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El QR-Code: la tecnología que nunca vivió

Esta mañana asistí a una charla de Mike Yapp, el Director General Creativo Global de The Zoo, la agencia interna con la que Google provee de soluciones creativas a marcas y agencias mediante el uso de sus plataformas. Y, en algún momento, surgió la conversación acerca de que gracias a tecnologías como Google Goggles ya no haría falta escanear nunca más en la vida un QR-Code….

Y más allá de lo que el comentario sugiere por lo que alguna vez ya hemos escrito aquí me pareció muy divertido, o muy triste, o muy tierno, o muy no sé, lo que suscitan los QR-Codes, ya que es una tecnología que nunca vivió.

Me explico. Si recuerdan, hubo una época donde muchos (incluyéndome) hablábamos de cómo los QR-Codes eran una buena forma de enlazar el mundo real con el digital. El problema que había entonces era que los QR-Codes vivían “demasiado en el futuro” (por aquello de cuánta gente tiene un smartphone, cuantos sabrían descargar el lector, etc.). Y si se fijan, hemos pasado a otra época donde la aparición de QR-Codes en los sitios más bobos e inapropiados ha hecho que cualquier alternativa a estos sea mucho más interesante, porque por lo general el esfuerzo de escanear un QR-Code (descargar un lector, encontrar el QR-Code, sacar el teléfono, escanear mientras estás conectado a la red) es mucho mayor que la recompensa que los usuarios obtenemos por ello. De repente, los QR-Codes ya son algo del pasado, que proponen los que aún consideran que “digital” son sitios, aplicaciones de Facebook y… QR-Codes.

O sea que fíjense qué curiosa una tecnología que siempre fue considerada futurista hasta que fue considerada demasiado obsoleta e incómoda. Nunca tuvo un momento de adopción masiva en el PRESENTE antes de que surgiera una solución mejor para resolver el mismo problema. O sea, una tecnología que, en realidad, nunca vivió.

Y es que si uno fuera un QR-Code, imagínense que esquizofrénico me sentiría. Qué cosas, ¿no?

Crecimiento lineal y crecimiento exponencial

Uno de los principales conceptos que hay que entender para comprender la diferencia entre la industria de la publicidad y la de la innovación es la diferencia entre industrias que crecen linealmente vs industrias que crecen exponencialmente.

Para ello expondré un simple ejemplo. Imagínate que por cada paso que das, avanzas un metro. Así, cuando estás detenido has avanzado 0 metros. Cuando das un paso, avanzas 1 metro. Dos pasos, 2 metros, y así sucesivamente hasta que en el paso 30 habrás avanzado 30 metros. Si tuviéramos que expresarlo en una gráfica, donde el eje X es el número de pasos y el eje Y es el número de metros recorridos, se vería así:

Este crecimiento es el lineal.

En cambio, cuando hablamos de crecimiento exponencial la cosa cambia, porque en vez de tratar directamente con los números tratamos con el resultado de elevar 2 a la potencia de ese número. Así, y siguiendo con nuestro ejemplo de los pasos, cuando estás detenido (momento 0) habrás avanzado 2 elevado a 0 metros (o sea, 1). Cuando das un paso, habrás avanzado 2 elevado a 1 metros (o sea 2). Dos pasos, 2 elevado a 2 metros (4), y así sucesivamente, hasta que en el paso 30 habrás recorrido 2 elevado a 30 metros (o sea, 1073741824). La gráfica de esto que acabo de contar se vería así:

La adopción de tecnología, por el hecho de que cada vez puedes acceder a más poder de cómputo por mucho menos precio que hace un año o seis meses (si no lo crees, mira tu teléfono móvil y recuerda el que tenías hace tres años), sigue un modelo exponencial y no lineal, al igual que las nuevas “plataformas” de comunicación. En este punto, es destacable resaltar que en el modelo exponencial, si nos fijamos en la segunda gráfica, pasa muchísimo tiempo donde el número del eje vertical no es tan grande (los metros recorridos, en nuestro ejemplo) y parece que no está ocurriendo nada, hasta que de repente se dispara y ya todo el mundo sabe de la novedad, y pareciera que ésta surgió por arte de magia cuando en realidad llevaba muchísimo tiempo gestándose. Esto puede servir para explicar el por qué hace tres años Twitter lo usaban sólo los llamados “early-adopters” y de repente, un día, todo el mundo tiene su cuenta y postea sus mensajes en 140 caracteres.

La industria publicitaria sigue basada en el esquema de crecimiento lineal. En cambio, los “millennials” (y en general todo el talento con ADN digital de serie), funciona con un esquema mental más cercano al modelo exponencial. Por eso los talentos digitales no quieren ir a trabajar a una agencia de publicidad, porque donde antes podían recorrer 30 metros ahora pueden recorrer 1073741824, y porque probablemente estén más cerca de encontrar lo que buscan en Google, Tumblr o abriendo su propia compañía. Y por eso, por seguir ese modelo lineal, la publicidad y el marketing avanzan TAN despacio, lo cual es terrible para agencias y marcas porque, como escribiré mañana, “digital” ya no es un medio sino un nuevo paradigma.

True story. Y to be continued.

PS: Resulta que sé usar toda la suite de Adobe pero soy un torpe con Excel, así que muchas gracias a Pablo por ayudarme con las gráficas :)

Cosas que te enseña Foursquare…

Resulta que, como si fuera un espejito espejito mágico, Foursquare revela mucho de algunos de los lugares que la gente agrega a su base de datos. Por ejemplo, yendo a cenar anoche, el lugar en el que estuve existía en Foursquare pero no tenía Mayor, algo que descubrí al hacer check-in (*comentario 1*). De ahí surgió una lógica pero aguda observación de Óscar Arzamendi al respecto (*comentario 2*), si el lugar no tiene Mayor es porque la gente que va no usa Foursquare (lo que tiene mucho sentido teniendo en cuenta que los de la mesa de al lado eran unos señores bebiendo whisky Chivas en cantidades industriales).

Otro ejemplo puede ser el de este restaurante, donde el Mayor del lugar es la cuenta de Twitter del propio restaurante. Es de suponer que tienen pocas promociones, ya que aplican la norma del “en mi casa mando yo”:

Y así sucesivamente, uno hasta podría pensar que Foursquare pudiera resultar una herramienta de utilidad para los departamentos de planning de las agencias de publicidad.