Las mujeres y la agencia del futuro

Your balls

Una de las disquisiciones en las que anda metido el mundo de la publicidad es preguntarse, una y otra vez, “¿Cómo es la agencia de publicidad del futuro?”
Y cuando surge esa pregunta, la respuesta suele transitar por derroteros muy trascendentales (big data, integración de disciplinas, tecnología, blablabla).

La semana pasada desayunamos con unas declaraciones increíbles del CEO global de una agencia de publicidad que decían algo así como que “si no se promueve a más mujeres en las agencias es porque las mujeres no quieren ser promovidas”. Hala, con dos cojones.

Pero igual resulta que todo es mucho más simple, y que la agencia de publicidad del futuro es una donde (por ejemplo) en cada dupla creativa hay al menos una mujer, con el mismo sueldo que su compañero hombre.
“Ja, ja, qué cosas tienes, Daniel”, dirá alguno, “¿dónde vamos a encontrar a tantas directoras creativas?”

Y es entonces donde entra en juego la segunda parte de mi plan: que los festivales de publicidad EXIJAN que haya al menos una mujer como responsable de la creatividad en la ficha de cada trabajo que se envíe a ese festival. Para que los que preguntaban dónde encontrar tantas directoras creativas se dejen de estupideces y se pongan a ello.

Igual se llevan una sorpresa, amigos.
La vida está llena de sorpresas, si se dejan sorprender.
Porque, ante una oportunidad, las mujeres nunca decepcionan.

Nike y la noche del 4 de Julio

Nike US Women Soccer

A las 11 de la noche del 4 de Julio, que es el día en que Estados Unidos celebra el aniversario de su Declaración de Independencia, me topé en Nueva York con una tienda Niketown completamente cerrada (claro, por la hora, por la fecha), excepto una de sus secciones en la que había un montón de personas haciendo fila.

¿El motivo? Que pudieras comprar tu camiseta (y ponerle el número y nombre de tu elección) de la selección femenina de fútbol, que al día siguiente jugaba la final del Mundial contra la selección de Japón.

Y me pareció muy inteligente aprovechar el momento (pese a la hora, pese a la fecha) porque, ¿qué mejor momento para vender la camiseta de la selección nacional para tan magno evento que el mayor momento de exaltación patriótica del año?

Gol.