y éste sea un buen cierre para aquella. O me conformo, simplemente, con que la historia sea buena, que no es poco pedir en estos tiempos.

En cambio, me resulta insoportable que una medianía de historia que apunta algunas buenas maneras se cierre con una de aquellas moralejas de “te lo dije”. Sobre todo, si la historia necesita 110 minutos para ser contada, como es el caso de “Up in the air”, la nueva película protagonizada por George Clooney que me tocó padecer este pasado fin de semana. Cuando algo que se puede narrar en 85 minutos utiliza 110, genera en el espectador una especie de jet-lag de mal humor, una sensación de pérdida de vida tan dolorosa como la desesperación de no recordar por la mañana dónde dejaste ese billete de cincuenta euros ó quinientos pesos que estás seguro de haber visto al llegar a casa la noche anterior.

Esta sensación se magnifica si además tienes fresco en la mente el recuerdo de que, en la misma semana, te llegó un correo con un enlace a un cortometraje de Mark Osborne llamado “More”, que sólo necesita poco más de seis minutos para contarte una historia con algunos paralelismos a la de la película anteriormente citada:

En una narración bastante simple y que se lanza a la yugular del espectador en el minuto 4:35, el mensaje final es hermoso: lejos de residir en el dinero, la felicidad depende de cada uno de nosotros, y además no cuesta ni un centavo.

Adicionalmente, la fascinante historia que rodea a la pieza (desde su nominación a los Premios de la Academia en 1998, el posterior ostracismo al que fue sometido su director y, finalmente, su renacimiento vía el mítico iFilm), o la sorpresa de descubrir que existen versiones de hasta diecisiete minutos del tema musical “Elegia”, de New Order (que da complemento sonoro a la trama), conforman un cocktail mucho más interesante, inspirador y barato, y del que se deduce que lo recomendable antes de terminar la semana en la oficina es revisar los correos recibidos durante los últimos cinco días, por aquello de encontrar alguna joya enviada por amigos que te puedan ahorrar el estar presente en los próximos 110 minutos de la carrera cinematográfica de George Clooney.

Published by

Daniel Granatta

Waiting for the robot takeover. I rewire people.

2 thoughts on “Moralejas a la yugular”

  1. Pingback: Daniel Granatta
  2. Pingback: Mr P lot!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *