Mi primer Macintosh

La persona responsable de vendernos el primer Macintosh que hubo en mi casa se llama(ba) Ángel Alegre Amor, “AAA” si lo quieren ver en iniciales. Así que lo primero que vino a mi mente cuando mi padre me dijo que íbamos a comprar un Macintosh SE/30 fueron las tablas de scores de las máquinas de videojuegos que había en los bares, las cuales te pedían, una vez terminada cada partida, que introdujeras tus tres iniciales para agregarte a ti y a tu puntuación a alguna tabla como la de la imagen que abre este post. En la que el valor por defecto de esas iniciales era “AAA”.

Mucho tiempo después (23 años), resulta que este pequeño ordenador, que llevaba un par de años sepultado bajo montañas de papeles, todavía funciona tan perfectamente como el primer día. El “clac, clac, clac” del disco duro arrancando, la versión 2 del ya desaparecido Freehand, o incluso juegos como el “Beyond Dark Castle”, que me entretuvo durante tantas horas, siguen ahí, corriendo sobre un procesador 68030 de Motorola (había vida antes de Intel), y llevándome de vuelta a un tiempo quizá no tan lejano:

La verdad es que entre este post y el de los anacronismos del siglo XXI que publiqué hace un par de años, queda claro que el Mac OS que había antes de los actuales era una gozada para la vista.

Imágenes hermosas sin motivo aparente, capítulo 12

Después de algún tiempo desaparecida esta “sección”, aquí van dos nuevas imágenes hermosas sin motivo aparente. La primera de ellas es un mensaje de amor bastante explícito que encontré en una acera de Madrid, hace unas semanas:

Mensaje de amor en una acera de Madrid

La segunda de ellas es una carta nacida de la inspiración de aquellos que en los años 90 componían la legendaria agencia argentina Agulla & Baccetti (click aquí o sobre la imagen para verla a mayor tamaño):

Carta de la Fundación Agulla&Baccetti

Imágenes hermosas sin motivo aparente, capítulo 11

Otro par de imágenes hermosas sin motivo aparente, ambas de mi cosecha y, casualmente, tomadas justo en la entrada de la puerta de mi casa. La primera es el mensaje que una hija deja en el coche de su madre, para que el resto de la ciudad sepa que la mamá es, a juicio de su hija, la mejor mamá de todas:

La mejor mamá

La segunda imagen la encontré dándome la vuelta después de tomar la anterior, una cara sonriente dibujada en el suelo, entre marcas en el asfalto y manchas de aceite de motor:

Sonrisa en el suelo

Imágenes hermosas sin motivo aparente, capítulo 7

Otro par de imágenes hermosas sin motivo aparente para (casi) concluir la semana. La primera la encontré en una tienda Oxxo de Saltillo, donde alguien raspó todas las letras de un letrero que había en la puerta hasta dejar un “te amo”:

Mensaje de amor en un Oxxo

La segunda imagen se la robé a Paulina, una conversación asíncrona entre mensajes (el “tiene un gran punto ahí” confiere a la imagen un toque ciertamente pintoresco y delirante), dejados en una de las puertas de un baño en un lugar nocturno de Monterrey:

Luchar por la paz...

Imágenes hermosas sin motivo aparente, capítulo 5

Más imágenes hermosas publicadas sin motivo aparente. La primera se la robé a Nerea, que de paseo por Barcelona se encontró con esta gran verdad:

Te quiero ni mucho ni poco

La segunda la encontré en la cuenta de Twitter de Nancy, una pancarta en Monterrey reclamando el derecho a no tener más miedo, en estos días de terror social que se viven en México (especialmente en el norte del país) :

Ya no quiero tener miedo

A esta hora prefiero irme a dormir…

Dejar de pensar en ti para poder soñar contigo

Amor g33k

Foto de Sandra y Abraham

Conocí a Sandra y a Abraham el pasado mes de Agosto, cuando hablé sobre Digital Invaders en una de las reuniones de Café de Altura. Sandra y Abraham son esposos, y se quieren, y también son un poco geek. Sólo desde ese amor geek puede comprenderse el esfuerzo de Abraham de recopilado de teclas sueltas y cables de auriculares que ya no funcionan para conseguirle a Sandra un collar tan chulo como éste:

Collar geek

Parece que en esta época tecnológica el precio del amor ya no se marca en Tiffany’s.

Imágenes hermosas sin motivo aparente, capítulo 2

Otras dos imágenes aparecidas sin motivo aparente en mi pantalla. La primera es una liquidación de productos por un gran motivo, avistada por Marc Sallent en Barcelona:

Liquidación por empezar a vivir la vida

La otra es triste pero dulce. Y hermosa. Mejor hermosa que triste. El amor que vive, aun separado por la frontera de México (Sonora) con Estados Unidos (Arizona), algo que ni en Tijuana se puede hacer ya, tocar a tu amado en el otro lado (visto en El País):

Amor en la frontera

En este Oxxo regalan besos y abrazos

Una de las imágenes más icónicas (si ese término existe) de México son los Oxxos, esa versión local de los 7-Eleven. Para los no iniciados, de nacionalidad española, los Oxxos son una especie de multitienda donde puedes encontrar de todo, alimentos, comida, aseo, etc., a un precio bastante barato. Siempre me llamaron mucho la atención desde la primera vez que visité México en 2003, porque lo cierto es que aquí el Oxxo es más un insight que un lugar concreto, y de hecho la frase “Vamos al Oxxo” debe ser una de las más repetidas por toda la geografía mexicana.

Fachada del Oxxo

Y desde que llegué, y parafraseando el lenguaje que usan los adolescentes (y algunos no tanto) siempre me pregunté si no sería posible que se adoptara el universal XOXO (la “X” equivale a un beso y la “O” a un abrazo) en algunos días señalados, que tuvieran que ver con amistad, hermanamiento y similares. Como por hacerle un guiño al paisaje y a la realidad tan dura que se vive a veces por estos lares. Algo así:

Fachada del Xoxo

Viene esto a colación porque hace unos días encontré este sitio, Teen Chat Decoder, que precisamente traduce a lenguaje humano todas aquellas expresiones que los adolescentes utilizan a diario.

Traducción de XOXO

Me pregunté si no sería interesante poder utilizar esa coincidencia para que nacieran otras cosas, por ejemplo, imaginen una campaña donde los establecimientos cambiaran sus imágenes y logotipos a un lenguaje sólo decodificable mediante una herramienta hecha por nosotros, que se pudiera descargar en el teléfono. Podría ser un gran juego de Rol, uno de esos RPG con pistas, premios y revelaciones. O podría ser simplemente para saber que en ese lugar, ese día, regalan sonrisas, besos y abrazos, que tal como está México no es poca cosa.

XOXO !!