Adoptando tecnología

Este era mi teléfono en 2003, la primera vez que viajé a Estados Unidos, un Nokia 7650:

Siempre recordaré, al pasar por uno de los controles de seguridad, mi conversación con un agente muy malencarado que intentaba abrir el teléfono como si fuera uno de esos antiguos Motorola StarTAC:

Agente: ¿Qué es esto, señor?
Yo: Un teléfono
Agente: No parece un teléfono
Yo: Se abre así, tiene una cámara
Agente: ¿Una cámara de fotos en el teléfono? ¿Para qué?

Catorce años después nadie se pregunta por qué tener una cámara de fotos en el teléfono, todos lo aceptamos como algo normal y ni siquiera recordamos cómo eran los teléfonos antes de la aceptación masiva de la fotografía digital.

Realidad aumentada

Vivimos estos días la explosión de popularidad de Pokémon Go y, por ende, de la tecnología que la soporta (Realidad Aumentada). Pero la Realidad Aumentada no es nada nuevo. Ya la usábamos en publicidad hace ocho o nueve años, con la única diferencia de que usábamos la webcam de tu ordenador en vez de la cámara de un teléfono. Pero es ahora cuando los usuarios la comienzan a utilizar sin poner en cuestión la capa de tecnología que la soporta.

Siguiendo la estela, muchas otras tecnologías están aún a, al menos, diez años de que sean masivamente aceptadas y/o entendidas: nanotecnología, criptomonedas, inteligencia artificial, etc. Y es ahora y en la intersección de muchas de ellas donde hay grandes oportunidades.

Visualizaciones de lo digital

Foto de galería de Allure

La tecnología. Abaratada a una velocidad exponencial, llena cada vez más este mundo de 0s y 1s.
Por eso no deja de ser seductor el descubrir cómo mucha de esa producción digital tiene un componente tan artesanal como un prototipo de Leonardo da Vinci.

Varios ejemplos. El primero lo encontré en la galería de Instagram de Allure:

Esta otra muestra el proceso por el cual se obtiene una versión electrónica de un libro físico:

Conversión de libro físico a digital

Si uno ve el vídeo del gimnasta-callejero-parkour, nunca pensaría que el que llevaba la cámara que lo grabó es probablemente tan ágil y flexible como él (vía Jason Silva):

Y, por último, mi favorito de todos ellos -probablemente porque programé miles de líneas de código sobre este tema cuando estaba en la Universidad y, posteriormente, trabajando con Macromedia Flash-, la visualización de quince algoritmos para ordenar datos, sonido incluido (vía Juan Carlos Ruiz):

Debo ser un poco geek, pero suena como quien escucha recitar poesía.

Heineken y un gran insight…

La cámara Super 8

Dirigida por J. J. Abrams y producida por Steven Spielberg, debe ser “Super 8” una de las películas más esperadas del año, y como adelanto esta aplicación de iPhone lleva disponible algo más de un mes en el AppStore de Apple.

La aplicación, que conocí gracias a Quique y que comencé a utilizar cuando estábamos atrapados en Buenos Aires, te permite grabar secuencias de vídeo de duración diversa con apariencia de formato Súper 8, antes de que finalmente uno decida seleccionar aquellos fragmentos con los que quiere generar un vídeo nuevo que se almacenará en la memoria del teléfono.

El interfaz es algo rebuscado y supongo que hay otras aplicaciones que permiten grabar en este tipo de formato, pero ésta funciona bastante bien (en iPhone 4) por si quieren probarla.

Techos y reuniones

A veces, cuando las reuniones se alargan mucho (mucho, mucho) miro un rato al techo. Igual que el iPad2, que tiene una cámara. Y esto es lo que veo y me dedico a coleccionar: