Salvado por el Bluetooth

Auriculares Bluetooth

Estaba en los vestuarios del gimnasio y ya tenía todo listo para irme, cuando de repente… ¿y mi teléfono?

Empecé a sudar frío, no sólo por el valor del objeto, sino también al pensar en la cantidad de aplicaciones con información personal cuyas contraseñas tendría que cambiar cuanto antes. Así que regresé al lugar donde había estado entrenando, para comprobar si no se me habría caído por allí. Pregunté incluso en uno de los mostradores, para ver si alguien había devuelto un teléfono extraviado. Nada.

Qué raro, porque cuando un teléfono se cae hace ruido al tocar el suelo. Y estaba solo en los vestuarios, así que… ¿dónde demonios está el teléfono?

Entonces recordé que, de un tiempo a esta parte, decidí usar auriculares que se conectan al teléfono mediante su puerto Bluetooth en vez de los normales de cable. Así que pensé que no sabía dónde estaba mi teléfono, pero que si encendía los auriculares y estos se conectaban a aquel, eso significaría que no podía estar muy lejos y aún tendría esperanza de recuperarlo.

Y eso hice. “Power on”, dijo la voz. Unos segundos de misterio. “Headphones connected!”, volvió a decir. Eso quería decir que mi teléfono estaba cerca, ya fuera porque estuviera escondido o porque estuviera en el bolsillo de alguien.

Y me dio por agacharme, y allí en el suelo, entre dos armarios, estaba mi teléfono extraviado. Conectado a mis auriculares Bluetooth. Y el caso es que creo que nunca hubiera buscado en ese lugar de no haber sabido previamente que mi teléfono estaba cerca.

Así que antes de entrar en pánico y ponerse a revisar como locos el plano de “Find/Lost My Phone” de turno, pueden siempre llevar algo encima que se conecte por Bluetooth al teléfono. Para que revisen primero lo cerca o lejos que está antes de darlo por perdido.