Reflexiones de domingo sobre publicidad

Hace bastante tiempo que vengo pensando en una serie de cosas sobre nuestra profesión que por fin puedo resumir en una frase:

La publicidad (todavía) es a la vida lo que las risas enlatadas a una sitcom.

Algo así como el equivalente a pequeños chistes más o menos afortunados que acaban con un cartelito imaginario de:

Muchos de estos chistes se olvidan de la mayoría de la gente y van destinados al consumo de un target meramente publicitario.

La mayoría de estos chistes son efímeros, de manera que, siguiendo con la comparación, pocas veces consiguen crear un verdadero sentido del humor.

+ Sobre los creativos:
Ocurre también que en nuestra industria hay demasiadas personas haciendo chistes. Lo triste es que muchas de esas personas tienen muchísimo talento. Me pregunto qué pasaría si enfocaran todo ese talento en buscar ideas más grandes. A todos ellos me gustaría decirles que trabajar con ideas es mucho más grande que hacer publicidad.

Hay muchos jóvenes viejos y demasiado rockstarismo en nuestra profesión, pero lo cierto es que para ir de star, primero hay que picar mucha rock.

+ Sobre lo digital y la tecnología:
La tecnología sin ideas produce chistes. Me parece también que las ideas digitales no deberían ser sinónimo del último chiste tecnológico. Lo explicó muy bien Vega Olmos: “Una idea es digital cuando usa de la mejor manera posible la tecnología existente en el contexto en el que se desarrolla”.

Las ideas digitales deberían promover, sobre todo, la interacción. Y no me refiero a clicks.

Las agencias digitales que sólo piensan en hacer sitios o en usar la tecnología por el simple hecho de usarla, son tan tradicionales como la más tradicional de las agencias tradicionales.

+ Sobre la originalidad y la innovación:
Es vox populi que la industria publicitaria va camino de ser la próxima disquera. Es un modelo viejo basado en buscar la “originalidad” en vez de obsesionarse en buscar y promover la (verdadera) innovación.

Como dice Enrique Dans, “Cuando de verdad eres capaz de innovar no tienes miedo de que te copien sino de que no lo hagan“. Quien de verdad innova está ansioso porque otros quieran imitarle. La razón es bien sencilla: innovar engancha y cuando de verdad lo haces, no puedes parar de hacerlo. 

Nuestra industria es un negocio cada vez menos rentable, viejo, mastodóntico, lento y egocéntrico como para darse cuenta de que es un modelo cada vez menos rentable, viejo, mastodóntico, lento y egocéntrico.

+ Sobre el sentido de pertenencia:
Hoy en día, el “esta idea es mía” cada vez tiene menos sentido. La cultura de la “pertenencia” está cambiando y eso que tú o alguien creó, ya no será tuyo ni de esa persona que lo creó en el sentido más convencional del concepto de pertenencia. Lo curioso es que el cómo eso pertenecerá a otra gente también cambia y parece que tiene que ver más con un alquiler eterno que con el sentido de propiedad convencional. Access is better than ownership.

+ Sobre lo que vendrá:
Tener una visión no basta y tiene que ver mucho más con hacer cosas que con decirlas: Doers are the new Storytellers.

Y hasta aquí me dio mi domingo ;)