Periodistas, publicistas y series de televisión

Siempre hacen (y harán) falta héroes.
*suena en tu cabeza el tema de David Bowie*

HÉROES
Los héroes. Los héroes son necesarios porque nos inspiran. A seguir, a mejorar, a levantarnos, a intentar ser un poco más como ellos. Una búsqueda del cómo podríamos ser, dejando atrás lo que somos justo ahora.

Magic Johnson vs Michael Jordan

Un ejemplo clásico de héroe a día de hoy pudiera ser un deportista. Por ejemplo, si creciste en los años 80 y te gustaba el baloncesto, es probable que tengas como héroes a Michael Jordan o Magic Johnson.

Otros ejemplos típicos de héroe pueden ser los personajes de libros, películas o series de televisión. Cuánta gente no habrá estudiando algo relacionado con la medicina porque quieren ser como los protagonistas de “Grey’s Anatomy” o “House”, aunque posteriormente la expectativa y la realidad colisionen brutalmente y nada de lo esperado se cumpla. Médico, sí; médico como los de “Grey’s Anatomy”, no.

Pero no importa, porque cada vez que una historia que llega al gran público ilumina los vericuetos de alguna profesión hasta entonces desconocida, lo que pasa en esa profesión deja de ser “tabú” y pasa a ser parte de la cultura popular, en vez de interesar sólo a los que trabajan en ella, lo cual creo que es positivo.

Es el mismo efecto que se produce cada vez que alguien (sea del país que sea) gana una medalla olímpica en algún deporte que conocen tres personas y su gato. Al día siguiente, las inscripciones de niños y niñas a escuelas donde imparten cómo practicar ese deporte suben como la espuma.

Y resulta que, tras varios intentos fallidos (se me viene a la mente Mel Gibson en “What women want”), nuestra profesión, la publicidad, tiene un nuevo héroe para el imaginario colectivo: Don Draper.

DON DRAPER: EL ANTIHÉROE
Don Draper, el protagonista de la excelente y multipremiada serie “Mad Men”, encarna él solo todos los clichés (en virtudes y defectos) achacables a las personas que se dedican a esta profesión. No nos engañemos, nada llega a ser cliché si no contuviera una parte de verdad, así que para el imaginario colectivo el héroe de nuestra profesión es un tipo al que, si bien le va razonablemente bien en lo profesional, naufraga de forma patética en lo personal, quizá por infiel, alcohólico y paranoico.

Pero como esta decadencia está tan hermosamente retratada, el héroe (convertido ya en antihéroe) empatiza con esa parte nuestra que nos hace tan afines con aquellos que son imperfectos como nosotros, así que, claro, cuánta gente no querrá comenzar a estudiar o trabajar en publicidad, aspirando a ser Don Draper. Lo cual es del todo delirante, pues como los seguidores de la serie ya sabrán, ni siquiera Don Draper es Don Draper, sino un don-nadie llamado Dick Whitman que robó su nueva identidad para evitar ser juzgado por desertar en la guerra.

Don Draper

O sea, , que ya estás o comienzas a trabajar en publicidad, quieres ser Don Draper. Cuando ni siquiera Don Draper es Don Draper. Ironía.

LA PRENSA Y SUS REPORTAJES
Toda la retahíla anterior para dar contexto a un fenómeno que cada vez ocurre con más frecuencia, cada vez que un periodista decide realizar un reportaje sobre el mundo publicitario, y que consiste en pasar a todos los retratados en el mismo por una especie de lente “Mad Men”, es decir, relatar la historia de las personas y/o agencias (cada vez sé de más amigos y conocidos) vistiéndolos y ambientándolos en la época que, para el imaginario colectivo, es la única reconocible de la publicidad (quizá por la abundancia y el glamour): los años 50 y 60.

Reportaje sobre Mad Men

No digo que esté mal, es sólo que la serie ya lleva varias temporadas emitidas (desde su inicio en 2007), así que, pasada la novedad, seguir haciendo reportajes sobre publicidad utilizando el recurso de la serie “Mad Men” se me hace similar a realizar cualquier reportaje sobre personas de nacionalidad española vistiéndolos de toreros o folklóricas, según el género de los entrevistados.

Evolución de Mad Men al publicista actual

Vaya, que parece que los encargados de retratar la profesión desde el mundo periodístico se quedaron anclados en el cliché, y los que trabajamos en ella tampoco hacemos mucho por desmentirlos, lo cual no tendría nada de particular si no fuera por la terrible necesidad de reinvención que actualmente vive la industria de la publicidad, que lo último que necesita es, precisamente, más “Don Drapers”.

OTRAS FORMAS DE CONTAR LA MISMA HISTORIA
La historia de Kenia ya la contó ella misma, pero cada vez que veo uno de esos reportajes “madmenescos” no puedo sino recordar la maravillosa pieza que hizo hace unos meses sobre Nicko, Salles y éste que les escribe.

Una mejor manera

Y es que yo, perdón, pero aunque me guste mucho “Mad Men”, ni de coña quiero ser Don Draper. Que ya estamos en 2013, y probablemente, amigos de la prensa, haya otras muchas formas de contar la misma historia 🙂

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Daniel Granatta

Buscador de luz. Waiting for the robot takeover. I rewire people.

2 thoughts on “Periodistas, publicistas y series de televisión”

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