Piñatas y brand managers

Penalty sobre Arjen Robben / México 1-Holanda 2

Les pongo en contexto, por si aún no lo saben, pero desde que hace dos semanas México fue eliminado por Holanda de la Copa del Mundo de fútbol, gracias a un penalty inexistente sobre Arjen Robben, todo el país se volcó en expresar su sentimiento de injusticia mediante la frase “No era penal”. Hasta tal punto llegó la situación, que muchas de las marcas que operan en el país, al hilo de la moda, incorporaron dicha frase como parte de su comunicación, en un intento a medio camino entre la empatía sincera y el “lo intentas demasiado”.

El chiste, como todos los chistes que duran demasiado, ya se alargó lo suficiente para que uno sienta una ligera vergüenza ajena cada vez que ve la frase acompañando al logo de la marca que intenta capitalizar algo (ya) muy desgastado. Cuando en eso, en la tarde ayer, me topé con esta foto que alguien tomó en la ciudad de Reynosa (en el estado de Tamaulipas, al norte del país), una piñata ilustrando la (ya) famosísima escena:

Piñata de Arjen Robben

Como bien sabrán, las piñatas son uno de los iconos más representativos de la cultura popular mexicana, y cuando algo viaja tanto como para tener una piñata con su imagen quiere decir que realmente trascendió cualquier tipo de nicho y se volvió parte de esa cultura. Como lo son ahora Robben y su “piscinazo”.

Y no puedo dejar de pensar en que, mientras las marcas y sus brand managers siguen pensando en agregar el “No era penal” a sus comunicaciones, en ese intento desesperado de parecer frescos y cool, los piñateros, mucho más modestos y sin tanto corsé burocrático y de aprobaciones, fueron directos al centro de la cuestión, construyendo algo de muchísima más relevancia y alcance que un chiste al que no le queda ninguna risa por provocar.

Qué cosas, resulta que los piñateros del México están más al pendiente de los memes y la cultura popular que el 95% de las marcas que venden productos y servicios en el país.

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Daniel Granatta

Waiting for the robot takeover. I rewire people.

3 thoughts on “Piñatas y brand managers”

  1. Tal vez porque quienes llevan estas marcas no salen de la burbuja “Condesa-Roma-Polanco-Lomas-Santa Fe” y no se dan baños de pueblo para saber tanto lo que vive la gente de verdad como de lo que habla y le interesa.

  2. Estoy casi de acuerdo. Y digo casi porque hay una pequeña gran diferencia entre una marca y una piñata: el piña tetó no se preocupa por pagar derechos de Robben, Holanda, Nike o FIFA.
    La frescura yace en parte, en la ilegalidad.

  3. Igual de quemados que los chistes de internet explorer que haces con cada tema del momento.

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