Dados para crear historias: Story Cubes

Estas pasadas Navidades me topé en una librería de la Ciudad de México con estos pequeños dados: Rory’s Story Cubes.

Quizá no estén tan enfocados al Diseño de Futuros como el juego de cartas “The Thing From The Future”, de Situation Lab, pero son sin duda una gran herramienta para la creación de historias y el desarrollo de la imaginacion.

Funcionamiento de Story Cubes

Su funcionamiento es muy simple, lanzas los dados de cualquiera de los sets (de detectives, mitología, etc.), que puedes usar juntos o por separado, y eliges tres de los iconos resultantes para componer una historia breve con ellos.

Por ejemplo, ¿qué historia se te ocurre con una pieza Alfil de ajedrez, unas esposas y un bloc de notas?

Más información:
Rory’s Story Cubes

Objetos analógicos vistos con mirada digital

No sé si recuerdan este antiguo post en este mismo blog hablando de cómo necesitábamos aprender algo que pudiera llamarse “Historia de la Tecnología”, porque este post también va por ahí. Pero mejor comienzo por el principio.

Viajar no es tan divertido si el motivo del viaje es el trabajo. En serio. Así que intento paliar el aburrimiento que me producen los aeropuertos y las escalas leyendo. Mayormente libros, pero últimamente también algunas revistas, así que me volví aficionado a la versión impresa de Wired. Encontré en la de Enero un reportaje sobre las diversas charlas del evento Wired 2011, y en la crónica de la de Richard Seymour encontré un par de textos que me hicieron click:

“¿Qué es esto?” preguntó Richard Seymour en un momento de su presentación, apuntando a una foto de una máquina de escribir proyectada en la pantalla. “La pregunta no tiene truco. Es una máquina de escribir.” Y entonces mostró un vídeo con la respuesta de un niño de ocho años a la misma pregunta: “Es una computadora que imprime mientras tecleas, y no necesitas enchufarla a ningún sitio.”

La audiencia rió, pero Seymour, diseñador, trataba de exponer su punto: una máquina de escribir es simplemente una máquina de escribir porque la percibimos como tal. Lo que inicialmente podría verse como un dispositivo desfasado y analógico podría ser el modelo a seguir para algo avanzado y digital. “No es la tecnología la que nos retrasa,” explicó Seymour. “Lo que nos retrasa es nuestra falta de imaginación.”

No necesariamente estamos viviendo una revolución digital, concluyó más tarde el conferenciante. Estamos viviendo una revolución analógica “facilitada digitalmente”.

Me pareció fascinante, una segunda vida (a través de las miradas “digitales” de quienes nunca conocieron su uso “analógico”) para todos esos objetos que parecían caducos. Porque, por ejemplo, para un niño de ocho años una máquina de escribir es un objeto cool porque imprime sin enchufarlo, y una revista impresa es, en realidad, un iPad que no funciona. Tendremos que ponernos a investigarlos de vuelta… y hablar con un montón de niños de ocho años.