Los idiomas de Latinoamérica

Latinoamérica

Hace algún tiempo (2004), la editorial para la que escribíamos Kali y yo editaba anualmente varios libros en castellano de unas 600-700 páginas con todo lo que tenías que saber sobre determinados programas de creación gráfica o multimedia. Ya saben, Adobe Photoshop, Macromedia Flash, etc.

Como la forma en que la editorial generaba el contenido para estos libros era mediante la traducción a castellano de textos en inglés publicados por otras editoriales (con las que la nuestra tenía acuerdos), Kali y yo le propusimos a Eugenio, nuestro editor, que el texto sobre la versión en curso de Macromedia Flash de aquel entonces no fuera una traducción, sino un libro cuyos contenidos fueran escritos por autores latinoamericanos.

REPRESENT.

Eugenio, que ya se la veía venir, nos advirtió que aquello iba a ser un soberano desmadre, pero en última instancia nos dejó la decisión a nosotros, y nosotros decidimos tirar millas y sacar aquel proyecto adelante. Buscamos a los autores, les contamos de la idea, les asignamos un tema y esperamos pacientemente a que todos enviaran sus colaboraciones para reunirlas en una primera versión del texto.

Y, ay, aquella primera versión era una Torre de Babel hispanohablante. Teniendo autores de Colombia, Costa Rica, Argentina, Chile, España o Perú (por recordar algunos), la primera edición del texto daba cabida a TODAS las variantes del castellano habidas y por haber desde que el mundo es mundo.
“Mueva el mouse”.
“Prenda la compu”.
“Jale el objeto al escenario”.

Ese tipo de variaciones.

Y aunque era evidente que aquella primera versión era un desastre, Eugenio (cubano de nacimiento y madrileño de adopción) sólo nos hizo un primer comentario, muy socarrón:
“¿Podrían al menos pasarle el corrector de Word al texto para que todo esté en la misma versión de castellano?”

Hoy me recuerdo en aquel entonces cuando, delante de la hoja en blanco, ya no sé si escribir computadora u ordenador, laptop o portátil, mouse o ratón.

Las fronteras, tan claras, se vuelven borrosas cuando comienzas a viajar. También las palabras. Un léxico global que a veces termina por no funcionar en ningún lado porque es de todos y de ninguno.

Al menos mientras sigan existiendo los idiomas.

El día en que desaparecieron los idiomas

Torre de Babel

La implicación principal del crecimiento exponencial de la tecnología es la de que, por un precio cada vez más asequible, nuestros ordenadores tienen cada vez más capacidad para realizar cálculos por segundo.

Imagina, por ejemplo, la cantidad de variables a tener en cuenta y operaciones que ha de realizar un coche autopilotado en un instante determinado. Hace muchos años era imposible realizar tantos cálculos simultáneamente, y hace algunos menos años ya era posible, pero muy caro. Ahora, ambas dos se cumplen, y por ello es muy probable que un día, mucho antes de lo que te esperas mientras lees estas líneas, te veas dentro de un coche que circula de forma autónoma.

Siendo emigrante en un país cuyo idioma es distinto al del lugar en que nací, esa forma de crecimiento (del que puedes saber más leyendo estos textos que publiqué hace casi tres años) es tremendamente relevante cuando una máquina, vía la cantidad de cálculos por segundo que ya puede realizar, es capaz de traducir prácticamente en tiempo real lo que está diciendo tu interlocutor en una conversación:

Más aún si ese “traductor” lo puedes llevar encima:

Piénsalo así: estas traducciones serán más y más “en tiempo real” cuanto más tiempo pase, incluyendo además más y más idiomas. Hasta que lleguemos al punto en el que la palabra “idioma” desaparezca porque esté carente de significado alguno.
Se puede uno imaginar entonces a los traductores del mundo levantándose en armas contra las máquinas, igual que los taxistas se levantan y revolucionan contra Uber.

Adiós a la Torre de Babel.

Españoles hablando inglés… o no

Este es el tipo de situaciones que me dejan cara de Buster Keaton.
Como bien sabrán (si no viven en una cueva) el pasado domingo se estrenó mundialmente la cuarta temporada de la serie “Game of Thrones”. De forma obvia, el “mundialmente” incluye a España. Donde, por una vez, no emitieron la serie doblada sino en versión original. Subtitulada. Y éstas fueron las reacciones:

"Game of Thrones" en España

Un buen reflejo de por qué luego a los españoles nos da tanto miedo el salir a trabajar fuera de España, un país con un desempleo del 25% que piensa que el único lugar del mundo donde uno puede trabajar es en la propia España.

Y así nos va, no en vano el propio Club de Creativos organizaba (no sé si aún siga haciéndolo) cursos de inglés para creativos desempleados. Y uno que pensaba que, en 2014, el desempleo era un problema global y no local…

Los reyes del pleonasmo

Definición de pleonasmo extraída del Diccionario de la RAE:

pleonasmo.
(Del lat. pleonasmus, y este del gr. πλεονασμός).
1. m. Ret. Figura de construcción, que consiste en emplear en la oración uno o más vocablos innecesarios para que tenga sentido completo, pero con los cuales se añade expresividad a lo dicho; p. ej., lo vi con mis propios ojos.
2. m. Demasía o redundancia viciosa de palabras.

No sé si se han dado cuenta, pero los españoles somos los reyes del pleonasmo. Expresiones tan frecuentes en España como “subir arriba” o “bajar para abajo”, y que en México son respondidas con sarcasmo, porque claro, “¿acaso se puede subir para abajo?”.

El caso es que parece estar tan adosado a nuestro ADN que yo mismo, en mi post anterior, incurrí de nuevo en ello:

En fin, no es sencillo perder la costumbre, como pueden ver con sus propios ojos. Ups, otro.

Terabytes y marcas: hablando en otros idiomas

Un bit (dígito binario) es la unidad mínima en que se puede descomponer la información almacenada de forma digital. 8 bits componen 1 byte. 1024 bytes componen un Kilobyte. 1024 Kilobytes componen un Megabyte. 1024 Megabytes componen un Gigabyte. 1024 Gigabytes componen un Terabyte. Hay más, pero lo dejo aquí porque el Terabyte es la unidad a la que acaba de llegar la capacidad de almacenamiento de los discos duros externos que uno puede usar con su ordenador, y esos son los discos que están a la venta en lugares como tiendas de informática o tiendas como Office Max, de la cual conseguí un folleto-catálogo el pasado fin de semana:

Folleto de Office Max

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Razones para hablar Pirata en Facebook

Como en tres días empieza el Mundial de fútbol, los habituales Doodles de Google se extienden más allá del header con el nombre del sitio para vivir en cualquier contexto desencadenado a partir de una búsqueda. Si normalmente el listado de páginas para un resultado viene acompañado de un Goooooooooogle con diez o’s…

Búsqueda de "District 9" en Google

… hoy, 8 de Junio, nos encontramos que las diez o’s ya no pertenecen a la palabra Google, sino a la palabra Gooooooooool (¡gracias Germán!):

Búsqueda de "World Cup" en Google

Adoro estos pequeños detalles, casi tanto como el poder configurar el sitio en el idioma que desees de entre todos los de esta lista, incluyendo un Google en idiomas de Elmer Fudd (fantástico el “I’m feewing wucky”, todos recordamos quién es Elmer), Esperanto o Pirata.

Pero aún así, como en todo, uno tiene sus preferencias, y mi favorita de todo este tipo de acciones es, sin dudas, la configuración de la cuenta personal de Facebook en idioma Pirata, proceso que culmina con un mensaje que se publica en tu muro que reza lo siguiente:

Daniel usa Facebook en Pirata

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