Desparramados por ahí, capítulo 3

Artículo para Merca 2.0 - 161009

El artículo de la semana para Merca 2.0, sobre las virtudes que, en mi opinión, debe tener una aplicación de Facebook para que sirva como vehículo de una marca: “10 claves para el éxito de una aplicación de Facebook”.

Carrera de laptops

Primera vez

Por muchas características técnicas y dudas acerca de las preferencias como herramienta de trabajo que existan entre Mac y PC, hay algo en lo que un PC nunca podrá equipararse a un Mac: la experiencia mágica que uno vive al encender por primera vez uno de estas últimos.

Encender un ordenador Mac y ver su secuencia de inicio es comparable al primer beso o a la primera vez que te acuestas con alguien, puede haber muchas más con esa misma persona pero nunca es como la primera, y sólo vuelve a vivirse con la siguiente persona o la siguiente máquina.

Siempre tuve la duda de si todas las secuencias de inicio corren a la misma velocidad, y finalmente la pasada semana pude comprobarlo gracias a que Poncho Guerrero (productor en W) y yo nos hicimos con unos fantásticos Mac Book Pro de 15″ y 2’8 GHz de procesador (éste es un dato irrelevante salvo para aclarar que los dos tienen la misma configuración o si Apple quiere patrocinarnos este escrito) y decidimos encenderlas al mismo tiempo, con Guillermo “Panterita” Bernal (su creativo favorito de Grupo W) como host de la velada. A la derecha, Poncho; a la izquierda, un servidor. Y esto fue lo que pasó:

Feliz Navidad, aunque sea Octubre

Es Octubre aún, sí, pero si las tiendas departamentales y grandes almacenes ya están vendiendo objetos para las próximas fiestas de Navidad, no veo por qué no podemos celebrarlas ya desde aquí, no olviden dónde les felicitaron primero 🙂

Desparramados por ahí, capítulo 2

Artículo para Merca 2.0 - 091009

El artículo de la semana para Merca 2.0, sobre las experiencias de usuario y cómo no atolondrar a estos últimos con (tramposas) peticiones de datos: “Los datos son útiles y más aún si nos los ganamos”.

Desparramados por ahí, capítulo 1

Zenmastah - LOLcats

Ocasionalmente nuestras opiniones trascienden los pequeños confines de este blog gracias a la amabilidad de muchas personas, algunos ejemplos:

+ el pasado mes de Marzo, Craig me hizo algunas preguntas para su fantástico blog acerca de la labor de seguimiento de proyectos en la industria interactiva: iPro. Aquí un poco de lo que le conté acerca de la vida en Grupo W.
+ desde el pasado viernes me sumé a la lista de columnistas semanales de la versión online de la revista Merca 2.0, probablemente la más reseñada y respetada del sector en México; gracias por la oportunidad, Julieta. Aquí, mi artículo-debut: “El fin de los silencios incómodos”.
+ Inusual es la comunidad creada por Pere Rosales con la intención de aglutinar profesionales de la comunidad interactiva de habla hispana, e Inusual Magazine es la parte de la misma que narra un día a día más cercano, alimentado por David Navarro, el cual me envió hace unos días algunas preguntas que publicó hoy en forma de entrevista.

La agencia pequeña y el subconsciente que retwitteaba

Suelen ser estudiantes los que, cada vez que impartimos alguna conferencia en México, nos preguntan:

¿Qué se necesita para trabajar en W?

Insospechadamente para todos, porque habíamos “descubierto” el Gunn Report sólo dos años antes (posiciones 46ª en 2006 y 15ª en 2007), la lista nos estalló en la cara en Noviembre del año pasado. Gracias (principalmente) a los proyectos para Rexona Power y One Club, Grupo W era la cuarta agencia más premiada de 2008 en el ranking mundial de agencias interactivas y Saltillo parte de la lista de sus capitales, un legítimo What-The-Fuck de primera categoría.

Como 2008 fue un año especialmente traumático para nosotros, de discusiones complejas entre mucha gente y crecimiento inesperado y poco armónico, no habíamos reparado en la suma de todos los galardones obtenidos, lo cual, unido al hecho de que en esa lista debemos de ser, probablemente, los cuartos en facturación comenzando por el final, nos hace poner en cuarentena todo este contexto, más allá de que es efectivamente cierto y que se ve muy bien en cualquier información sobre nosotros.

Gunn Report 2008

De lo que sí estamos seguros, y más después de que todos los problemas se resolvieran y las piezas altisonantes encajaran correctamente, es que viendo el ánimo y buen rollo con que la gente encara ahora los proyectos (incluidos los que a veces tienen que venir a trabajar sábados y algunos domingos), es de que somos una de las mejores agencias en el ranking de sonrisas-chiste/minuto. Y esto, que puede parecer una gilipollez, es esencialmente la clave de lo bien o mal que le puedan ir las cosas a una agencia pequeña como la nuestra.

Si hace un año por estas fechas éramos 25 personas (con 1 extranjero), ahora somos 52 (con 7 extranjeros) En ese trance de crecer de esa forma desbocada pensamos que sería necesario tener algún tipo de manual-referencia-corporativo, de material que nos identificara cómo somos ahora y nos orientara a qué queremos ser y hacia dónde vamos, si no con precisión, al menos sí de forma aproximada.

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Telmex, haz sandwich, sí se puede

milan_realmadrid

Alguna vez fui tremendamente forofo del fútbol, especialmente del Real Madrid. Ahora me importa bastante poco. No es pose snob ni pseudointelectual (quizá también) pero, a partir de aquella época en España en que comenzó el pay per view de Canal Satélite vs. Vía Digital y que se tradujo en tres partidos televisados en abierto por semana, uno terminaba con una sobresaturación de fútbol que mi cuerpo no alcanzó nunca a tolerar. Y además, no es que el Real Madrid haya hecho nada excesivamente memorable en los últimos tiempos, así que, entre que la liga mexicana de fútbol muestra, semana tras semana, partidos trepidantes que terminan 1-1 porque los delanteros que juegan en este país no le meten un gol ni al arcoiris, y que mi reloj biológico futbolero (todo hombre lleva uno dentro) indica que los partidos de la liga española son por la noche, sin darme cuenta de que la tarde-noche española es mediodía en México (por lo que siempre se me olvida que a la hora de comer en México hay un partido de fútbol del Real Madrid), vivo bastante tranquilo y fuera de la realidad.

A veces, siento un poco de nostalgia y ternura ante el hecho de que mi equipo favorito me acostumbró a que no esperar nada de él era lo mejor para vivir en paz, ¿será que yo he madurado por no darle tanta importancia a un resultado deportivo? ¿o será en realidad que el equipo se resignó a la mediocridad de saberse mediocre y yo con él? De prácticamente producirme una úlcera por el 5-0 que nos endosó el Milán hace veinte años al “ah, claro” tras el 4-0 del Liverpool en la última Champions League.

liverpool_realmadrid

Así que el único evento deportivo que moviliza enteramente (mexicanos y extranjeros -por contagio-) a este país, en lo que a deportes se refiere, es que juegue la Selección Mexicana de fútbol. Y en un país ávido de ídolos y de triunfos, cualquier juvenil que destaca medianamente es encumbrado como el nuevo Mesías, al que prontamente se encargan de lapidar si las cosas no son como a un selecto grupo de periodistas elegidos les parece que las cosas deberían ser. Si algo me resulta tremendamente perturbador del fútbol mexicano es la pléyade de papanatas vestidos de traje y corbata que opinan sobre un asunto que, en su mayoría, desconocen de primera mano porque en su puta vida han jugado ni entrenado al fútbol, ni siquiera en el patio de su escuela, algo así como esos maestros de Licenciaturas en Mercadotecnia que siempre fueron maestros y nunca mercadólogos en la batalla, y que desde el sillón de su despacho tienen como ídolo a Carlos Alazraki.

Y así, si México pierde, sintonicen cualquier programa deportivo. Podrán ver al escogido grupo de escogidos con un semblante similar al de un tribunal militar durante un Consejo de Guerra, es realmente delirante.

foxsports

Si en España pasamos del amor al odio hacia los futbolistas en dos pasos (el deportista exitoso se volvió famoso, pasó a la vida de la farándula, y por ello ahora es deportista fracasado), en México es sólo uno (el deportista exitoso ahora es deportista fracasado, aún sin motivo, que se busca luego para denostarlo) Ojalá un día los comentaristas deportivos de este país se percaten de que nadie es SU seguidor, sino seguidor de algún equipo, jugador o fútbol en general, puede que así sean más periodistas y menos protagonistas. Afortunadamente para México, su afición no es como sus comentaristas, su afición es un canto al ser inasequible al desaliento, cada victoria se celebra casi como la Independencia del país y cada derrota como un Vietnam, pero no tan grave como para que el siguiente partido no encarne de nuevo la posibilidad y certeza de una esperanza, de que quizá ese día sí. Si quieren saber cómo México vive un partido de fútbol y cómo muero de envidia por cómo un país completo se envuelve en unos signos de una forma que cualquier español es incapaz, lean esta crónica de Bill Simmons para ESPN acerca de un partido de clasificación para el Mundial de Sudáfrica de 2010 entre Estados Unidos y México, en el Estadio Azteca de la capital mexicana.

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Digital Invaders + Café de Altura

Café de Altura

Digital Invaders es el nombre de un proyecto que llevábamos masticando desde hace algún tiempo en Grupo W y que, por fin, ha podido convertirse en realidad, el de crear una escuela en la que formar talento digital que pueda arrastrar a toda la industria publicitaria mexicana al mundo actual.

Por su parte, Café de Altura es un evento, organizado periódicamente en Ciudad de México, cuyo propósito es el de que emprendedores relacionados con nuevas tecnologías puedan presentarse y conocerse entre sí para que sus respectivos proyectos puedan salir adelante de la forma más armónica posible. Después de conocer en persona a dos de sus fundadores (Gustavo Arizpe y Raúl Ramírez) durante la última edición de IAB Conecta, pensamos que podría ser buena idea presentar el proyecto de nuestra escuela en su evento.

Y algo más de un mes después de aquello, dicho y hecho, debe ser coincidencia y falta de respeto a la superstición el que se celebrara la 13ª edición de Café de Altura para que apareciéramos por allí. Este es un vídeo sin cortes de mi presentación de quince minutos, una sincera disculpa por la más que mejorable calidad de vídeo y audio, pero creo que merece la pena:

Y dejo también la presentación, bastante prescindible sin el vídeo anterior; en la conversión de Apple Keynote a Microsoft Powerpoint se perdieron algunos alineamientos y tipografías, pero esencialmente el contenido es el mismo:

Si tienes un proyecto propio no dudes en contactar con Café de Altura para exponer allí: es un evento tremendamente divertido y enriquecedor. Disfruté del gran ambiente que se crea durante las charlas, pude reencontrarme con antiguos amigos y además tuve ocasión de conocer a un montón de gente y proyectos interesantes que, espero, puedan colaborar de una u otra manera con el nuestro en el futuro.

Digital Invaders no es un proyecto de Grupo W para Grupo W; obviamente tratamos de formar talento para poder contratarlo pero, más allá de eso, es un intento de iniciar una plataforma sobre la que todos los interesados puedan ayudar a construir una industria, ojalá que regida por la creatividad. Y esta industria en ciernes no es un sistema de vasos comunicantes, donde lo que uno tiene es lo que le falta a otro, sino todo lo contrario: cuantos más, mejor.

Banners por aquí, por allá y un poco más acá

Formatos IAB México

La anterior es una tabla de formatos estándar para banners publicados en México que publicó el IAB local en Octubre de 2007. Y sirva de referencia para entender el complicado ecosistema en el que han de sobrevivir esas unidades de publicidad online llamadas banners. Lo cierto es que a mí me gusta ver banners, me gusta hacer click en ellos y también me gusta hacerlos. Pequeñas historias contadas alrededor de una idea que no se dilatan en producción más allá de dos o tres semanas, lo que en esta casa es más una bendición que otra cosa debido al abundante tiempo que siempre invertimos en nuestros proyectos.

Generalmente, en México (fuera de las acciones de search marketing, que copan el 34% de la inversión interactiva del país –fuente: IAB México-), los banners suelen encargarse como complemento a un sitio-campaña, cuyo monto es al que se destina, generalmente, la totalidad del “presupuesto digital”, que en nuestro caso, y por comparación con otros hacedores de acciones digitales en el país, es algo más alto. Así que como para pedir encima dinero para hacer unos banners como Dios manda; no, más bien siempre llega la famosa frase:

Ah, y también hay que hacer unos banners…

Uno de los principales problemas (en mi opinión) es el de que, en la industria del país, los banners siempre son considerados unas piezas enfocadas única y exclusivamente a dirigir tráfico a otro lugar y/o realizar una venta de un servicio (como los AdSense de Google), y siendo ese su objetivo principal nunca se pretende que la pieza en sí misma sea vehículo de algo más, de una impresión en mi recuerdo, de un “hey, eso estuvo bien” o de un “hey, fue divertido”, lo cual sí ocurre, en ocasiones, cuando hacemos banners para otros países, generalmente piezas de awareness en formato de banner, concebidas como experiencia y destino en sí mismas y no como canalizadoras de tráfico.

De modo que, en México, aparte de que las más de las veces lo que se ve publicado es una pieza de dudosa calidad, ocurre también que, aun en el caso de que hagas click por no se sabe qué motivo, seas redirigido a un contenido de igualmente dudosa calidad.

Aún así no es complicado encontrar amantes fervientes del Performance marketing, que todo lo reducen a clicks y a descargas y a esas cosas, en un lugar donde muchos aún creemos que una fibra tocada por una emoción cuenta más que un click dado. Y de vuelta, por muchos clicks que des, si lo que estás viendo en pantalla es una sucesión de disparates que te hacen sentir que esos tres minutos perdidos nunca los recuperarás, el dato de haber hecho click me parece irrelevante.

(Inciso: si alguien quiere leer más en profundidad sobre este tema recomiendo una conversación-post-respuesta entre uno de los pioneros digitales en México y buen amigo, Rafa Jiménez, y algunos fans del performance marketing y sus opiniones que ubican a la publicidad en Internet como una rama más del marketing directo: parte1 + parte2. Yo aún sigo esperando a que alguno responda mi pregunta sobre el propósito de tantos clicks cuando lo que se anuncia es un producto físico y no un servicio, pongamos por ejemplo, un desodorante, donde cuenta la experiencia y no la venta final -online-)

Retomando el tema, puesto que no hay mucho dinero para producción de sitios, mucho menos lo hay para producción de banners, y al final, esos formatos estándar son, en mayor o menor medida, aceptados por todos los actores de la industria en México: agencias, clientes y los que publican los contenidos. Espero que a partir de aquí, el post sea suficientemente autoexplicativo acerca de la diferencia en concepción y producción de ambos enfoques.

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Indiferencias y desintereses

Debe ser deformación profesional, pero involuntariamente suelo estar escaneando continuamente lo que tengo en pantalla. A veces encuentro cosas como éstas:

Indiferencia 1

Y le hago click, a ver qué pasa, porque quiero un teléfono con Google Android. También encuentro cosas como éstas:

Indiferencia 2

Y no hago click porque no me interesa lo más mínimo. Supongo que la gente no es indiferente al bombardeo que ejerce diariamente la publicidad sino sólo a aquello que no es de su interés.