Restricciones geográficas

Algunos sitios en España y Estados Unidos limitan el acceso al contenido desde determinados lugares, por ejemplo, México. Lo que no comprendo es el porqué de la distinción de acceso dependiendo de si el contenido es uno u otro, incluso dentro de la misma sección. Así que, si vives en México y quieres saber qué hizo el Real Madrid de fútbol la noche anterior, todo son problemas:

Pero si lo que quieres es saber qué hizo el Real Madrid de baloncesto, todo funciona como la seda:

Pues eso, que no entiendo nada.

Un altar Fail

Así como hay proyectos que salen bien, hay otros que son un fracaso absoluto, lo cual no deja de ser interesante para intentar sacar enseñanzas de ello.

Si recuerdan, lanzamos hace un par de semanas un altar virtual dedicado a Steve Jobs, con la idea de que la gente colaborara enviando fotos de sus gadgets Apple. Pero no pasó nada de nada, o sí, en realidad la gente utilizó el sitio como una especie de Metroflog-Hi5, subiendo fotos de ellos mismos o de sus avatares, pero sin gadget alguno (al menos la inmensa mayoría), con lo que el altar se volvió una colección de visitantes en vez de ser una colección de ofrendas, que era lo que pretendíamos.

Algunas enseñanzas de este proyecto que se hizo en un par de días:
1.- La gente no lee.
2.- La gente NO lee.
3.- ¡LA GENTE NO LEE!
4.- La gente no lee, y si el texto está en inglés, menos todavía.
5.- No usen Go Daddy como host si tienen la opción. En el lanzamiento, el sitio se caía cada vez que había más de diez usuarios simultáneos.
6.- Si tienen prisa, no construyan un CMS propio para almacenar datos e imágenes. Mejor creen un blog en Tumblr o WordPress, y accedan al feed de posts e imágenes para alimentar su proyecto.
7.- Involucren en el proyecto a personas que sean expertas en los conocimientos necesarios para sacarlo adelante con la rapidez que desean. Que no necesiten investigar cómo se hace esto o lo otro, sino que lo tengan muy claro desde el momento inicial. De lo contrario, lo único que conseguirán será meter en aprietos y frustración a civiles inocentes, aparte de comprometer la viabilidad del proyecto en sí mismo.
8.- Si la fecha indicada (en este caso, 2 de Noviembre) es un día festivo, no lancen el proyecto ese mismo día. Mejor el día antes, para que vaya calentando motores (muy obvio, ¿no?).

Aún así, y como nota anecdótica, el proyecto tuvo una cierta repercusión, más de trescientos Likes en Facebook y hasta apariciones en las versiones impresas de algunos diarios, como ésta en el periódico Milenio:

Lo más surrealista (aparte de la aparición de un proyecto fallido en un medio impreso) es la referencia a “un grupo de jóvenes”, quizá la única sonrisa que esbozamos en medio de tanto desastre. Y es, como dice Pit, viendo el proyecto en el periódico lo único que se puede decir es… TROLOLÓ:

Y en fin, que no es por regodearse en el fracaso, pero tampoco pasó nada por fallar (y hasta con un cierto estilo), así que habrá que intentar otras cosas (o explicarlas mejor, al menos).

La información física en la época virtual

Desde que vivo en México, apenas compro periódicos. Será porque el formato es imposiblemente incómodo, o será porque cuando quiero revisar noticias lo suelo hacer a través de la versión electrónica, o será porque mi interés primario por noticias tiene más que ver con lo que sucede en España que con lo que sucede aquí. Pero bueno, el caso es que el viernes pasado, por primera vez en más de un año, compré el periódico Reforma, aunque no hubiera otro motivo que un artículo acerca de mi charla en el Museo de Antropología de hace un par de semanas.

Ese hecho refleja algo que probablemente es obvio desde hace mucho tiempo, y es que no importa si alguien tiene un millón de resultados cuando busca su nombre en Google; si aparece algo sobre él en un medio impreso esa mención tiene un matiz distinto y se presume de una forma distinta a la de aparecer en un montón de lugares “virtuales”. En este mundo, donde hay tanta información “electrónica”, lo físico tiene un valor distinto porque se puede tocar y guardar, aunque esa mención física sea en una revista de tirada pequeña o en un periódico de algún pequeño o recóndito lugar.

Así que tomen nota, cuando cualquiera puede tener su blog y sus vídeos en YouTube, vuelve a tener valor salir en un periódico o revista, o incluso en televisión. Cuanta más referencia virtual, cuanta más información en “la nube”, más necesitaremos una referencia física, para tener al menos un pie en tierra.

Si Publímetro usara QR-Codes

Noticia sobre Natalie Portman en Publímetro

Ya hemos hablado alguna vez en este blog sobre el periódico Publímetro, que se distribuye gratuitamente en algunas ciudades de México. En un ejemplar del pasado jueves me encontré en la portada con la noticia que se muestra en la imagen que abre el texto, noticia que iba acompañada de una dirección web. Y aun cuando lo que acompaña al titular en el resto de noticias suele ser, por ejemplo, un “página 7” y no una dirección web, yo me dediqué a ojear el periódico en busca de la referida información, sin suerte.

Hasta que me di cuenta de que la misma no vivía en el periódico impreso sino en su sitio web, y que por eso me proporcionaban algo que teclear en mi navegador. Lástima que justo en ese momento también me invadió una terrible pereza que me impidió abrir mi ordenador portátil (estaba leyendo el periódico, recuerden) para teclear una cadena de texto de semejante longitud.

Hubiera estado bien que la dirección web hubiera sido acompañada o reemplazada por un código QR, al que hubiera podido tomar una fotografía con mi teléfono para visualizar directamente allí el contenido, o bien guardarlo para auto-enviarme por correo electrónico la dirección de la noticia y así poder visitarla posteriormente, cuando estuviera delante de una pantalla (para no tener que dejar de leer el periódico mientras tomaba un café).

Un QR-Code como este:

Código QR-Code de la dirección de la noticia

Para poder quedarme con la información así:

Aplicación lectora de QR-Codes

(pueden generar sus propios QR-Codes aquí y pueden descargar lectores de QR-Codes para sus teléfonos en alguno de los enlaces que salen aquí)

Si Publímetro usara QR-Codes en vez de un texto gigantesco con la dirección en su web podría saber de qué tratan noticias como la de Natalie Portman, porque lo cierto es que este tipo de información puede despertarme un mayor o menor interés, pero no tanto como para abandonar aquello que esté haciendo en ese momento (por intrascendente que sea).

Grande, Publímetro

Publímetro es un periódico gratuito que siempre encuentro en los Starbucks de Monterrey, aunque creo que también se distribuye por Ciudad de México y algunas otras ciudades del país. Hojeando el de ayer me encontré con la noticia que se ve en la siguiente imagen:

Encuesta de Publímetro

Al llegar a casa busqué la dirección de la encuesta cuyos resultados se narraban en la noticia, pobre Shakira, ella y su “Waka-Waka” son más repudiados que otros casos como los del derrame de petróleo o el de Paulette, la niña que falleció en su casa sin que sus padres se percataran de ello durante un par de semanas (wtf!):

Publímetro - Estamos hartos - encuesta 26

La noticia de que semanalmente haya una encuesta en la que los lectores pueden votar sobre qué temas no quieren leer más noticias me llenó de ilusión. México es un país cuyo estado de ánimo depende en muchas ocasiones de qué noticias nos acompañan al comenzar cada día, que por lo general incluyen muerte, secuestro, extorsión, desapariciones, deudas y, la más importante de todas en 2010, a quién se lleva el seleccionador nacional de fútbol a jugar el Mundial. Qué bueno sería dejar de leer algunas cosas o, de camino al trabajo, poder leer portadas de periódicos con noticias positivas en vez de llegar a la oficina con la fresca imagen de un tipo decapitado en un charco de sangre. Sería hasta psicomágico, si se me permite decirlo.

Así que, en ese contexto, la noticia de que los lectores puedan elegir noticias es una gran noticia, bravo Publímetro (y por cierto, ya está disponible para votar la encuesta de esta semana)