Bootcamp: Diseño y Prototipado de Futuros

Nunca es tarde para regresar a las aulas a aprender algo nuevo, especialmente si es algo en lo que estás muy interesado y lo imparte alguien a quien admiras. Y por eso me inscribí en este bootcamp de título “Diseño y prototipado de futuros”, que impartirán Jorge Camacho y Alfredo Narváez los dos próximos fines de semana de Octubre en las instalaciones de CENTRO.

Diseño y Prototipo de Futuros

Sé que este post debía haberlo publicado hace al menos dos semanas, pero también sé que les gusta dejarlo todo para el último día. El último día está por llegar, mejor que se apresuren si también les interesa 🙂

Información:
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Preguntándole a Karla

Aduanas del 2016

Fui y regresé rápido de Lima (Perú) para una conferencia, y en el avión de regreso a México (que casi pierdo) me dio por leer los formularios de aduana para saber qué artículos puedes introducir en el país:

Formulario de aduana de entrada a México

Me pareció sumamente divertido que prácticamente toda la lista de aparatos electrónicos viva ahora en mi teléfono móvil, y me acordé de este vídeo (cortesía de BestReviews):

La lista ha de ser prácticamente la misma en cualquier país del mundo: Aduanas de 2016. Formularios de 2003.

El orden de los factores altera el resultado

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Síntesis visual para resignificar lo que significa hacer marketing/publicidad.

Jugar videojuegos y ver videojuegos

Liga Call of Duty

Gracias a Nacho me entero de que Activision quiere mezclar su Gaming League con broadcasting para “crear” el próximo ESPN, y entonces me queda claro que no entender que los videojuegos no sólo se juegan, sino que también se ven, es una de las más grandes brechas generacionales con las que podemos toparnos hoy en día.

A mí todavía me pasa en ocasiones. Me encuentro con AL viendo un vídeo en su iPad, y dicho vídeo es la captura de la partida de videojuego de alguien que va progresando y superando los distintos niveles, así que yo, con mi mente de niño de los 80s se me ocurre preguntar que qué hay de interesante en ver cómo es otro el juega. “Ay Daniel, es que no entiendes, es como ver una película”, me responde ella con toda la sabiduría de sus cuatro años.

Recuerdo cuando vivía en Saltillo y acudías a uno de esos bares deportivos donde hay multitud de pantallas por las que se va a emitir el clásico de turno (de fútbol, NFL, baloncesto, etc.). Pero como eso sólo dura un par de horas, lo que hacían los responsables de algunos de esos bares era calentar un poco el ambiente mostrando en esas pantallas partidos de videojuegos como FIFA, NBA 2K, etc. en los que se enfrentaban los equipos cuyas versiones reales iban a competir en un rato. Real Madrid-Barcelona, Steelers-49ers, Lakers-Celtics, you name it, así que la gente endulzaba su espera mirando esos partidos “virtuales”, coreando los goles y touchdowns o gritándole a las incidencias que sucedían en esos partidos que sabíamos virtuales pero también entretenidos.

Ahora imagínate en el cine. Imagínate que cada espectador pudiera ver una versión distinta de la película que se proyecta en la sala en vez de ver todos la misma. Imagina que cada versión tiene un director distinto, un “gamer” que va progresando por aquí o por allá en ese videojuego específico. Y tú, como espectador, asistes al desarrollo de esa trama igual que si estuvieras viendo una película como siempre haces.

Por eso es tan importante el mundo de los videojuegos. Porque hoy en día, el lanzamiento de “No Man’s Sky” no es el lanzamiento de un videojuego, sino de un producto de entretenimiento que puede generar tantos flujos de ingreso como pudiera hacerlo una película hace treinta años. Un producto que se puede jugar, pero también ver.

No entender esto, no entender que puedes disfrutar enormemente el jugar a baloncesto, pero también disfrutar ver un partido de baloncesto por televisión, es algo que supone que, a veces, el mundo de Internet te enmiende la plana, como le pasó a Jimmy Kimmel:

En una de esas están leyendo estas líneas y pensando “qué estupidez, ver cómo otro juega un videojuego”. Pero es 2016 y el acceso de los usuarios a tecnología para usarla como quieran hace que las cosas no son lo que a nosotros nos parezcan, sino lo que son. Y en este 2016, no entender que los videojuegos no sólo se juegan, sino que también se ven, es una de las más grandes brechas generacionales con las que podemos toparnos hoy en día.

Quotes desorientados

De entre todos los quotes pseudo-filosófico-motivadores que pululan por los confines de Internet, creo que ninguno me parece tan burdo y desorientador como ese que dice:

“Si no trabajas por tus sueños, alguien te contratará para que trabajes por los suyos.”

La cita original corresponde a Tony Gaskins, pero en esta época de información apócrifa mucha gente se la atribuye a Steve Jobs. Y como pensamos que si lo dijo Steve Jobs ha de ser una revelación profunda, dicho quote termina por aparecer en los slides de muchísimas presentaciones de muchísimos conferenciantes.

Supongo que es para incentivar a sus públicos a que no sean pasivos, a que sean emprendedores, etc., pero yo, aunque estoy totalmente por la labor de que cada cual se construya el futuro que le parezca para él y para los suyos, creo que no hay nada de malo en que tus sueños y los de otra persona coincidan, y que te sumes al proyecto de dicha persona si eso sucede. Se llama misión o causa, y es lo que hace que en esta vida haya ideas y haya empresas.

Iba a dedicarles un Facepalm si son de los que se dedican a propagar quotes como estos, pero encontré esta otra versión, que me pareció mucho más ad hoc:

Facepalm de Godzilla

El Índice de Fricción

Fricción con metal

Quiero pensar que la fricción entre “lo viejo” y “lo nuevo” depende, entre otras cosas, de la demografía del país del que hablemos (al menos mientras siga existiendo el concepto de “país”).

Supongo que la fricción ha de ser mayor en un lugar joven (por ejemplo, México, donde un 46% de la población tiene menos de 25 años) que en otro donde la población está cada vez más envejecida (por ejemplo, España, con sólo un 33% de la población por debajo de los 29 años). Me gusta pensar que otros factores como la diversidad de razas o género (seguro hay alguno más) pudieran ayudar también a incrementar esa fricción.

Me pregunto si podríamos crear (si es que no existe ya) una especie de “Índice de Fricción”, un indicador que nos permita saber lo cerca (o no, depende del valor del índice) que un lugar está de que todas sus estructuras convencionales se vayan al carajo.

Como una especie de Escala de Richter a largo plazo, este Índice de Fricción sería una métrica interesante para saber lo adecuado o no de un lugar para vivir en él. Si eres un emprendedor inquieto y vives en un sitio con poca fricción, quizá debieras mudarte a otro lugar con mayor Índice. O buscar incrementar la fricción del lugar en el que vives.

Lo que sea con tal de residir en un lugar que pudieras denominar “playground de innovación”.

Y tu marca, ¿qué quiere ser de mayor?

De mayor quiero ser...

A muchas marcas, cuando les preguntas por el futuro, te hablan de los resultados que esperan obtener en el próximo trimestre, del próximo producto que van a lanzar o de cómo piensan diferenciarse de la competencia. Porque, ya saben, la competencia viene “pisando fuerte”.

Ninguna decide dar un salto en el tiempo y verse, por ejemplo, en 2026, y así poder hacerse preguntas para averiguar si a lo que se dedicarán entonces será lo mismo a lo que se dedican ahora. O si tan siquiera seguirán existiendo.

Para las marcas, como decía Gustavo Cerati, “siempre es hoy”.

Contrastan con ese niño que desde pequeño quiere (y se empeña en) ser futbolista o esa adolescente que quiere (y se empeña en) ser estrella de rock. Y, es entonces, con ese objetivo concreto en mente (su “yo” del futuro) cuando se construyen los peldaños hacia atrás para poder llegar a subir algún día esa escalera. A veces se logra, a veces no, pero al menos (guiados por ese propósito) lo intentan.

A los que no tienen el propósito tan claro, tratamos de ayudarles a encontrarlo con esa pregunta tan tonta que hacemos a veces los adultos: Y tú, ¿qué quieres ser de mayor?

Es una pregunta muy tonta, digo, porque a esa edad muy poca gente puede tener la claridad de saber qué quieren ser dentro de diez o veinte años. Y agréguenle a ello ese factor por el que la vida siempre se ríe de los planes que le contamos.

Pero, sea como sea, sirve para ilustrar cómo funcionamos en otros órdenes de la vida. Nos fijamos un objetivo a medio-largo plazo y entonces tomamos las acciones o medidas pertinentes para intentar maximizar las oportunidades de alcanzarlo.

Y es de ahí de donde surge mi inquietud: la misma persona que le pregunta a su hijo qué quiere ser de mayor sólo se preocupa por los tres-seis-nueve siguientes meses de la compañía para la que trabaja.

Nadie le pregunta a las marcas qué quieren ser cuando sean mayores.
E igual es esa una pregunta que debieran comenzar a plantearse.

Tres snippets de publicidad de las Américas

Desculpe o transtorno

Tres acontecimientos aparentemente inconexos (o RandomRefs):

En Brasil, se estrena la película “Desculpe o transtorno” con Gregorio Dudivier y su ex, Clarice Falcao. Durante su columna semanal en la Folha de SP, Gregorio hace una carta linda, hablando justamente de su relación bien conocida con la actriz. Un lindo testimonio/fotografía de una relación que se viraliza y al mismo tiempo es acusada de branded content. ¿Lo es? Sí, posiblemente. Deja de ser interesante por ello? Creo que no.

En USA, un candidato a senador demócrata es acusado por su contraparte republicana de estar en contra de la Segunda Enmienda -que concede derecho a portar armas a los vecinos del norte-. Jason Kander, había sido voluntario en Afganistán y por ello hace este comercial, que IMHO, es el mic drop de la semana:

En Bolivia, Corimexo una fábrica de muebles de cuero, postea este video (NSFW) bajo el concepto “100% cuero”, demostrando que el “payment gap” es el menor de los problemas de las mujeres en ese país. Las evidentes peticiones vienen y van, pero los dueños contentos: se está hablando de su marca.

¿Qué aprendimos esta semana?

Que las buenas ideas trascienden la publicidad.
Que a veces hay que tomar el toro por las astas.
Que por cada paso que uno da adelante, hay otros que están dando mil para atrás.
Que no nos tire atrás a nosotros en todo caso.

Agencias de antes y de ahora

Watson computer

1966: Sterling, Cooper, Draper & Pryce.
2017: Sterling, Cooper, Draper, Pryce & Watson.

IBM’s Watson Helped Pick Kia’s Super Bowl ‘Influencers’
http://www.wsj.com/articles/ibms-watson-helped-pick-kias-super-bowl-influencers-1454432402

Condé Nast Has Started Using IBM’s Watson to Find Influencers for Brands
http://www.adweek.com/news/technology/cond-nast-has-started-using-ibms-watson-find-influencers-brands-173243

Oh.

Los idiomas de Latinoamérica

Latinoamérica

Hace algún tiempo (2004), la editorial para la que escribíamos Kali y yo editaba anualmente varios libros en castellano de unas 600-700 páginas con todo lo que tenías que saber sobre determinados programas de creación gráfica o multimedia. Ya saben, Adobe Photoshop, Macromedia Flash, etc.

Como la forma en que la editorial generaba el contenido para estos libros era mediante la traducción a castellano de textos en inglés publicados por otras editoriales (con las que la nuestra tenía acuerdos), Kali y yo le propusimos a Eugenio, nuestro editor, que el texto sobre la versión en curso de Macromedia Flash de aquel entonces no fuera una traducción, sino un libro cuyos contenidos fueran escritos por autores latinoamericanos.

REPRESENT.

Eugenio, que ya se la veía venir, nos advirtió que aquello iba a ser un soberano desmadre, pero en última instancia nos dejó la decisión a nosotros, y nosotros decidimos tirar millas y sacar aquel proyecto adelante. Buscamos a los autores, les contamos de la idea, les asignamos un tema y esperamos pacientemente a que todos enviaran sus colaboraciones para reunirlas en una primera versión del texto.

Y, ay, aquella primera versión era una Torre de Babel hispanohablante. Teniendo autores de Colombia, Costa Rica, Argentina, Chile, España o Perú (por recordar algunos), la primera edición del texto daba cabida a TODAS las variantes del castellano habidas y por haber desde que el mundo es mundo.
“Mueva el mouse”.
“Prenda la compu”.
“Jale el objeto al escenario”.

Ese tipo de variaciones.

Y aunque era evidente que aquella primera versión era un desastre, Eugenio (cubano de nacimiento y madrileño de adopción) sólo nos hizo un primer comentario, muy socarrón:
“¿Podrían al menos pasarle el corrector de Word al texto para que todo esté en la misma versión de castellano?”

Hoy me recuerdo en aquel entonces cuando, delante de la hoja en blanco, ya no sé si escribir computadora u ordenador, laptop o portátil, mouse o ratón.

Las fronteras, tan claras, se vuelven borrosas cuando comienzas a viajar. También las palabras. Un léxico global que a veces termina por no funcionar en ningún lado porque es de todos y de ninguno.

Al menos mientras sigan existiendo los idiomas.