Problemas de juventud

El despliegue tecnológico que vivimos en esta época genera una gran cantidad de insights aún por descubrir. Por ejemplo, el de la hija de un amigo cuyo problema es que su padre tiene más seguidores en Instagram que ella, lo cual es inaceptable ante sus amigas.

You can't sit with us

Mientras tanto, la mayoría de las marcas siguen pensando en que lo que tienen que hacer para interesar a los jóvenes es hacer una versión del último meme de moda, o un nuevo filtro en Snapchat. Facepalm.

Gracias por la anécdota, Santiago.

Extraños y audiencias

Logo Snapchat

Pasé las Navidades en España, y como no tengo costumbre ni conocimiento de cómo usa allí la gente sus redes sociales, me dio por visitar en Instagram las localizaciones de los lugares que visitaba: restaurantes, sitios turísticos, hoteles o gimnasios, por ejemplo.

Y me llamó particularmente la atención algo que ya había observado antes en otras cuentas de amigos, como la de Mau, que es el hecho de que aquellos usuarios de Instagram que también usan Snapchat tienen en sus fotos una cantidad de likes (cientos) inalcanzable para todos aquellos que sólo usamos Instagram a un nivel, digamos, de usuario básico (subir y compartir fotos de momentos cotidianos).

Me acordé entonces de esa barrera que hay a la hora de adoptar Snapchat como la siguiente plataforma, cuando tienes una cierta edad y ya usas Twitter, Facebook o Instagram, y quieres ver qué “más” hay. Hay una resistencia a la interfaz, sí, porque no es sencilla. Pero sobre todo es resistencia al broadcast (casi en tiempo real y sin archivo) de la vida de uno. “¿Cómo? ¿Compartir vídeos o fotos de lo que estoy haciendo con extraños?”

Los chicos, en cambio, parecen disfrutarlo. No piensan en quien los ve como “extraños” sino como “mi público”. Y lo llevan de una plataforma a otra con singular esmero y alegría. Y ese “público” va y viene, sin quejarse y dejando registro (un like por aquí, un comentario por allá, un DM pidiendo información por el otro lado…) del viaje que hacen siguiendo a ese personaje.

Qué bonito que lo tengan tan claro (cada usuario y su audiencia), al contrario que todas esas marcas que llevan desde 2009 en crisis existencial, empeñadas como están en que han de hacer “amigos”.

La vida cuando tienes millones de seguidores

Parece ser que la vida es esto cuando tienes millones de seguidores en tus cuentas de redes sociales:

What happens to your iPhone when you post to 8 million Instagram followers: http://tnw.me/HqkQhoc(Video Credit: Demy de Zeeuw)

Posted by The Next Web on Tuesday, January 12, 2016


Qué angustia ser famoso. O no desactivar las notificaciones.

La capacidad de almacenar de los teléfonos

Hace unos días pensé que era un problema exclusivamente mío el que, por primera vez desde que tengo iPhone (casi cinco años), me apareciera un mensaje al abrir la cámara que decía que no había espacio para almacenar ninguna fotografía más en mi teléfono. Y digo mío porque, de un tiempo a esta parte, la cantidad de fotos que he subido a Instagram o fragmentos de vídeo que he capturado de algunos trabajos han hecho que utilizara la cámara como nunca antes. Pero aún así… ¿32GB ocupados por fotos y nueve o diez vídeos?

Pero bueno, descargué las fotos y vídeos, borré algunas aplicaciones que ya no utilizaba y todo listo para volver a empezar, así que no le di mayor importancia al tema. Hasta que el pasado viernes tres personas distintas exclamaron en algún momento: “¿Cómo que no tengo espacio en el teléfono para tomar esta foto?”
Fue ahí donde me dio por pensar que la capacidad de tomar fotografías de calidad de los teléfonos también crece exponencialmente, lo cual afecta directamente a la resolución y peso de las imágenes tomadas… con el consiguiente perjuicio para el espacio para almacenar todas ellas. Así que, por curiosidad, hice una rápida visita al sitio de Apple para ver las capacidades de los modelos de iPhone actualmente a la venta, que siguen siendo de 16, 32 y 64GB:

Capacidad de almacenamiento del iPhone 5

Y como parece más que obvio que la capacidad de almacenar información en los teléfonos es insuficiente con respecto a la cantidad de cosas que puedes hacer con ellos, uno termina con dos rápidos pensamientos en la cabeza:
1.- Los teléfonos (al menos los iPhone) tienen tan poca capacidad para provocar que, con carácter de urgencia, vayas volcando todo el material que tomas con la cámara en iCloud.
2.- En cualquier momento, alguien pone a la venta unas memorias para almacenar urgentemente las fotografías que ya no quepan en tu teléfono. Que sería incómodo, pero tanto como esos cargadores portátiles que convierten tu teléfono en una camioneta Hummer. Casualmente, esas memorias también se venderían por separado, ehm…

Igual no, pero piensen que, ahora que puedes tomar vídeos de hasta quince segundos con Instagram, la gente ya tiene una buena excusa para grabar vídeos donde antes sólo tomaba fotografías. Y en ese contexto 64GB ya no parecen suficientes para lo que se avecina.
Ouch.

A mí, más que lo de Instagram, me preocupa…

Subir a Instagram una foto de Getty Images…

A raíz de los nuevos Términos y Condiciones de Instagram. Un rato después, Instagram “explicó” con más detalle el contenido de los mismos.

El álbum fallido de Pingüino Constanza

El de arriba es Pingüino Constanza, un pingüino de peluche que no recuerdo dónde conseguí pero al que rescaté hace unos días de una caja de las que se quedaron por abrir en mi última mudanza, motivado en parte por el post de ayer de Nicko.

El caso es que, tras tomarle un par de fotos de Instagram compartidas en mi cuenta de Facebook, decidí que quería crearle a Pingüino Constanza su propio álbum de fotos, encontrándome con la desagradable sorpresa de que las fotos que llegan a Facebook desde Instagram ya no pueden cambiarse de álbum:

Busqué y busqué la solución, encontrándome al final de cada camino con el proceso habitual de Editar álbum > Editar fotos > Desplegar menú de esquina superior izquierda, que es el que siempre se ha utilizado para hacer esta operación:

Pero no con las fotos de Instagram, resultando no ser yo el único (faltaría más) con dicho problema, con la única solución posible de descargar las fotos y almacenarlas (obviamente perdiendo Likes y comentarios a las mismas) desde el inicio en un álbum por separado. No sé si tiene que ver (supongo que sí) el hecho de que Facebook comprara Instagram hace un par de meses, pero este tipo de cambios en la funcionalidad me disgusta mucho más que todas esos cambios que tienen que ver con la privacidad de la información que compartimos en nuestros perfiles sociales. Lo que comparto en Facebook sobre mí es algo que probablemente también puedas encontrar si me “Googleas”, pero con estos cambios funcionales el pobre Pingüino Constanza se quedó sin álbum propio.

Por cierto, ¿se han dado cuenta de lo complicado que es teclear la palabra “Pingüino”?

Instagram fuera de Instagram

Aaaah, Instagram, la herramienta favorita de hipsters y no hipsters para darle glamour a fotos sin glamour. Eso sí, como la presencia en sus vidas de la aplicación dependerá de que tengan o no un iPhone, me pareció oportuno compartirles este par de enlaces, que utilizan el API de la herramienta original para poder acceder a los contenidos de los usuarios desde un navegador de Internet:
Extragram: Para acceder a los contenidos de tu cuenta, buscar usuarios o imágenes, y darles Like o comentarlas.
Statigram: No está tan enfocado en el acceso a las imágenes (aunque también te lo permite), sino en generar estadísticas y visualizaciones de tu actividad con la herramienta.
Screenstagram: Sólo para Mac, crea un salvapantallas a partir del feed público de imágenes tomadas con la herramienta. (¡gracias Fer!)

Instagram fuera de Instagram, how cool is that!