Metáforas en Bogotá

Carteles de Bogotá

Hace un par de semanas fui y regresé a Bogotá para impartir una conferencia. De regreso al hotel, ya en la noche de lo que había sido otro lluvioso día, me topé con la imagen que abre este post. Me quedé atónito, sobre todo porque unas horas antes había pasado por el mismo lugar y aún estaban pegando los nuevos carteles de un nuevo programa de MTV, y tomé una fotografía pensando en lo fugaz de la vida de uno de estos anuncios sobre los que rápidamente se pegan otros nuevos todos los días.

De vuelta a la imagen, al principio pensé en algún tipo de vándalo que odiaba la publicidad, al punto de derribar todos los posters de una pared. Pero rápidamente me desmintieron:

“- Es la lluvia. Hay tantos posters pegados que cuando llueve como llovió hoy, toda la pared se derrumba.”

Y me pareció una muy bonita metáfora del ruido de todas las marcas gritando al que estamos expuestos diariamente. Y la ciudad defendiéndose (y defendiéndonos) contra ello.

La pared delirante

Meme de Jackie Chan

En alguna ocasión (cuando aún vivía en Saltillo) ya escribí sobre las cosas delirantes (para los ojos de un extranjero) que uno se puede encontrar por las calles de este país. Y si uno se las encuentra en Saltillo, que es una ciudad con poco más de un millón de habitantes, imaginaos lo que puede llegar a ocurrir en la Ciudad de México, cuya población excede los treinta millones de personas.

Pero aún así, y rizando el rizo, hay ocasiones en las que a esta ciudad se le va la mano, porque no es que ofrezca alguna situación o visión anecdótica, sino que dicha anécdota evoluciona a lo largo del tiempo como en este ejemplo que os traigo hoy: una pared de la que Sebastián y yo ya hablamos en alguna ocasión con motivo de esta conferencia que una vez dimos en Nike.

-2 de Marzo de 2013-
La anécdota comienza un día cualquiera, en el que, caminando por una avenida de la ciudad, te topas con una pared en la que hay un buzón de correos. Se supone que un buzón acompaña a un domicilio, y se supone que un domicilio dispone de una puerta. Pero no. Hay una pared. Y un buzón.

pared 1

-9 de Marzo de 2013-
Unos días después, resulta que dicho buzón no es un buzón, sino una toma de agua. ¡Misterio resuelto!

pared 2

-11 de Mayo de 2013-
O no, porque un par de meses después resulta que la toma de agua ya no es de agua, sino de gas.

pared 3

-16 de Mayo de 2013-
Sólo cinco días. Después de ellos, ya no es ni una cosa ni otra, sólo un par de agujeros en la pared y el techo.

pared 4

-26 de Mayo de 2013-
Entonces alguien decide que los agujeros se ven mal, y que es mejor taparlos con cemento. O sea que ya no tenemos ni buzón ni toma de agua ni toma de gas.

pared 5

-8 de Junio de 2013-
El 8 de Junio tenemos por fin una pared normal. Sin agujeros. Una pared anónima que puedes ignorar cuando caminas por la calle…

pared 6

-26 de Junio de 2013-
… hasta que alguien decide que por qué no colocar una cámara de seguridad. En algún punto de la historia me pregunto si la cámara no es para vigilar el por qué tomo tantas fotos de ese lugar.

pared 7

-6 de Julio de 2013-
Y unos días después… ¡hay una puerta! Hay una puerta y una cámara de seguridad. Lo malo es que ahora hay una puerta pero… ¡no hay buzón para dejar correspondencia!

pared 8

-20 de Marzo de 2014-
Después de meses con la misma imagen, alguien decidió que había que hacer cambios de nuevo. Por ejemplo, un agujero.

pared 9

-14 de Abril de 2014-
Que dos semanas después se convirtió en una cerradura.

pared 10


Como comprenderéis, este post termina aquí, pero supongo que los cambios en la pared, no. Y en fin, a estas alturas yo ya me siento así:

Jigsaw de "Saw"

Si quieren ir a visitar la pared en persona, pueden encontrarla aquí.
Seguiremos informando.

Historia de una pared, historia en una pared

Al toparme con la historia de la pared que se relata en este post me acordé este antiguo post de Salles, narrando sus aventuras en la UNAM. Creo que la secuencia de fotografías es suficientemente autoexplicativa:

Pared - imagen 1
Pared - imagen 2
Pared - imagen 3
Pared - imagen 4
Pared - imagen 5
Pared - imagen 6
Pared - imagen 7
Pared - imagen 8
Pared - imagen 9
Pared - imagen 10
Pared - imagen 11
Pared - imagen 12
Pared - imagen 13
Pared - imagen 14

Ojalá las historias contadas en las vallas y billboards de todas esas campañas que decoran el paisaje de las ciudades fueran tan originales como la de esta dinámica.

(vía Patola)

Adiós al iPhone de Nacho Zuccarino

Supongo que en algún momento a todos nos ha podido la frustración contra algún gadget que no funcionaba correctamente, habiendo estado a punto de lanzarlo al suelo o contra una pared. Pero el otro día, a Nacho Zuccarino (Vicepresidente de Servicios Creativos de Draftfcb México) se le agotó del todo la paciencia y dejó el “casi” a un lado, arrojando su iPhone contra la pared de esta forma:

Y con el aparato quedando en este estado…

… me entró la curiosidad de si destrozar un teléfono de esa manera sirve como desahogo contra la frustración acumulada, así que consulté directamente con la fuente de la información, que respondió amablemente y en exclusiva para este blog:

Venía juntando furia contra ese pinche teléfono (el culpable en realidad Telcel, pero desde hace miles de años se mata siempre al mensajero), y no, no sentí nada. Ni un ápice de liberación.

De modo que ya saben, estampar un teléfono contra la pared no alivia la frustación que el propio teléfono genera. Habrá que probar algún otro método…