La moneda y el León

Cambio monetario

Una de las cosas que más te impacta cuando vas a Chile o Colombia por primera vez es el cambio de la moneda (1 USD = 600 pesos chilenos ó 2500 pesos colombianos). Tal es así que cuando vas a liquidar la cuenta de tu hotel acabas sintiéndote Tony Montana, por la cantidad de 0s que hay a la derecha en el número que indica la cifra final que has de pagar.

Algo así me recuerda el Festival de Cannes cuando premia ideas maravillosas con 30 ó 35 Leones. Todos entendemos el panorama acrisolado e interconectado en que vivimos, y seguro esas ideas merecen algo más que “sólo” uno. Pero premiar 30 ó 35 veces la misma idea, haciendo que algún creativo (en una sola edición de festival) tenga la mitad de Leones que Washington Olivetto en toda su carrera, pareciera demeritarlas en vez de convertir los premios en una celebración de su brillantez.

Pareciera que sí, que como una moneda más, los Leones también pudieran haberse depreciado.

La innovación y las agencias

Smell bacon Oscar Mayer

Se habla mucho de que las agencias necesitan innovar en vez de hacer sólo publicidad. Yo también lo he dicho, e incluso he dedicado parte de mi carrera a poner en práctica ese credo. Y mientras intentas llevar el discurso a la práctica descubres que no todo es blanco y negro, sino que también existen muchos grises.

En la última edición del Festival de Creatividad de Cannes, en donde tuve la fortuna de participar como jurado en la categoría Cyber, me encontré frente a frente con una buena definición del problema.

Estaba votando la subcategoría “Innovación”, y en mi pantalla estaba la (imagino que conocen) famosa pieza en la que Oscar Mayer creó un despertador que liberaba olor a bacon al sonar la alarma. Y entonces se me encendió la alarma a mí: ¿estaba votando el artefacto que tenía entre manos, que en realidad funcionaba de forma algo torpe? ¿O estaba votando la idea y el potencial que tenía, para desarrollarse en versiones posteriores?

Se me ocurrió preguntarlo, y eso suscitó un debate de casi una hora, donde unos opinaban una cosa y otros la otra, y al final la conclusión fue “bueno, que cada uno vote lo que le parezca”.

Dejen atrás el bacon y piensen en, por ejemplo, el iPhone. Y olviden el que tienen hoy en el bolsillo y recuerden el primero que tuvieron. Con todas sus carencias y que, aún así, los fascinaba al momento de abrir la caja. Porque lo importante no era el aparato, sino todas las novedades que contenía con respecto a la versión anterior.

Porque así se entiende la innovación, como un proceso de iteraciones donde cada versión es un anticipo de las mejoras que contendrá la siguiente. No para hacer dinero, sino porque tal o cual tecnología o recurso aún no están maduros, o tal o cual comportamiento del público aún no ha sido descubierto.

Ahora, vamos de vuelta a las agencias y en cómo le venden innovación a los clientes. Casi siempre es pensando en un “artefacto” o “plataforma” que ha de dar resultados inmediatos, porque para ello es para lo que el cliente y su marca se gastan el dinero. Y entonces, la innovación queda reducida a un proceso de entregable como el que se hace para un comercial de televisión o una gráfica, dejando atrás las posibles iteraciones y evolución de esa potencialmente gran idea.

Para mí, lo que estaba votando sobre el bacon eran la idea y su potencial, aunque lo que tenía delante en ese momento no fuera la versión óptima de la misma. Pero imagínense qué lío cuando ni siquiera veinticinco directores creativos de todos los países del mundo se ponen de acuerdo.

Y si ni nosotros los publicistas nos ponemos de acuerdo, cómo demonios se lo vamos a explicar a las marcas para las que trabajamos.

Desparramado y entrevistado, capítulo 27

Logo de Egolia.com

Durante la pasada edición del Festival de Creatividad de Cannes pude conversar durante un par de horas con los chicos del sitio Egolia.com, que quedaron resumidas en estos cinco minutos que me concedieron en su sección “Show me your fridge”:

Memorias de Cannes 2014

Fui a Cannes y regresé. Prometí hacer una reseña, pero entre el cambio de trabajo y otras cuestiones personales, lo fui dejando de lado. Muy mal por mí. Pero lo arreglo rápido, de la forma más sintética posible.

Primero lo primero. Una entrevista que amablemente me hizo la gente de Cannes en México durante el festival:

Y a continuación les dejo un texto, originalmente publicado en el blog de la Miami Ad School México, con algunos tips que te pueden ayudar a ganar Leones (si trabajas en publicidad y te interesa ganar Leones):

Palais des Festivals - Cannes (Francia)

DOCE TIPS QUE TE PUEDEN AYUDAR A GANAR UN LEÓN DE CANNES
Aceptémoslo. Aunque puede que ya no, si trabajamos en publicidad siempre habrá existido un momento en la vida en que hayamos querido ganar un León de Cannes. Y cuando uno lo busca, se lee y escucha mucha doctrina sobre cómo hacerse con uno, como si hubiera una fórmula mágica que convirtiera el dinero de tus entries en esos simpáticos animalitos metálicos. Pero no. Nada que hacer, no funciona así. El proceso por el que llegas a ganar un León puede llegar a ser tan azaroso como ganar un sorteo de Lotería de Navidad en España.

Pero aún así, no te voy a mentir, sí que hay una serie de cosas que, probablemente, pudieran incrementar las posibilidades de ganar un León. Y lo digo con el conocimiento de causa de haber ido a votar como jurado este año. Hazme caso. Algunas funcionan (o deberían):

Para ganar un León de Cannes necesitas:

1.- UNA BUENA IDEA
Tener una BUENA IDEA. Si es una GRAN IDEA, mejor que mejor. Muchas personas piensan que por tener a un amigo y/o compatriota como miembro del jurado ya tienen salvoconducto hacia un premio. Nada más lejos de la realidad. Cuando votas, uno puede estar consciente de qué trabajos le han enviado los amigos, pero por pura vergüenza torera y respeto hacia uno mismo y para con los demás jurados, sólo intentará apoyar aquellas ideas que realmente puedan ser defendidas. Porque qué vergüenza ponerse a defender lo indefendible.

Si no tienes una BUENA o GRAN idea, todo el texto que viene a continuación es completamente superfluo, así que te recomiendo que te quedes estancado en este punto 1 hasta que tenga un CHECK del tamaño de la torre Eiffel.

2.- UNA BUENA IDEA
Si tu autoestima te hace flotar y pasaste al punto 2 pensando que el 1 tiene un CHECK del tamaño de la torre Eiffel, te recomiendo volver al punto 1 para corroborar que, efectivamente, tienes una BUENA o GRAN idea.

3.- NO SPAMEES A LOS JURADOS
Hay pocas cosas tan marcianas como recibir correos de gente que no conoces diciéndote que qué bonita la vida, que felicidades por ser jurado, que qué bien cantas las rancheras y que, bueno, ya de paso, échale un vistazo a sus trabajos para ver si te da por votarlos bien cuando estés en Cannes.

Este procedimiento proviene de un insight muy cierto. En vista de la cantidad de entries que se envían anualmente a Cannes, para ganar un León hay que poner tus trabajos en el radar de los jurados. El problema es hacerlo de la misma forma en que el Príncipe Nigeriano quiere enviarte su fortuna, por la vía del spam. No, debiera haber un mejor método.

Por ejemplo, una vez que la lista de jurados es publicada en el sitio oficial del Festival, date un recorrido por ella y agrega a los que mejor te parezca como contactos en Facebook, Twitter o Linkedin. Una vez te acepten, porque muchos te aceptarán, postea tus trabajos en tus redes sociales, como harías normalmente aunque no tuvieras jurados de Cannes como amigos. Y si los trabajos cumplen los requisitos de los puntos 1 y 2 seguro que son vistos por tus contactos, incluidos los jurados.

Ganas puntos adicionales si adornas los posteos con textos como “muchas gracias por participar todos de este proyecto tan hermoso que me llena de emoción, su feedback es el mejor regalo”. Puede ser menos cursi, claro, pero creo que me explico, ¿no?

4.- TODOS LOS VOTOS DE LOS JURADOS VALEN LO MISMO
Entre los jurados de Cannes hay personas famosísimas del mundo de la publicidad y también hay personas desconocidísimas del mundo de la publicidad. Uno tiende a buscar la aprobación de las estrellas a quien admira, pero ten en cuenta que, a la hora de votar, el voto de la superestrella y el del superanónimo valen lo mismo, un voto. Y probablemente sea más fácil hacerse amigo por Facebook de diez superdesconocidos que de una superestrella.

5.- LATINOAMÉRICA
Los lobbys son importantes. Hablo, por ejemplo, de que los jurados argentinos o los brasileños siempre van a defender una pieza de su país. Sin caer en sinsentidos de defender algo indefendible. Pero si algo merece la pena, lo van a defender. Otros países más pequeños o con menos trayectoria en Cannes, como podamos ser México, Perú o Chile, aún no pueden funcionar de la misma forma por separado, primero por falta de práctica en ello, segundo por falta de número de jurados. Pero… ¿y si pensaran juntos como Latinoamérica…?

Lo digo para que pienses en que no necesariamente alguien de una nacionalidad distinta a la tuya ha de ser un “extranjero”, porque probablemente le unen más emociones a tu pieza que a una de, por decir algo, Sebastopol. O Pernambuco. Aprovéchalo. O inténtalo, al menos.

6.- BUSCA OPORTUNIDADES EN CATEGORÍAS NUEVAS O RECIENTES
Un festival como Cannes agrega categorías nuevas cada año, lo cual a unos les parece bien y a otros les parece mal. Te parezca lo que te parezca, hay algo que tienes que tener claro. Cuando una categoría (con sus subcategorías) es nueva, hay una cierta “obligación/intención” de dar premios en ella para marcar la pauta de cómo puede comenzar a evolucionar la categoría en años venideros. Cuando una categoría lleva existiendo muchos años, va a lo que va y premia lo que premia. Hay menos tolerancia en las categorías más antiguas porque ya llevan mucho tiempo definiendo qué son y qué no son.

Por eso, probablemente sea más flexible el criterio (y con ello las oportunidades de ganar) en una categoría como Mobile, que apenas lleva dos años, que en otras como Cyber o Film, que llevan existiendo muchísimos más.

7.- ¿YA SE HIZO?
Investiga, investiga, investiga el que tu idea no haya sido hecha ya. Nadie te está diciendo que hayas copiado o que la idea no sea buena. Simplemente a veces se tiene la misma idea y ejecución en dos lugares distintos del planeta, y en un festival donde se premia, entre otras cosas, la originalidad, este es un factor importante.

Y créeme, si tu idea ya ha sido hecha antes en otro lugar, habrá alguien que lo sepa y que lo diga. Ahórrate el dolor de verla eliminada por ello (y ya de paso ahórrate unos cuantos euros).

8.- CUENTA BIEN TU IDEA
Cannes ya ha limitado a dos minutos el tiempo de duración del video que puedes enviar para explicar tu idea, pero aún así, si no te centras al hacer el guión, dos minutos pueden ser una eternidad. Este vídeo de Fernando Vega Olmos te puede ayudar muy mucho a la hora de mandar tu trabajo:

9.- BUSCA A LOS QUE TAMBIÉN CONCURSAN
Hay una gran diferencia entre cómo vota un jurado que también tiene trabajos a concurso y un jurado que solo va a votar, sin trabajos propios en la lista de entries. El primero, quizá por empatía, quizá por interés, suele ser alguien que se preocupa de intentar mantener un discurso y un ánimo positivo en general, pues de ese ánimo pueden beneficiarse sus trabajos. Los segundos no. Los segundos sacan la guadaña y, a veces, la votación se convierte en una carnicería llena de “peros”, “no me da”, “creo que” y demás expresiones que sirven para acabar con una pieza, porque ya sabes que destruir es mucho más fácil que construir.

Si te tienes que hacer amigo de alguien, para luego darle a conocer tus trabajos, procura que sea de los primeros.

10.- INSIGHTS GLOBALES
Durante las votaciones suelen haber varias instancias en la que los miembros del jurado pueden rescatar trabajos desde la ultratumba, aunque no necesariamente hayan sido votados por nadie más anteriormente.

Y una vez que un jurado rescata un trabajo, se somete a la opinión del grupo como si ya hubiera sido parte del shortlist, por ejemplo. A veces hay piezas que, rescatadas de esta forma, llegan incluso a ganar un metal. Es complicado, pero pasa.

Pero para que pase, ayuda mucho el que el insight en el que está basada la pieza sea lo más universal posible, evitándole al jurado tener que explicar, por ejemplo, por qué algo es muy, muy relevante en México. Cuando sucede esto último, el resto de jurados pasa más tiempo pensando en si será verdad o no que eso pasa en México, en vez de pensar en si la idea es buena (y merece ser rescatada) o no.

Lo de que el mundo es cada vez más global puede ser un cliché, pero en ocasiones específicas como ésta, la necesidad de ideas globales se manifiesta de forma palpable.

11.- NO TE EMOCIONES, NO TE DEPRIMAS
Es una GRAN, GRAN alegría ganar un León de Cannes. Pero NUNCA uses el León para validar tu trabajo. Tu trabajo puede ser magnífico y no ganar nunca un premio, y viceversa, puedes tener ideas que alguna vez ganaron un León, aunque no necesariamente vayan a ser muy trascendentes por ello (el 95% de lo que se premia en categorías de Print sigue este patrón). Disfruta tus Leones si los ganas, disfruta tu trabajo si no lo haces, y haz el favor de bajarle dos rayitas a tu desmadre si, por ganar un León (o varios), te sientes descendiente directo de la estirpe de Zeus. Recuerda que, con ese criterio en la mano, hay gente que tiene cuarenta o cincuenta Leones más que tú.

12.- APROVECHA TU TIEMPO (Y TU DINERO)
Cannes es un gran festival en el que puedes contagiarte del contacto de muchas cosas: conferencias, personas, culturas. Es muy complicado ir a Cannes y no regresar siendo (al menos) un poquito más interesante de cómo te fuiste. Así que si sólo te interesa Cannes por la parte de los premios o las fiestas estás viendo el mundo a través de un agujerito muy, muy pequeño.

Has de saber que, para muchos de los asistentes, Cannes es una especie de “Spring Break” de publicistas. Eso es lo que hace que una reunión de publicistas y alcohol, a altas horas de la madrugada, en el Martinez tenga más que ver con un episodio de “The Walking Dead” que con un relacionado con ideas y creatividad.

Aprovecha tu tiempo (y tu dinero o el de la tarjeta de crédito de tu agencia). Puede que, si lo haces, al año siguiente te sea mucho más fácil poner en práctica cualquiera de los once puntos anteriores.

Espero que a alguien le pueda servir esta lista. Por su atención, gracias. Devolvemos la conexión a nuestros estudios centrales.

De La Croisette a la Condesa

logocannes2014

Me fui a Cannes y ya regresé. Y fue una experiencia tan intensa y tan llena de “acontecimientos” y “descubrimientos” que apenas voy comenzando a digerir lo vivido, valorando más algunas cosas que antes (quizá) despreciaba injustamente, y poniendo en perspectiva otras que (quizá) antes parecían más luminosas.

Sea como sea, ya estoy de vuelta, en México y en el blog, donde supongo que a partir de ahora haré un “download” de lo que contaba en el primer párrafo. A ver si así…

De una vez que me eligieron para ir de jurado a Cannes

Cannes en Google Maps

Estaba yo el viernes escribiendo unas cosas cuando me llegó este correo del periódico Reforma, por el que no he parado de recibir felicitaciones desde entonces…

Invitación Jurado Cannes 2014

Muchos mensajes son de amigos, a otros no los conozco, pero igualmente se agradece. Y pasa lo de siempre, que gente de la que no te lo esperas, te escribe, y gente que esperas que te escriba, no lo hace.

Pero bueno, más allá de eso o del “ego” o del “prestigio” o la emoción que me provoca el poder vivir esta experiencia, lo que realmente me parece importante del asunto es el trasfondo que la invitación tiene por ser yo de nacionalidad española y no mexicana.

No quiero ponerme romántico, pero en Diciembre cumplí ocho años viviendo en México, y dentro de un mes cumplo tres años viviendo en DF, y a la hora de hacer balance y mirar un poco hacia atrás no puedo desligarme del hecho de que México me ha dado mucho, y no hablo sólo profesionalmente.

Por eso, a veces uno duda si estará dando de regreso al menos una parte de lo recibido. Así que supongo que representar a México implica que sí, que algo habré dejado. Y eso es lo que me tiene tan contento.

Así que gracias a todos por las felicitaciones, pero sobre todo, gracias México 🙂

El trabajo en equipo y Grupo W

León de Grupo W

Una de las lecciones más bonitas sobre el trabajo en equipo la aprendí en Grupo W, cuando ganamos el León de Cannes que se muestra en la imagen que abre este post.

Y es que aunque en Grupo W ganábamos muchos premios en muchos festivales, ganar un León de Cannes pasó de ser una esperanza a una ilusión casi quimérica, después de las varias decepciones que acumulamos en 2006 y 2007, ediciones a las que íbamos esperando ganar algo y en las que luego no ganábamos nada.

Así que cuando por fin ganamos ese León, por la entrañable campaña que hicimos para Salvar a Fermín, todos quedamos un poco “sacudidos”, porque premios teníamos muchos, pero Leones sólo uno. Y entonces comenzaron las discusiones alrededor de dónde debería estar ese León. En la oficina de éste, en la mesa de aquel, junto a la chimenea o debajo de una silla, todo eran opiniones.

Hasta que Miguel y Ulises nos juntaron en la oficina del primero para decirnos, más o menos, lo siguiente:

Es un gran momento, es un gran logro, felicidades. Vamos a poner el León junto con el resto de trofeos porque nos parece que es un logro de todos, pero si alguien cree que el premio es más suyo que de los demás, entonces que lo agarre y lo ponga en su mesa, no hay ningún problema.

Huelga decir que ese León sigue junto al resto de trofeos de la agencia desde entonces.
Y ese es el tipo de cosas que aprendíamos en Grupo W 🙂

Se vienen los Leones

Hace mucho que no escribía así que escogí un tema tipo “Elefante Blanco” que existe entre clientes y agencias. Los premios de publicidad.

Y ya pronto se vienen los leones en Cannes. Como cliente, la creencia generalizada es que “los premios solo les importan a los creativos” o la frase que se me hace aún peor “no me produzcas ideas que ganen premios, quiero ideas que venden más”.

Desde mi punto de vista como cliente, ganar en Cannes importa y mucho.

Primero, demostrarle a tu agencia que ganar te importa generalmente motiva y atrae al mejor talento de la agencia. Los mejores creativos prefieren trabajar para marcas que ganan premios a marcas que no participan en los eventos. Como cliente no siempre tenemos visibilidad de la calidad de creativos trabajando en nuestras marcas y empujar por trabajo que pueda ser premiado nos garantiza tener a  los mejores. Pero no solamente atraes a los mejores creativos para tener las mejores ideas, también atraes a los mejores directores o casas productoras que sin dudas preferirán trabajar para una marca que tenga las ambiciones o ya haya ganado en Cannes un premio. Por eso como cliente, Cannes importa y mucho.

En un segundo punto, como cliente, estar al pendiente de Cannes es una experiencia enorme de aprendizaje. Es estar expuesto a trabajo de clase mundial en múltiples categorías de productos y de tipo de medios. Es tanto ampliar el conocimiento en materia de publicidad como sensibilizar y calibrar el juicio de lo que es posible en comunicación para una marca. He tenido la oportunidad de ir un par de veces y al regresar hecho lo posible por compartir con mis equipos la experiencia.

Finalmente ganar motiva a todos y se convierte en un circulo virtuoso. Ganar en participación de mercado y en ventas es lo mas importante para una marca, pero ganar en Cannes (o un premio de publicidad)  es también ganar. Son buenas noticias para la marca tanto internas como externas. Ganar le inyecta confianza a todos los que trabajan en la marca haciéndolos mas asertivos.

Así que esa es mi opinión. A mí, como cliente, ganar en Cannes me importa y mucho.

Aún no he pasado de “Short List” pero no importa. Hay que seguir tratando y hay que seguir empujando el músculo estratégico y creativo…

Y algún día me lo voy a ganar.

Safari de Leones en México

Llegaron los Leones de Cannes 2012 a México, y con mucha alegría fuimos anoche a recoger los seis que ganamos en nuestra agencia:

Aunque la alegría fue general, uno de ellos lo disfruté quizá más que ningún otro, el bronce obtenido en “Titanium & Integrated” (donde se premian las acciones que redefinen la industria publicitaria) por nuestra pieza “Bid your sweat” para Nike México (¿se acuerdan?), la primera vez que una agencia de México gana un premio en esa categoría:

Y quizá se preguntarán que para qué sirven estos premios. En primera instancia son un bonito recuerdo. Pero sobre todo, estos premios sirven para impulsar a la industria hacia adelante. Para dejar atrás lo que no ganó y tomar como referencia lo que sí para hacer más y más rápido de eso que sí funcionó bien. En cambio, cuando no conviertes los premios en aceleradores de cambio, los premios se quedan sólo en eso, en un bonito recuerdo. Y es que en publicidad, como en tantas otras cosas, lo único permanente es el cambio. Cuanto más y más rápido, mejor.

8+1 lecciones de Cannes Lions (desde Cannes)

No me considero ningún gurú de la publicidad, y puede que los siguientes puntos estén llenos de errores. Sin embargo, quiero compartirles las 8 lecciones + 1 que aprendí de mi participación en la 59ª edición de Cannes Lions:

1. No te guíes por el reel.
Viendo los entries fue obvio que muchas agencias trataron de imitar tonos o recursos ganadores de años pasados. Error *Sonido de tache de catafixia*. Los jurados no son ni máquinas ni dioses: tienen una visión particular de lo que debería ser una pieza ganadora, y cada año cambia. Hacer algo guiado por el reel es querer agradarle a un jurado que el próximo año no estará juzgándote.

 2. No te obsesiones en ganar.
A algunas personas simplemente les obsesiona ganar un León de Cannes. Piensan tanto en ello que basan su esfuerzo y su talento en hacer piezas que puedan ganar. Error *Otro sonido de tache de catafixia”. Citando a Warhol, “tan pronto como dejes de querer algo, lo consigues”. Los premios existen para premiar el trabajo, no el trabajo para ganar premios.

3. Contar una pieza también es una pieza.
En Cannes no ves piezas, ves sus historias. Salvo categorías directas (Print, Film, Outdoor o Radio), todo trabajo necesita ser explicado. Me impresionó lo mal contadas que estaban muchas ideas que, en esencia, parecían ser buenas. También había grandes producciones para ideas muy malas, algo así como una película mediocre que abusa de los efectos especiales. En cambio, las ideas brillantes se contaban de forma sencilla y se entendían rapido. Así que ya lo sabes: si tu idea es buena, cuéntala de la manera más simple posible. Y consigue a un guionista que te ayude.

4. Olvídate de los chistes.
Los chistes publicitarios funcionaban en el 2002, cuando todos hacían chistes. Hoy día eso ya no funciona. No es casualidad que Cannes haya quitado la palabra “advertising” de su nombre y la haya reemplazado por “creativity”. Las agencias ya no compiten entre sí por ser el bufón de la corte; ahora requieren soluciones a problemas reales, que es finalmente de lo que se trata la creatividad. La nueva competencia es Google, Instagram, Twitter, Yahoo, las Start Up, los inventos, la innovación tecnológica, los no-publicistas, los diseñadores, los locos, los Lolcats, Internet, la gente, cualquier buena idea. ¿El Grand Prix Titanium de este año? La Fuelband. Un invento. Una idea de negocio. Creatividad.

5. Sé relevante.
Cuando revises el reel de Cannes (olvida un poco lo que dije en el punto 1 para hacer este ejercicio) te darás cuenta que la gran mayoría de las piezas ganadoras son, en algún sentido, relevantes. Quizá te sorprenderá descubrir que muchas de ellas ya las habías visto antes en YouTube, en blogs de tendencias y que incluso hasta las habías compartido sin saber que “eso” era publicidad. Esto sucede porque parten de un problema, de un insight concreto que conecta para volverlo contenido pertinente. Y lo mejor de todo: intentan resolver el problema.

6. Integra.
Este año hubo agencias que ganaron hasta ocho leones con una misma campaña. ¿El secreto? Su idea era más grande que el formato, así que abarcaba los diferentes medios donde terminaron ganando. Hoy día valen más las ideas que integran varios medios para realizarse que las ejecuciones que no trascienden sus propios formatos. Así que en lugar de tener a las personas pensando en 70 prints proactivos, convendría más para los esfuerzos y el talento de las agencias comenzar a pensar en más campañas que puedan tocar diversos nodos.

7. Cualquiera puede tener una gran idea.
Jonathan Mak, el ganador del Gran Prix de Outdoor de este año (sí, el mismo que hizo este famoso logo) es un director de arte de tan solo 20 años. Los dos oros de mi agencia vienen de una dupla Copy-Arte sr. Incluso los ganadores de “Future Lions” -el concurso global de AQKA para estudiantes de publicidad- tuvieron ideas que fácilmente podrían haber peleado por un Oro o un Grand Prix. Aprende de la gente que está arriba, pero valora a la que está abajo y ve a todos como iguales. Las grandes ideas pueden venir de donde sea. El talento de un equipo está en volverla real.

8. Seguimos sin entrar a digital
Latinoamérica fue la región más pobre en cuanto a digital. No es casual: el contexto tecnológico es fundamental para el crecimiento de la categoría, y el mundo hispano todavía gatea. Japón y Estados Unidos, las dos puntas de lanza tecnológica, fueron las que más metales consiguieron en el ramo. Es difícil luchar contra el contexto, pero son las batallas ganadas las que, poco a poco, terminan modificándolo.

+1. Deja que tu trabajo hable por ti.
Dan Wieden, el dueño y fundador de la mejor agencia del mundo (W+K) dijo al recibir el León de Saint Mark que le emocionaba entender que ahora no entiende nada de publicidad. Lecciones de humildad aparte, creo que tanto agencias como personas deberían gastar menos tiempo de soberbia y más trabajando en lo que les gustaría lograr. No es que esté mal sentirse orgulloso del trabajo bien hecho, pero primero hay que tenerlo. Y lo más importante: ayudar a otros para que también lo consigan.

Espero que los 8+1 puntos anteriores sean de provecho. Que vengan más leones, pero sobre todo, que haya mejor publicidad.