Se regalan un iPad, un PS3 y un turntable

iPad de Daniel anunciando que lo regalan

Hola, soy Daniel, y tengo un iPad. Pit, en cambio, tiene un PS3. Y Poncho tiene un turntable Vestax. Y desde hoy los estamos regalando. No, no es broma. Y no, no es una promoción. Ni una campaña. Bueno, en realidad no son exactamente un regalo, sólo los estamos intercambiando por un favor que pueden hacernos. Y sí, todo esto es cierto. Y aunque prefiero, amable lector, que leas el porqué de todo esto, si lo que quieres es ir directamente a ver de qué trata, haz click aquí.

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Parte 1: El iPad llega a México
Todo comenzó con la noticia de que el pasado viernes se puso a la venta en México el tan famoso iPad, con las consiguientes filas de gente para conseguirlo y con empresas como Telmex habilitando números de teléfono 01-800 (equivalente del 900 en España) para solicitarlo por esa vía, por si se diera el caso (probable) de que hubiera más demanda del producto de la que los vendedores pueden soportar con sus existencias.

Precios al contado de iPad

Este comienzo de ventas en el país coincide con el hecho de que el iPad es ahora el Santo Grial de todas las promociones de marcas en México. Para cualquier cosa se regala uno. Y a cambio te piden… likes en Facebook, o que subas vídeos a Internet, o todos los etcétera del mundo. Y esto se une al hecho de que los precios a los que se vende el iPad aquí son ligeramente más altos de lo razonable, para mi gusto, y sigue siendo más barato adquirirla (o hacer que alguien la traiga) en Estados Unidos, pagada en dólares americanos. Por ejemplo, en Marzo me consiguieron mi iPad Wi-Fi de 32 Gb por $599 USD, pero en México el mismo modelo se vende a 9000 pesos mexicanos (unos $710 USD). Básicamente y resumiendo, en Estados Unidos consigues el modelo superior al que puedes conseguir con el mismo dinero en México.

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Parte 2: ¿Cuánto cuestan las cosas?
Ahí es donde me planteo, ¿cuesta realmente 9000 pesos el dichoso juguetito? ¿se puede medir su precio en likes de Facebook? ¿es un like una medida del interés de alguien por el aparato? Me respondí que… puede que sí, el iPad cuesta lo que tú quieras pagar por conseguirlo, tanto como tú quieras disfrutar de la experiencia de utilizarlo.

El asunto no es cuánto pagarías por un iPad, o cuánto dinero tienes para comprarlo. El valor de las cosas quizá no debería ser lo que el vendedor pide por ellas, sino cuánto las quieres, lo que se traduce en cuánto quieres pagar por ellas. En mi caso, yo, que veo la serie Mad Men, siempre he podido encontrarla en Estados Unidos mucho más barata del precio que finalmente acabo pagando por los DVD’s aquí en México. Mi problema es que no siempre puedo viajar a Estados Unidos (cuando voy, suele ser por trabajo), así que como quiero ver los capítulos que me faltan para ponerme al día, prefiero pagar 2000 pesos (unos $160 USD) por los DVD’s comprados en México que esperar unos meses y pagar $120 USD entonces. La prisa y el ansia definen mi interés, y ese es el precio que pago, el de saciarlo.

Así, lo que definimos con el término “precio” no es lo que cuesta el producto sino cuánto yo lo quiero. Por eso, cuando algo no me interesa, no lo compro ni aunque cueste 50 pesos (o su vertiente psicológica de 49), porque el precio real para mí es el interés que tengo por ese producto, o sea, 0. La subasta se vuelve entonces un concepto fascinante, porque mide el deseo de tener de la gente que participa en ella; a partir de un precio inicial (que sirve para dar una idea de cuánto valora ese producto el propietario actual) todo cuesta lo que la gente pida por ello, “¿alguien da más?”. Y casi tan fascinante como la subasta resulta también el concepto de canje, donde el precio de lo intercambiado no es el precio literal de cada objeto, sino el valor que cada usuario le da a lo suyo y a lo ajeno. Ya no cuestan “las cosas” sino “la experiencia de usarlas”.

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Parte 3: ¿Aún necesito mi iPad?
Como comenté antes, tengo un iPad. Me lo consiguieron en New York en marzo y lo he usado hasta ahora. Bueno, no lo he usado tanto, de hecho hace diez días que no lo toco. Es un gadget fantástico, pero ni siquiera reemplaza a mi ordenador portátil cada vez que tengo que viajar por trabajo. Es caro, muy bonito e impecable, pero no es el último iPad que tendré, tendré más. Tendré iPad 3G, o iPad con cámara o iPad que tenga todo aquello que ahora ni siquiera imaginamos que pueda tener. Porque no deja de ser otro gadget, como lo es un iPhone o un iPod, de los que ya he tenido otros modelos previos a los que tengo ahora, y nada me hace pensar que con el iPad no me vaya a pasar exactamente lo mismo.

Es un capricho, que está prácticamente nuevo. Y de repente se me ocurrió que podría haber alguien que, ahora mismo, lo pueda querer más que yo.

Como no estaba muy seguro de si estaba o no en mis cabales, les conté mi reflexión a Pit y a Poncho, que no sólo me dijeron que no estaba loco, sino que me comentaron, entre risas, que cada uno de ellos tenía un objeto con el que se sentían igual que yo con el iPad. Pit tiene un PS3 completamente nuevo y aún en garantía (de hecho está sin desembalar de su caja original). Poncho tiene una turntable, que usa algunos sábados e ignora el resto de la semana. Nos vimos con tres objetos que, a efectos prácticos, nos sirven como muebles y/o decoración.

Turntable de Poncho

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PS3 de Pit

Parte 4: Los amigos que canjeaban sus gadgets
Y pensamos, ya los tres, que no es que queramos renunciar al iPad, al PS3 o a la turntable, sino que a lo mejor ahora necesitamos otras cosas, que suponemos nos las puede conseguir alguien que quiera ese iPad, PS3 o turntable más que nosotros. Y si alguna de esas cosas es algo que nos ayudara, lo que Pit, Poncho y yo pudiéramos obtener a cambio de cualquiera de los tres objetos ya sería mucho mejor que tener un mueble-gadget (el uso que tienen ahora). Ese canje sería interesante, porque entonces nuestras cosas ya no valdrían dinero, sino el esfuerzo de investigar sobre nosotros y hallar lo que más nos pueda seducir, lo cual es una tarea mucho más complicada que llegar a un lugar con una tarjeta de crédito y pagarle a un vendedor cuyo nombre ni siquiera conocemos.

Y por eso los estamos “regalando”. No queremos dinero, porque si tuvieran dinero para comprarse un iPad, PS3 o turntable ya habrían ido a comprarse uno, sino que queremos el valor que ustedes quieran darle, y que además nos sirva a cualquiera de nosotros tres, claro. ¿Quieren un iPad, PS3 o turntable? ¿Cuánto lo quieren? ¿Qué pueden hacer por nosotros? Hagan algo por nosotros, o propóngannos qué favores podrían hacernos, y el mejor de ellos gana cada uno de los objetos.

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Parte 5: Algunas cosas a tener en cuenta para los que quieran participar
Es triste, pero cierto, el aclarar que la decisión de qué es un “favor interesante” para Pit, Poncho o yo es una decisión meramente subjetiva, de modo que podría darse el caso de que no entregáramos nada porque nada de lo que nos ofrecen nos gustara tanto. Aunque lo cierto es que nos daría muchísima lástima quedarnos con el iPad, el PS3 o el turntable, porque esto no han de verlo como tres tipos regalando gadgets sino como tres tipos que recompensarían generosamente el que les hagan un favor. Este favor puede ser, no sé, el contacto para conocer a nuestro director de cine favorito, lanzarse en paracaídas de un avión, grabar una canción con nuestro artista favorito o lanzar un penalty en el Estadio Azteca. No digo que sea eso, pero podría serlo, y tampoco piensen si el favor ha de equipararse en precio (mayor o menor) al coste individual de cada uno de los objetos, porque es al hecho de cuánto quieren cada uno de ellos a lo que tiene que equipararse el favor que crean que pueden hacernos.

Digamos, además, que les damos de plazo para enviarnos sus propuestas hasta el día 9 de Agosto (eso hace un total de dos semanas desde hoy), que nos pueden hacer tantas propuestas por persona como quieran, y que incluso les dejamos nuestros datos de contacto para que nos escriban y pregunten TODO lo que quieran o necesiten saber sobre nosotros para hacernos la propuesta soñada que esperamos:

Pit, el tipo al que convencer si quieren un PS3:
+ correo: antisubliminal AT gmail.com
+ twitter: @antisubliminal
+ facebook: antisubliminal

Poncho, el tipo al que convencer si quieren un turntable Vestax:
+ correo: alfonso.guerreroa AT gmail.com
+ twitter: @ponchoguerrero
+ facebook: pincheponcho

(El Vestax Handy Trax es el iPod de los discos de vinilo. Diseñado por la firma japonesa Vestax es el turntable más completo para esos viajes de búsqueda de discos de vinilo en algun bazar. Al funcionar con baterias también es una gran opción para fiestas espontáneas. Tiene altavoces integrados pero incluye salidas para altavoces externos, y así estar listo para escucharlo donde sea. Lo mejor de dos épocas en un pequeño tamaño)

Daniel, el tipo al que convencer si quieren un iPad:
+ correo: dani.granatta AT gmail.com
+ twitter: @danigranatta
+ facebook: dani.granatta
+ formspring: danigranatta

Tengan en cuenta que los tres trabajamos, así que a lo mejor hay ratos donde no podremos contestar tan rápidamente como nos gustaría, pero tampoco tardaremos tanto, prometido.

No sé, puede que, en el futuro, queramos de nuevo un iPad, un PS3 o un turntable, pero mientras tanto todos ellos, los de ahora, son para ustedes… si los quieren ;)

About Daniel Granatta

Español emigrante de inventiva interactiva delirante. And i'm just like Math.