Publicidad y Creatividad

Pulsando botón del ratón

Estos días en que estoy votando las piezas enviadas a un festival de publicidad me asalta un pensamiento: las piezas que se enviaban hace 5 ó 10 años a este mismo certamen eran más brillantes, más valientes. Entiendo que los festivales son, antes que nada, un negocio, y ello requiere que mucha gente envíe sus materiales, de los cuales probablemente un 80% sean terribles, pero hasta las mejores piezas de éste que estoy votando palidecen ante cosas hechas hace algún tiempo. Me pregunto si no estaría bien que los festivales de publicidad desaparecieran durante uno o dos años, para que las agencias y las marcas pudieran hacer una especie de detox al respecto de cómo y por qué trabajan de esa manera, les interesen los premios o no.

Pienso entonces en un artículo que enlazaba hace unos días Jorge Camacho sobre el futuro de la publicidad, de esos en los que alguien te arregla la vida en 5 puntos sin hacerse primero la pregunta más importante: antes de preguntarse cuál es el futuro de la publicidad, primero hay que preguntarse si la publicidad tiene futuro, o si tiene sentido que lo tenga.

Continue reading Publicidad y Creatividad

No se escribe para tener razón

Hoja en blanco

Últimamente ando muy prolífico en las publicaciones en este blog. La (desafortunada) época en la que apenas pasé por aquí porque no tenía nada que contar parece haber quedado felizmente atrás.

Tanta prolificidad ha traído en consecuencia un fenómeno curioso. Por cada post, siempre surgen (uno o varios) comentarios (en este mismo lugar o en algunas de las redes sociales donde promuevo cada uno de los posteos) donde el comentarista habla de un caso muy concreto y específico por el cual el texto que escribí es fallido.

A veces tienen razón. Otras, honestamente, no entendieron nada de lo que dije.

Por eso, en este punto, me parece importante realizar una puntualización: Lo que en este blog se escribe no es un compendio de teorías pulidas e irrechazables. Son justo todo lo contrario, una invitación a opinar, a compartir, a explorar, para descubrir si la teoría (si es que podemos denominarla así) merece la pena o si es un simple pensamiento que ha de ser desechado.

Así, cada post de este blog es una suerte de canvas en blanco que inicia una charla sobre aquello de lo que en ese momento se escriba: las marcas interfaz, la ciudadanía como servicio, las mujeres y la agencia del futuro, etc.

Señalar para desechar es fácil, cualquiera puede hacerlo.
Lo malo es que entonces todo sigue exactamente igual.

Y es por eso por lo que uno escribe.
Uno no escribe para tener razón.
Uno escribe para salir del lugar en el que está.