Oportunidad en los “dead ends” digitales

Alguna vez participé en un proyecto en el que se pretendía hacer uso de esos “sitios spam” que aparecen cuando tecleamos mal un dominio, o cuando buscamos un sitio que ya fue eliminado; en fin, todos esos destinos a donde nadie quiere llegar, aprovechando al usuario en su momento más bajo para hacerle llegar un mensaje relevante en esa situación.

"Un momento, esto no se parece nada a despegar.com"
– “Un momento, esto no se parece nada a despegar.com”

El proyecto terminó siendo un trucho (para saber qué es un trucho, pregúntele a su amigo publicista más cercano o consulte este interesante texto de Jorge Camacho) ya que nunca pudo realmente llevarse a cabo, pero lo que rescato de aquel intento es este pensamiento: Internet está lleno de “dead ends” que, así como muchos otros aspectos del mundo digital, provocan una conducta o estado mental equiparable con la vida real.

Cuando una persona se encuentra en una situación de desolación, en la cual no sabe qué hacer, se vuelve totalmente receptiva a cualquier tipo de ayuda, consejos o medios para encontrar la salida a dicha situación. Lo mismo sucede en la vida digital. Encontrarse en uno de estos “callejones sin salida” deja al usuario vulnerable y abierto a recibir ayuda. Ahí hay una oportunidad que nadie ha capitalizado realmente (lo que hacen los sitios engañosos que tratan de hacer creer al usuario que están en el lugar que originalmente buscaban cuenta más como oportunismo que como oportunidad).

Hace poco me encontré con esta charla de TED y recordé aquel proyecto. En esta plática, Renny Gleeson habla de casos en que la pantalla del error 404 se aprovecha para dar un mensaje de humor o de oportunidad, invitando al usuario a visitar otro lugar dentro del sitio o simplemente pidiendo una honesta y simpática disculpa, lo cual convierte un “dead end” en algo no tan decepcionante, justo en ese momento de frustración. De hecho, el Tiranosaurio Rex de Google Chrome tiene un efecto similar.

simp

A final de cuentas, la oportunidad está en sacar lo mejor de lo peor. Algunos filósofos decían que el pesimismo es un estado ideal, ya que a partir de él, cualquier resultado será mejor. Estos momentos de “desolación” digital son perfectos para ofrecer a los usuarios cualquier cosa; sea lo que sea, es más atractivo y esperanzador que el agujero virtual en el que se encuentran.

Las marcas a veces se preocupan demasiado por hablarle a su público contactándolos en espacios cuyo contenido va en línea con lo que la marca quiere decir. Pero esto casi siempre hace que el mensaje de la marca compita con el que el usuario ya pretendía consumir originalmente. ¿Qué pasaría si las marcas comenzaran a enfocarse en hablarle a los consumidores en entornos donde lo que la marca diga sea irrefutablemente más interesante que el entorno en sí? Quizá es un tema muy discutible, pero posiblemente los “dead ends” albergan un potencial comercial que no se ha sabido aprovechar y que valdría la pena explorar.

No tienes internet, pero tienes un T-rex, así que todo estará bien.
– No tienes internet, pero tienes un T-rex, así que todo estará bien.

One thought on “Oportunidad en los “dead ends” digitales”

  1. Una idea igual a la de la persona que se le ocurrió poner publicidad en la parte frontal de escalones del metro de la Cd de México.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *