Recordatorios aumentados

Realidad Aumentada de cámara trasera

La imagen que abre este post, una fotografía de la pantalla de una camioneta con la marcha atrás activada (indicando la ruta que seguirá la camioneta en función del giro de las ruedas) fue un amable recordatorio de una de mis citas favoritas:

“La tecnología es todo aquello que todavía no funciona.”- Danny Hillis

En el entendido de que denominamos “tecnología” a objetos o funcionalidades que existen y funcionan, aunque no al 100% o el 100% de las veces. Y cuando lo hacen, entonces le adjudicamos un nombre específico, por ejemplo, “Internet”, “Bluetooth”, “Silla”.
Una vez funcionan, ya no son tecnologías sino cosas concretas.

La imagen de la cámara me recordó una vez más cómo comenzamos a tener muchos ejemplos que usan la tecnología de realidad aumentada con un propósito definido: “Cámara trasera”, “Filtro de Snapchat”, “Pokemon Go”.

Todo lo contrario a otras tecnologías como la de la Realidad Virtual, a la que seguimos llamando, en Enero de 2018, “Tecnología”. A falta de buenos ejemplos por los que nombrar su uso y no lo que la posibilita, cabe deducir entonces que todavía no funciona “correctamente”.

Entrevistado Pokémon, capítulo 30

De Pokémon Go podemos aprender muchas cosas, como, por ejemplo, que necesitas WiFi en tu negocio para que la gente quiera entrar. También, que es un buen termómetro para saber en qué estado se encuentra nuestra tolerancia. De algo por el estilo escribí un post en mi cuenta de Facebook y la gente lo compartió tanto que (no sé muy bien cómo) terminé entrevistado por Marialí Bofill en La Segunda, un periódico de Chile (click sobre la imagen para agrandar)

Entrevista Daniel en La Segunda (Chile)

Aquí la versión online del mismo texto.

Hay un Pokémon en tu tienda

Como ya sabrán, el fenómeno de las últimas semanas es Pokémon Go: todo el mundo, por todas partes, capturando Pokémon con su teléfono.

Así que no fue extraño que el domingo pasado, cuando andábamos de paseo por las instalaciones del Dolphin Mall (un gigantesco centro comercial de Miami) nos topáramos con esto:

Pokémon Go sin WiFi

Entré para preguntar cuánta gente había llegado buscando Pokémon y pedido el descuento del 10% y me dijeron… que… nadie.

Porque en ese mall hay tanta gente que el WiFi gratuito de que dispone se satura, así que si abres la aplicación cuando pasas cerca de la tienda nunca consigues que el juego se cargue completamente, porque la señal que llega a tu teléfono apenas alcanza para usar algún app de mensajería.

Alguien podrá decirme que los usuarios podrían usar su propio plan de datos en vez de el WiFi del mall, pero entonces yo contestaría que eso es dejar a la suerte uno de los elementos principales para que la gente juegue Pokémon Go: una conexión a Internet estable.

Imagino que no es éste un problema que tengan los dueños del restaurante cuya pizarra encontré en un tuit esta mañana:

Pokémon Go con WiFi

Moraleja:
Táctica de descuentos usando Pokémon Go, sí.
Y WiFi propio para que los usuarios puedan usarlo, también.

O sea, que el mayor número de variables para que la gente participe dependan de ti y no de los demás.

Adoptando tecnología

Este era mi teléfono en 2003, la primera vez que viajé a Estados Unidos, un Nokia 7650:

Siempre recordaré, al pasar por uno de los controles de seguridad, mi conversación con un agente muy malencarado que intentaba abrir el teléfono como si fuera uno de esos antiguos Motorola StarTAC:

Agente: ¿Qué es esto, señor?
Yo: Un teléfono
Agente: No parece un teléfono
Yo: Se abre así, tiene una cámara
Agente: ¿Una cámara de fotos en el teléfono? ¿Para qué?

Catorce años después nadie se pregunta por qué tener una cámara de fotos en el teléfono, todos lo aceptamos como algo normal y ni siquiera recordamos cómo eran los teléfonos antes de la aceptación masiva de la fotografía digital.

Realidad aumentada

Vivimos estos días la explosión de popularidad de Pokémon Go y, por ende, de la tecnología que la soporta (Realidad Aumentada). Pero la Realidad Aumentada no es nada nuevo. Ya la usábamos en publicidad hace ocho o nueve años, con la única diferencia de que usábamos la webcam de tu ordenador en vez de la cámara de un teléfono. Pero es ahora cuando los usuarios la comienzan a utilizar sin poner en cuestión la capa de tecnología que la soporta.

Siguiendo la estela, muchas otras tecnologías están aún a, al menos, diez años de que sean masivamente aceptadas y/o entendidas: nanotecnología, criptomonedas, inteligencia artificial, etc. Y es ahora y en la intersección de muchas de ellas donde hay grandes oportunidades.