Dados para crear historias: Story Cubes

Estas pasadas Navidades me topé en una librería de la Ciudad de México con estos pequeños dados: Rory’s Story Cubes.

Quizá no estén tan enfocados al Diseño de Futuros como el juego de cartas “The Thing From The Future”, de Situation Lab, pero son sin duda una gran herramienta para la creación de historias y el desarrollo de la imaginacion.

Funcionamiento de Story Cubes

Su funcionamiento es muy simple, lanzas los dados de cualquiera de los sets (de detectives, mitología, etc.), que puedes usar juntos o por separado, y eliges tres de los iconos resultantes para componer una historia breve con ellos.

Por ejemplo, ¿qué historia se te ocurre con una pieza Alfil de ajedrez, unas esposas y un bloc de notas?

Más información:
Rory’s Story Cubes

Una visualización de los cálculos por segundo

Crecimiento Exponencial poder computación

La imagen que abre este post ha de ser una de las más referenciadas cada vez que alguien habla de la Ley de Moore (que cumplió 50 años en 2015 y ahora corre el riesgo de quedar obsoleta), la cual que reza que cada 18 meses las computadoras duplican su número de microprocesadores y abaratan su coste a la mitad, causando un incremento exponencial en su capacidad de realizar cálculos por segundo.

Pero como quizá visualizar una gráfica no da a entender exactamente lo que representa estar rodeados de algo que crece exponencialmente, me pareció particularmente acertada esta animación que encontré ayer en un grupo de Facebook, donde asemejan el número de cálculos por segundo que puede realizar nuestro cerebro con el número de onzas de agua existentes en el Lago Michigan:

Cálculos por segundo

Esa forma de crecimiento, en la cual parece que no pasa nada hasta que de repente todo se dispara, es una muy buena forma de explicar, entre otras cosas, cómo el uso de plataformas o herramientas pasa de ser potestad a los “early adopters” a ser algo que pertenece al “mainstream”, tal como les contaba en este post sobre las diferencias entre los crecimientos lineal y exponencial.

No es la app, estúpido

Usuarios interconectados

Parafraseo la famosa frase de Bill Clinton en su campaña de 1992 (“es la economía, estúpido”), para hablar de todas ocasiones en las que alguien comienza exponiendo su idea diciendo algo similar a:
“Hemos pensado en una app que…”

Me gusta pensar que la tecnología no es más que un habilitador para las ideas (no a la inversa), así que cuando escucho algo así no puedo sino pensar en que una app, por sí sola, no sirve para nada, pues depende enteramente de la gente que la utiliza.

Piensa en Whatsapp, piensa en Tinder, piensa en Waze. Son herramientas tan valiosas por la gente que conecta, no por su funcionalidad en sí misma. Es la gente que la usa la que hace de Whatsapp una herramienta más valiosa que Line. O de Facebook un lugar más valioso que Tuenti. La gente, y no la utilidad (que es similar en el par de ejemplos que cito) es la que da el valor.

Por eso, cuando alguien presenta una idea diciendo que es una app siempre me viene a la mente el ejemplo de Nike+. Recuerden cómo comenzó: un chip en tu zapatilla y una aplicación en el teléfono, sincronizados para “taggear” cuánto corres, y así poder agregar tus kilómetros en un lugar donde el resto de usuarios pueden hacer lo mismo.

Cuando alguien comienza a explicar su idea diciendo que tiene una app, pienso que es como si explicara Nike+ hablando durante dos horas de cómo está hecho el chip o la aplicación del teléfono.

Y no, ninguno de los dos es lo importante. Son imprescindibles, claro está, pero nunca como fin, sino como medio para que todos los usuarios y usuarias tengan la oportunidad de conectarse o compararse entre ellos gracias a una misma unidad (en este caso, los kilómetros) dentro de una plataforma.

Lo que importa no es la app, sino las relaciones que se establecen entre aquellos que la utilizan.

No está mal pensar en una utilidad y en cómo una aplicación podría ayudar a darle vida, pero tarde o temprano se van a topar con un muro si no piensan en qué es lo que tienen en común todos los usuarios que la utilicen (ser el que más corre, querer tener más citas, ser el mejor fotógrafo o encontrar la mejor ruta a casa en coche, por ejemplo). Si lo averiguan, tienen entre manos una plataforma. Y esa es su idea, no la app.

¡No es la app, estúpido!

La matriz de Eisenhower

La matriz de Eisenhower: urgente, no urgente, importante y no importante son los cuatro factores que, repartidos en cuatro cuadrantes, deberían ayudarnos a todos a distribuir nuestro tiempo:

(vía Sunde Sastre)

Instagram fuera de Instagram

Aaaah, Instagram, la herramienta favorita de hipsters y no hipsters para darle glamour a fotos sin glamour. Eso sí, como la presencia en sus vidas de la aplicación dependerá de que tengan o no un iPhone, me pareció oportuno compartirles este par de enlaces, que utilizan el API de la herramienta original para poder acceder a los contenidos de los usuarios desde un navegador de Internet:
Extragram: Para acceder a los contenidos de tu cuenta, buscar usuarios o imágenes, y darles Like o comentarlas.
Statigram: No está tan enfocado en el acceso a las imágenes (aunque también te lo permite), sino en generar estadísticas y visualizaciones de tu actividad con la herramienta.
Screenstagram: Sólo para Mac, crea un salvapantallas a partir del feed público de imágenes tomadas con la herramienta. (¡gracias Fer!)

Instagram fuera de Instagram, how cool is that!

Los búhos de mi madre y el búho de Hootsuite

Desde que tengo uso de razón he visto cómo mi madre colecciona búhos. Búhos de todos los colores, lugares, materiales y formas posibles, en una colección alimentada por sus viajes y por los de todos los que somos cercanos a ella. Me pregunto entonces si no debería utilizar Hootsuite para gestionar sus cuentas de Twitter y Facebook, dado que la herramienta tiene como mascota a un buhíto que incluso se queda dormido si no lo usas durante una hora:

Por añadir uno más a la colección, digo.

Publicidad útil

Entre el tsunami de publicidad en el que nos encontramos inmersos poca es verdaderamente recordada. Para crear ese impacto deberíamos de dejar de hacer vallas y vallas y vallas que nadie voltea a ver y comenzar a hacer publicidad que sirva para algo, no solo de adorno. Las embotelladoras entendieron eso hace mucho y comenzaron a  repartir mesas, sillas y refrigeradores.

Aunque la publicidad sirva para hacer una broma, sirve, y es recordada. Es más, ni siquiera tiene qué ser una cosa, puede ser de un video como el de Altoids, que sirve para compartir en Facebook y reírse de los contactos. El principio de servir de algo es lo que subyace a Nike+, o al Teletransporter de Cerveza Andes.

La gente se toma la molestia de escannear un código QR cuando detrás hay una aplicación útil y no sólo una página corporativa aburrida, la gente se detendrá a apretar un botón cuando tenga retribución por ello, cuando tenga una utilidad.

Antes de engancharnos con cualquier idea deberíamos preguntarnos ¿Sirve de algo? ¿A quién?

Pummelvision y tu vida en vídeo

Adoro Pummelvision, de tan simple como es: un sitio que toma las fotos que has subido a distintos lugares de la red y las recopila en un vídeo con su correspondiente banda sonora, que puede ser compartido en Vimeo o Youtube.

Por ejemplo, este es el vídeo generado a partir de las imágenes que he subido a mi cuenta de Facebook:

(vía Fefa Romano)

Anatomía de una campaña digital (o algo así)

Diagrama de Venn - Pieza interactiva

Digo “algo así” para intentar quitarle lo presuntuoso al título de este post, por el hecho de buscarle una clasificación a algo que cada día se hace más y más inclasificable. Y es que hace unos meses que Pit, Panter (antes de que emigrara a otras latitudes) y un servidor nos dimos a la tarea de intentar “comprender” por qué algunas cosas de las que hacemos en la agencia funcionan y otras no, como paso previo a comenzar a trabajar en un proyecto que en aquel entonces teníamos encima de la mesa.

Es así como, juntando todo lo que creíamos necesario que estuviera presente en una campaña digital (o una campaña donde hubiera un componente digital, aunque el resto no lo fuera), dibujamos el diagrama de Venn que abre este texto, que probablemente es muy obvio y también probablemente esté muy lejos de ser perfecto, pero que sí es, al menos un primer paso por si alguien quiere diseccionarlo y/o profundizar en el mismo.

Dicho diagrama consta de los siguientes elementos, empezando por el final, que quizá es lo más importante:

7. Usuario: Siempre dejado de lado ante la presencia de la publicidad que hacen las marcas (que eran las que iban siempre en el centro de estos diagramas), deja de ser un elemento periférico para pasar a ser el centro del diagrama donde todo lo demás converge. Digamos que es quien hace que el mensaje se entregue vía su participación, en vez de ser un receptor pasivo.
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Bedtime Tunes, música para la noche cuando es de noche

Bedtime Tunes

Pit, en su carrera por ser el hombre en posesión de más sitios web del universo, creó hace unos años este delicioso lugar llamado Bedtime Tunes, canciones para escuchar de madrugada, en esas horas (4 de la mañana) que son a la vez “muy temprano” y “muy tarde”.