Dados para crear historias: Story Cubes

Estas pasadas Navidades me topé en una librería de la Ciudad de México con estos pequeños dados: Rory’s Story Cubes.

Quizá no estén tan enfocados al Diseño de Futuros como el juego de cartas “The Thing From The Future”, de Situation Lab, pero son sin duda una gran herramienta para la creación de historias y el desarrollo de la imaginacion.

Funcionamiento de Story Cubes

Su funcionamiento es muy simple, lanzas los dados de cualquiera de los sets (de detectives, mitología, etc.), que puedes usar juntos o por separado, y eliges tres de los iconos resultantes para componer una historia breve con ellos.

Por ejemplo, ¿qué historia se te ocurre con una pieza Alfil de ajedrez, unas esposas y un bloc de notas?

Más información:
Rory’s Story Cubes

Probabilidades

* post publicado originalmente en Medium *

Reflejo

A veces, hay que creer que no tienen toda la razón.

Que a pesar de su incuestionable argumento, es mejor ir en busca de la singularidad. Lo imposible. El moonshot.

Saber discernir cuándo escucharlas y cuándo no es un arte.

Y gran parte de ella tiene raíz en la intuición.

Esa que podemos tener con una persona y su piel, con un guión o una estrategia, o incluso frente a la decisión de pedirse o no esa otra porción en Guerrín.

Viene de panza esa arte.

Arte necesaria para enfrentarse cuando es menester a las incuestionables probabilidades, tan tiranas y crueles a veces.

Intuición vs Probabilidad.

Un moonshot quizás.

Una #RandomRef más.

La innovación y las agencias

Smell bacon Oscar Mayer

Se habla mucho de que las agencias necesitan innovar en vez de hacer sólo publicidad. Yo también lo he dicho, e incluso he dedicado parte de mi carrera a poner en práctica ese credo. Y mientras intentas llevar el discurso a la práctica descubres que no todo es blanco y negro, sino que también existen muchos grises.

En la última edición del Festival de Creatividad de Cannes, en donde tuve la fortuna de participar como jurado en la categoría Cyber, me encontré frente a frente con una buena definición del problema.

Estaba votando la subcategoría “Innovación”, y en mi pantalla estaba la (imagino que conocen) famosa pieza en la que Oscar Mayer creó un despertador que liberaba olor a bacon al sonar la alarma. Y entonces se me encendió la alarma a mí: ¿estaba votando el artefacto que tenía entre manos, que en realidad funcionaba de forma algo torpe? ¿O estaba votando la idea y el potencial que tenía, para desarrollarse en versiones posteriores?

Se me ocurrió preguntarlo, y eso suscitó un debate de casi una hora, donde unos opinaban una cosa y otros la otra, y al final la conclusión fue “bueno, que cada uno vote lo que le parezca”.

Dejen atrás el bacon y piensen en, por ejemplo, el iPhone. Y olviden el que tienen hoy en el bolsillo y recuerden el primero que tuvieron. Con todas sus carencias y que, aún así, los fascinaba al momento de abrir la caja. Porque lo importante no era el aparato, sino todas las novedades que contenía con respecto a la versión anterior.

Porque así se entiende la innovación, como un proceso de iteraciones donde cada versión es un anticipo de las mejoras que contendrá la siguiente. No para hacer dinero, sino porque tal o cual tecnología o recurso aún no están maduros, o tal o cual comportamiento del público aún no ha sido descubierto.

Ahora, vamos de vuelta a las agencias y en cómo le venden innovación a los clientes. Casi siempre es pensando en un “artefacto” o “plataforma” que ha de dar resultados inmediatos, porque para ello es para lo que el cliente y su marca se gastan el dinero. Y entonces, la innovación queda reducida a un proceso de entregable como el que se hace para un comercial de televisión o una gráfica, dejando atrás las posibles iteraciones y evolución de esa potencialmente gran idea.

Para mí, lo que estaba votando sobre el bacon eran la idea y su potencial, aunque lo que tenía delante en ese momento no fuera la versión óptima de la misma. Pero imagínense qué lío cuando ni siquiera veinticinco directores creativos de todos los países del mundo se ponen de acuerdo.

Y si ni nosotros los publicistas nos ponemos de acuerdo, cómo demonios se lo vamos a explicar a las marcas para las que trabajamos.

Memorias de Cannes 2014

Fui a Cannes y regresé. Prometí hacer una reseña, pero entre el cambio de trabajo y otras cuestiones personales, lo fui dejando de lado. Muy mal por mí. Pero lo arreglo rápido, de la forma más sintética posible.

Primero lo primero. Una entrevista que amablemente me hizo la gente de Cannes en México durante el festival:

Y a continuación les dejo un texto, originalmente publicado en el blog de la Miami Ad School México, con algunos tips que te pueden ayudar a ganar Leones (si trabajas en publicidad y te interesa ganar Leones):

Palais des Festivals - Cannes (Francia)

DOCE TIPS QUE TE PUEDEN AYUDAR A GANAR UN LEÓN DE CANNES
Aceptémoslo. Aunque puede que ya no, si trabajamos en publicidad siempre habrá existido un momento en la vida en que hayamos querido ganar un León de Cannes. Y cuando uno lo busca, se lee y escucha mucha doctrina sobre cómo hacerse con uno, como si hubiera una fórmula mágica que convirtiera el dinero de tus entries en esos simpáticos animalitos metálicos. Pero no. Nada que hacer, no funciona así. El proceso por el que llegas a ganar un León puede llegar a ser tan azaroso como ganar un sorteo de Lotería de Navidad en España.

Pero aún así, no te voy a mentir, sí que hay una serie de cosas que, probablemente, pudieran incrementar las posibilidades de ganar un León. Y lo digo con el conocimiento de causa de haber ido a votar como jurado este año. Hazme caso. Algunas funcionan (o deberían):

Para ganar un León de Cannes necesitas:

1.- UNA BUENA IDEA
Tener una BUENA IDEA. Si es una GRAN IDEA, mejor que mejor. Muchas personas piensan que por tener a un amigo y/o compatriota como miembro del jurado ya tienen salvoconducto hacia un premio. Nada más lejos de la realidad. Cuando votas, uno puede estar consciente de qué trabajos le han enviado los amigos, pero por pura vergüenza torera y respeto hacia uno mismo y para con los demás jurados, sólo intentará apoyar aquellas ideas que realmente puedan ser defendidas. Porque qué vergüenza ponerse a defender lo indefendible.

Si no tienes una BUENA o GRAN idea, todo el texto que viene a continuación es completamente superfluo, así que te recomiendo que te quedes estancado en este punto 1 hasta que tenga un CHECK del tamaño de la torre Eiffel.

2.- UNA BUENA IDEA
Si tu autoestima te hace flotar y pasaste al punto 2 pensando que el 1 tiene un CHECK del tamaño de la torre Eiffel, te recomiendo volver al punto 1 para corroborar que, efectivamente, tienes una BUENA o GRAN idea.

3.- NO SPAMEES A LOS JURADOS
Hay pocas cosas tan marcianas como recibir correos de gente que no conoces diciéndote que qué bonita la vida, que felicidades por ser jurado, que qué bien cantas las rancheras y que, bueno, ya de paso, échale un vistazo a sus trabajos para ver si te da por votarlos bien cuando estés en Cannes.

Este procedimiento proviene de un insight muy cierto. En vista de la cantidad de entries que se envían anualmente a Cannes, para ganar un León hay que poner tus trabajos en el radar de los jurados. El problema es hacerlo de la misma forma en que el Príncipe Nigeriano quiere enviarte su fortuna, por la vía del spam. No, debiera haber un mejor método.

Por ejemplo, una vez que la lista de jurados es publicada en el sitio oficial del Festival, date un recorrido por ella y agrega a los que mejor te parezca como contactos en Facebook, Twitter o Linkedin. Una vez te acepten, porque muchos te aceptarán, postea tus trabajos en tus redes sociales, como harías normalmente aunque no tuvieras jurados de Cannes como amigos. Y si los trabajos cumplen los requisitos de los puntos 1 y 2 seguro que son vistos por tus contactos, incluidos los jurados.

Ganas puntos adicionales si adornas los posteos con textos como “muchas gracias por participar todos de este proyecto tan hermoso que me llena de emoción, su feedback es el mejor regalo”. Puede ser menos cursi, claro, pero creo que me explico, ¿no?

4.- TODOS LOS VOTOS DE LOS JURADOS VALEN LO MISMO
Entre los jurados de Cannes hay personas famosísimas del mundo de la publicidad y también hay personas desconocidísimas del mundo de la publicidad. Uno tiende a buscar la aprobación de las estrellas a quien admira, pero ten en cuenta que, a la hora de votar, el voto de la superestrella y el del superanónimo valen lo mismo, un voto. Y probablemente sea más fácil hacerse amigo por Facebook de diez superdesconocidos que de una superestrella.

5.- LATINOAMÉRICA
Los lobbys son importantes. Hablo, por ejemplo, de que los jurados argentinos o los brasileños siempre van a defender una pieza de su país. Sin caer en sinsentidos de defender algo indefendible. Pero si algo merece la pena, lo van a defender. Otros países más pequeños o con menos trayectoria en Cannes, como podamos ser México, Perú o Chile, aún no pueden funcionar de la misma forma por separado, primero por falta de práctica en ello, segundo por falta de número de jurados. Pero… ¿y si pensaran juntos como Latinoamérica…?

Lo digo para que pienses en que no necesariamente alguien de una nacionalidad distinta a la tuya ha de ser un “extranjero”, porque probablemente le unen más emociones a tu pieza que a una de, por decir algo, Sebastopol. O Pernambuco. Aprovéchalo. O inténtalo, al menos.

6.- BUSCA OPORTUNIDADES EN CATEGORÍAS NUEVAS O RECIENTES
Un festival como Cannes agrega categorías nuevas cada año, lo cual a unos les parece bien y a otros les parece mal. Te parezca lo que te parezca, hay algo que tienes que tener claro. Cuando una categoría (con sus subcategorías) es nueva, hay una cierta “obligación/intención” de dar premios en ella para marcar la pauta de cómo puede comenzar a evolucionar la categoría en años venideros. Cuando una categoría lleva existiendo muchos años, va a lo que va y premia lo que premia. Hay menos tolerancia en las categorías más antiguas porque ya llevan mucho tiempo definiendo qué son y qué no son.

Por eso, probablemente sea más flexible el criterio (y con ello las oportunidades de ganar) en una categoría como Mobile, que apenas lleva dos años, que en otras como Cyber o Film, que llevan existiendo muchísimos más.

7.- ¿YA SE HIZO?
Investiga, investiga, investiga el que tu idea no haya sido hecha ya. Nadie te está diciendo que hayas copiado o que la idea no sea buena. Simplemente a veces se tiene la misma idea y ejecución en dos lugares distintos del planeta, y en un festival donde se premia, entre otras cosas, la originalidad, este es un factor importante.

Y créeme, si tu idea ya ha sido hecha antes en otro lugar, habrá alguien que lo sepa y que lo diga. Ahórrate el dolor de verla eliminada por ello (y ya de paso ahórrate unos cuantos euros).

8.- CUENTA BIEN TU IDEA
Cannes ya ha limitado a dos minutos el tiempo de duración del video que puedes enviar para explicar tu idea, pero aún así, si no te centras al hacer el guión, dos minutos pueden ser una eternidad. Este vídeo de Fernando Vega Olmos te puede ayudar muy mucho a la hora de mandar tu trabajo:

9.- BUSCA A LOS QUE TAMBIÉN CONCURSAN
Hay una gran diferencia entre cómo vota un jurado que también tiene trabajos a concurso y un jurado que solo va a votar, sin trabajos propios en la lista de entries. El primero, quizá por empatía, quizá por interés, suele ser alguien que se preocupa de intentar mantener un discurso y un ánimo positivo en general, pues de ese ánimo pueden beneficiarse sus trabajos. Los segundos no. Los segundos sacan la guadaña y, a veces, la votación se convierte en una carnicería llena de “peros”, “no me da”, “creo que” y demás expresiones que sirven para acabar con una pieza, porque ya sabes que destruir es mucho más fácil que construir.

Si te tienes que hacer amigo de alguien, para luego darle a conocer tus trabajos, procura que sea de los primeros.

10.- INSIGHTS GLOBALES
Durante las votaciones suelen haber varias instancias en la que los miembros del jurado pueden rescatar trabajos desde la ultratumba, aunque no necesariamente hayan sido votados por nadie más anteriormente.

Y una vez que un jurado rescata un trabajo, se somete a la opinión del grupo como si ya hubiera sido parte del shortlist, por ejemplo. A veces hay piezas que, rescatadas de esta forma, llegan incluso a ganar un metal. Es complicado, pero pasa.

Pero para que pase, ayuda mucho el que el insight en el que está basada la pieza sea lo más universal posible, evitándole al jurado tener que explicar, por ejemplo, por qué algo es muy, muy relevante en México. Cuando sucede esto último, el resto de jurados pasa más tiempo pensando en si será verdad o no que eso pasa en México, en vez de pensar en si la idea es buena (y merece ser rescatada) o no.

Lo de que el mundo es cada vez más global puede ser un cliché, pero en ocasiones específicas como ésta, la necesidad de ideas globales se manifiesta de forma palpable.

11.- NO TE EMOCIONES, NO TE DEPRIMAS
Es una GRAN, GRAN alegría ganar un León de Cannes. Pero NUNCA uses el León para validar tu trabajo. Tu trabajo puede ser magnífico y no ganar nunca un premio, y viceversa, puedes tener ideas que alguna vez ganaron un León, aunque no necesariamente vayan a ser muy trascendentes por ello (el 95% de lo que se premia en categorías de Print sigue este patrón). Disfruta tus Leones si los ganas, disfruta tu trabajo si no lo haces, y haz el favor de bajarle dos rayitas a tu desmadre si, por ganar un León (o varios), te sientes descendiente directo de la estirpe de Zeus. Recuerda que, con ese criterio en la mano, hay gente que tiene cuarenta o cincuenta Leones más que tú.

12.- APROVECHA TU TIEMPO (Y TU DINERO)
Cannes es un gran festival en el que puedes contagiarte del contacto de muchas cosas: conferencias, personas, culturas. Es muy complicado ir a Cannes y no regresar siendo (al menos) un poquito más interesante de cómo te fuiste. Así que si sólo te interesa Cannes por la parte de los premios o las fiestas estás viendo el mundo a través de un agujerito muy, muy pequeño.

Has de saber que, para muchos de los asistentes, Cannes es una especie de “Spring Break” de publicistas. Eso es lo que hace que una reunión de publicistas y alcohol, a altas horas de la madrugada, en el Martinez tenga más que ver con un episodio de “The Walking Dead” que con un relacionado con ideas y creatividad.

Aprovecha tu tiempo (y tu dinero o el de la tarjeta de crédito de tu agencia). Puede que, si lo haces, al año siguiente te sea mucho más fácil poner en práctica cualquiera de los once puntos anteriores.

Espero que a alguien le pueda servir esta lista. Por su atención, gracias. Devolvemos la conexión a nuestros estudios centrales.

Creatividad de Escritorio

La publicidad es una de las profesiones más universales del mundo moderno; la vemos en todas partes y abarca en potencia todas las formas de producción humana; a veces se acerca tangencialmente al arte, aunque sin tocarlo, a veces a la administración y muchas más veces a la psicología y a la psiquiatría. Uno de los consejos publicitarios qué más clavados tengo, lo leí como a los doce años en “Cartas a una joven publicista”, de Don Eulalio Ferrer; decía que los consumidores se van volviendo inmunes a la publicidad como los microbios se inmunizan ante los antibióticos; tan rápidamente sale un nuevo formato, tan rápido la sociedad comenzaba a filtrarlo y dejar de verlo después del impacto inicial y por ello es un negocio que vive de la innovación.

La publicidad que está en todas partes exige una cultura general amplia. Los publicistas de hoy, teniendo que abarcar entonces el espectro de absolutamente todo, que es donde donde está la publicidad, tendrían qué tener una idea general de absolutamente todo, ni más ni menos; Si sólo ves anuncios de televisión no sabrás cómo hacer otra cosa que no sean anuncios de televisión o peor aún, anuncios de televisión que se parezcan a los que ya has visto. Un publicista, yo creo, debe ir más allá de su lugar de trabajo sentado en una agencia todo el día y debe estar al tanto de muchas más cosas que sólo la publicidad en sí. Al ser un medio tan pequeño, es fácil ensimismarse y creer que la vista abarca la totalidad de lo existente, lo cual no es más que una flagrante mentira autoindulgente.

Un buen publicista debería saber moverse en todos los lenguajes, desde las matemáticas hasta el caló de los barrios, salir a caminar a ver al público de todas las edades y de todas las clases sociales (a quienes se dirige), debería ir a museos (que no son más que laboratorios culturales), debería leer cosas que en un principio le podrían parecer ajenas (como tratados de biología) de vez en vez por mera curiosidad, debería conocer el sabor de muchos tipos de comida y cómo se preparan, debería interesarse en algo más que la publicidad. Es difícil abarcar el mundo entero desde un escritorio con una computadora cuyo único enlace es Ads Of the World.

No digo que no sea importante saber cómo está el medio, a fin de cuentas es donde el publicista se desarrolla, pero no se debe olvidar que no es el único medio. Nadie en el mundo -pero especialmente gente como los publicistas, que se dirigen a todo el mundo- debe de olvidar que hay muchas cosas más allá de lo evidente.

We shouldn’t pretend creativity…

Nick Law y la creatividad como hábito

Remember, remember… ASCII Art

Dibujo en ASCII Art

Ese dibujito, señalado por una flecha roja, es el texto de biografía que tenía esta mañana una usuaria que me agregó como amigo en su perfil de Facebook, cute.

Me hizo rememorar las épocas en las que solía pasar bastante tiempo en IRC, con aquellos canales temáticos donde todos hablaban con todos y con nadie, mientras que algunos dedicaban tiempo y recursos a perfeccionar esta clase de dibujos con los que, repentinamente, inundaban la pantalla, haciendo flood.

Chicho me ayudó ayer por la tarde a encontrar galerías de este tipo de dibujos, el denominado ASCII-Art, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí, aquí y aquí.

También encontramos un par de tutoriales de cómo crear las imágenes y algunas herramientas (online o no) que automatizan el proceso.

Para que puedan copiar y pegar cuando gusten en sus biografías de Facebook, long live ASCII Art 🙂

Más niños y menos gurús

Debe ser más extraordinaria de lo que originalmente pensé la charla de Sir Ken Robinson en las conferencias de TED hace ya más de tres años, acerca de cómo las escuelas restringen la curiosidad y creatividad innata con la que actúan los niños. Y digo, más extraordinaria de lo que pensé, porque si bien en aquel entonces la reenvié y reenvié aquí y allá por resultarme interesante el tema, aún más interesante es el hecho de que, aun tanto tiempo después, esa breve charla de quince minutos es lo primero que se nos viene a la mente tanto a mí como a muchos otros cada vez que tenemos delante algún tipo de lectura o información relacionada con niños, formación y creatividad.

Y así, si ser niño tiene que ver con ser curioso y descubrir, entonces niño me siento cada vez que veo y leo lo que escribe Iñaki Escudero, madrileño en Brooklyn y una de las personas más insightful*** que he conocido, sabiduría que reparte a partes iguales entre cualquiera de sus dos blogs y su cuenta de Twitter, recomendadas e imprescindibles.

Experimento BMW vs. Mini

Fue precisamente en Thinking aloud, uno de sus blogs, donde encontré un interesante enlace en el que Leon, planner en Jung von Matt Estocolmo, relataba cómo resulta la experiencia de pedirle a una serie niños y niñas de nueve años que dibujen un anuncio para BMW o Mini, junto con una frase que explique por qué elegir uno u otro. El resultado del experimento es ciertamente fascinante.

Fascinación que se incrementó un par de semanas después, cuando esta maravillosa foto se cruzó en mi camino. Bueno, la foto no, sino lo que dice el texto que en ella se muestra:

Conjunto musical

Así, con huevos y sin complejos, al grano y sin rodeos, quiero hacer una banda y me faltan tres tipos. ¿Te animas? Llama. ¿No? Que pase el siguiente entonces.

Y así, con esa clarividencia y sentido común es como creo que deberíamos llegar todos al trabajo por las mañanas, porque al final, resulta que cuando todo el mundo está preocupado por encontrar a los gurús de la “publicidad y marketing digital”, descubre uno que lo que de veras importa es, simplemente, encontrar a otros niños.

*** Buscando una traducción en castellano, para poder calificar a Iñaki, me di cuenta de cómo a veces el idioma inglés es tan útil para resumir conceptos que en castellano requieren varias palabras. Se me ocurrió preguntar en Twitter cómo traducir a castellano dicho término, y este es el recuento de acepciones hasta la fecha: introspectivitantivo, revelador, perspicaz, con mucho ingenio, con visión clara de las cosas, con profundidad, intuitivo, enriquecedor, profundo, lleno de vista por dentro, lleno de aportaciones, rico en contenido y sabio.

Desparramados por ahí, capítulo 9

Artículo para Merca 2.0 - 181209

Artículo para Merca 2.0 - 251209

Artículo para Merca 2.0 - 010110

Artículo para Merca 2.0 - 080110

Debido al cambio de año (gran excusa), esta vez tardé un par de semanas más en actualizar aquí la colaboración semanal con Merca 2.0, tratando diversos temas como una llamada de atención al gremio de profesores de asignaturas de mercadotecnia, para ponerse al día en la realidad del mercado que espera a sus alumnos, mi opinión sobre el uso positivo que pueden tener las redes sociales y la hipocresía de quienes las denuncian desde la ignorancia, una columna acerca de por qué es mejor invertir en creatividad que en sólo comprar pauta en medios, y, por último, otro texto sobre la música, las descargas y algunos derechos de autor.