El Índice de Fricción

Fricción con metal

Quiero pensar que la fricción entre “lo viejo” y “lo nuevo” depende, entre otras cosas, de la demografía del país del que hablemos (al menos mientras siga existiendo el concepto de “país”).

Supongo que la fricción ha de ser mayor en un lugar joven (por ejemplo, México, donde un 46% de la población tiene menos de 25 años) que en otro donde la población está cada vez más envejecida (por ejemplo, España, con sólo un 33% de la población por debajo de los 29 años). Me gusta pensar que otros factores como la diversidad de razas o género (seguro hay alguno más) pudieran ayudar también a incrementar esa fricción.

Me pregunto si podríamos crear (si es que no existe ya) una especie de “Índice de Fricción”, un indicador que nos permita saber lo cerca (o no, depende del valor del índice) que un lugar está de que todas sus estructuras convencionales se vayan al carajo.

Como una especie de Escala de Richter a largo plazo, este Índice de Fricción sería una métrica interesante para saber lo adecuado o no de un lugar para vivir en él. Si eres un emprendedor inquieto y vives en un sitio con poca fricción, quizá debieras mudarte a otro lugar con mayor Índice. O buscar incrementar la fricción del lugar en el que vives.

Lo que sea con tal de residir en un lugar que pudieras denominar “playground de innovación”.

Las reacciones ante la novedad

Emojis - Cinismo y Entusiasmo

Ante la presencia de algo nuevo (un videojuego, un libro, alguien a quien acabamos de conocer, etc.) existe una miríada de posibles reacciones, pero hay dos que me resultan las más interesantes, quizá por cómo se contraponen entre sí: el cinismo y el entusiasmo.

El cinismo puede llegar a ser necesario para ser objetivo ante lo que tenemos delante, pero rara vez se construye a partir de él.
El entusiasmo puede no ser la mejor variable para tomar decisiones, pero suele ser un factor a partir del cual se construye.

El cinismo habla desde lo que ya sabemos (o creemos saber).
El entusiasmo habla desde lo que aún no.

Quizás no es todo o nada. Probablemente entre cinismo y entusiasmo se necesita un balance, un 10-90. O un 20-80, quizá.

Pero si tienes la capacidad de ser entusiasta y eliges ser sólo cínico, estarás desperdiciando tu talento y el tiempo de los demás.
Sé cínico si no puedes ser entusiasta. Pero si puedes ser entusiasta, nunca elijas ser un cínico.
O no todo el rato, al menos.

El nuevo

Cursor de mano

No sólo se me juntó ser “el tipo nuevo” en el trabajo y en el edificio donde vivo, sino que también dejé atrás diez años en México, así que ha de ser por eso por lo que no tengo demasiado sobre lo que escribir estos días. Alforjas vacías, esperando a ser llenadas de nuevo por lo que tengo aún por aprender.

Pero algo divertido que me está pasando es darme cuenta de lo que realmente significa “one-click-away”, eso de poder conseguir en el mismo día lo que antes requería dos o tres días de transporte marítimo o aéreo cada vez que lo pides por Amazon. Eso, y que nadie usa dinero en efectivo en Miami. Aquí usas tu tarjeta de crédito o el teléfono.

Igual les escribo sobre eso, sobre la (in)adaptación cultural de un tipo de Cáceres en la península de la Florida 🙂

Limpia

Mr. Wolf

Como con cada inicio de año, Efraín volvió a escribir un post con sus propósitos para el nuevo año, conminándonos a varios amigos a hacer lo mismo. Hace mucho que no escribo nada semejante, pero me pareció interesante compartir algo que llevo haciendo durante el último par de meses para intentar mejorar lo que encuentro en mis feeds de redes sociales.

Alguna vez publiqué un texto acerca de cómo usaba (y uso) Twitter, que básicamente tiene que ver con seguir a un montón de gente, en mi teoría de que cuanta más gente sigo, más probabilidades tengo de encontrarme con algo interesante, divertido, peculiar, etc.

Pero de un tiempo a esta parte, hay demasiado ruido. Demasiados contactos publicando contenidos falsos tomados por verdaderos, vídeos que realmente no me interesan o que, directamente, me resultan estúpidos u ofensivos. Así que tomé una determinación, un tanto radical tal vez, pero necesaria para mí:

– Si alguien publica algo que me resulta ofensivo o estúpido, lo elimino de mi timeline sin ningún tipo de remordimiento. Para no leerlo ni que me lean, bloqueado, fin, bye. No es nada personal, la verdad, pero no tengo tiempo para lidiar con ese tipo de contenidos.
– Si la persona que publica ese contenido es alguien que me interesa que me lea, simplemente dejo de seguirla, pero permito que me siga leyendo a mí.
– Toda noticia de páginas que me provoquen el mismo sentimiento las reporto como spam o faltas de interés.

Y así, poco a poco, mis feeds están volviendo a serme útiles como lo eran hace unos años, antes de esta semejante cantidad de ruido.

Prueben. Limpien. Todo se ve mejor 🙂

El 2013

El 2013 ya está aquí. No os vamos a desear ni buena suerte ni amor ni salud ni ninguno de esos propósitos que, seguramente, vosotros ya os habéis planteado por vuestra cuenta sin necesidad de que alguien más os los repita.

Lo único que os deseamos desde aquí para este año es que inspiréis a quien tengáis a vuestro alrededor. En lo que sea, por el motivo que sea. Que alguien te diga que le inspiraste es de la mejores recompensas que uno puede recibir. Y si conseguís eso, a final de año os dareis cuenta de que habrá sido un buen año.

Suerte.

The best thing you can think about a new job…

No taguear sin avisar

Con esa manía que le entra a los amigos en Navidad de taguearte en imágenes felicitando las fiestas o el Año Nuevo, y con lo “molesto” que puede resultar que dispongan del nombre de uno en imágenes de dudosa apariencia estética, me pregunté si la gente se taguearía sola llegado el momento sin necesidad de que uno los tuviera que perseguir. Así que subí esta imagen a mi cuenta de Facebook:

Con el resultado de:
– 3 autotags
– 5 comentarios
– 19 Likes

Conclusiones al gusto de cada quién, pero a la hora de participar parece (muy obvio) que los Likes mandan por encima de cualquier otra unidad de medida. Eso sí, parece que cualquiera de ellas tiene más valor que si hubiera decidido taguear “a traición” en la fotografía a los que ahora aparecen habiendo interactuado con ella 🙂

Llegó 2012

Ya está aquí 2012. ¿Es el último año? Quién sabe.
Pero no importa, mientras 2012 esté en curso yo y los míos nos lo vamos a comer vivo. Y espero que todos ustedes hagan lo mismo.

Feliz Año Nuevo 🙂

Feliz Navid… Año Nuevo by Laüshelw & Pharwkerj

Álvaro y José trabajan en DoubleYou Barcelona y tienen un gorila. Los tres juntos decidieron felicitar las Navid… Año Nuevo de esta forma:


(gracias a Beatriz por el enlace)

Que nunca se pierda la tradición de felicitar las fiestas mediante animalitos de movimientos mecánicos.